La desocupación en la provincia de Córdoba se ubicó en 5% durante el tercer trimestre de 2025, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) total urbano difundida por el Indec la semana pasada.
El informe releva a la población urbana residente en hogares particulares e incorpora, además de los aglomerados habituales, al resto de localidades de 2.000 y más habitantes, por lo que el resultado no se limita al Gran Córdoba. Ese otro dato, conocido en diciembre, era del 7,4%.
En términos absolutos, el organismo estima que, en el universo urbano provincial (sólo sin contar poblaciones de menos de 2.000 habitantes), en el tercer trimestre del año pasado había 3,56 millones de personas; de ellas, 1,71 millones integraban la población económicamente activa (PEA). Dentro de ese grupo, se contabilizaron 1,63 millones de ocupados y 86 mil desocupados.
El informe también muestra un nivel elevado de búsqueda de más ingresos dentro de quienes ya trabajan: en toda la provincia de Córdoba se estiman 363 mil ocupados demandantes de empleo, es decir, personas con ocupación que buscaban activamente otra. La tasa provincial para ese indicador fue de 21,2% de la PEA.
En paralelo, la subocupación (ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales por razones involuntarias y están dispuestos a trabajar más) era de 12,5% en el total urbano provincial, equivalente a 214 mil personas. La subocupación demandante, por su parte, alcanzó 11,6%, mientras que la no demandante, 0,9%.
Baja interanual
La tasa de desocupación de Córdoba (5%) implica una mejora frente al mismo trimestre de 2024, cuando el total urbano provincial registró 6,4%. En la serie 2021-2025 del total urbano, Córdoba había marcado 11,2% en 2021 (saliendo de la pandemia), 6,5% en 2022 y 6,1% en 2023.
A la vez, la tasa de empleo del total urbano provincial era de 45,7% y la tasa de actividad, de 48,1%.
El dato de la EPH total urbano surge de extender el operativo continuo de 31 aglomerados mediante la incorporación de viviendas de localidades de 2.000 y más habitantes, y que se realiza en los terceros trimestres de cada año.
Bajo este esquema, los dominios de estimación incluyen el total nacional urbano, el total de 31 aglomerados y los totales provinciales urbanos. En el caso de Córdoba, la cobertura provincial total urbano combina Gran Córdoba, Río Cuarto y el resto urbano de la provincia.
A nivel país, el informe ubica la desocupación en 6,3% para el total nacional urbano, mientras que en el universo tradicional de 31 aglomerados era de 6,6%.
Brecha con el Gran Córdoba
La comparación con el dato difundido en diciembre para el Gran Córdoba muestra una importante diferencia. En el tercer trimestre de 2025, la desocupación en el principal aglomerado provincial fue de 7,4%, mientras que el total urbano de Córdoba (que incluye a todas las localidades de más de 2.000 habitantes) registró 5%. La distancia, notable: 2,4 puntos porcentuales en el mismo período.
Como el total urbano incorpora al Gran Córdoba dentro del promedio provincial, el menor nivel general sugiere que en el resto de las ciudades y localidades urbanas la tasa de desempleo sería inferior a la del área metropolitana.
No obstante, el informe no publica el detalle desagregado para cada jurisdicción fuera de los aglomerados relevados tradicionalmente, por lo que esa diferencia surge de la comparación entre ambos universos y no de datos puntuales informados para cada ciudad del interior.
Cooperativas y empleo
Una explicación puede venir por el lado del cooperativismo. Así es, un informe titulado “Economía Solidaria, desarrollo local y empleo en los departamentos de la provincia de Córdoba” analizó la relación entre la densidad de cooperativas y mutuales y las tasas de desempleo en los 26 departamentos provinciales.
El trabajo fue elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y del Indec, con base en el Censo Nacional 2022, y fue publicado el fin de semana por El Diario de Villa María.
El estudio cruza el padrón de cooperativas y mutuales con los indicadores laborales disponibles a nivel departamental. Según sus resultados, existe una correlación negativa de -0,74 entre la cantidad de entidades de economía solidaria por habitante y la tasa de desocupación. En términos estadísticos, en los departamentos donde la presencia de estas organizaciones es mayor, el desempleo tiende a ubicarse en niveles más bajos.
Los autores aclaran que la correlación no implica una relación causal directa, pero sostienen que la magnitud del coeficiente permite descartar que se trate de una coincidencia aislada. El planteo se centra en el concepto de “densidad institucional”, entendido como la capacidad de un territorio para organizar ahorro, crédito, servicios y producción a través de estructuras asociativas propias.
El informe, liderado por el investigador de la Universidad Nacional de Villa María Nahum Mirad, señala que, al superponer los datos de empleo con la distribución territorial de cooperativas y mutuales, el mapa resultante no coincide estrictamente con el tamaño poblacional ni con la clásica división entre áreas urbanas y rurales.
En departamentos del este y sudeste, como Marcos Juárez, Unión y San Justo, las tasas de desempleo se ubican entre 4% y 5%, mientras que en Capital y Cruz del Eje superan el 9% en determinados relevamientos considerados por el estudio.
El trabajo también distingue distintos perfiles territoriales. En la zona núcleo productiva del este provincial, describe un entramado donde mutuales de ayuda económica, cooperativas agropecuarias y cooperativas de servicios públicos operan de manera articulada. En otras regiones, como el norte y sectores de la Capital, identifica mayor presencia de cooperativas de trabajo surgidas como respuesta a crisis. En departamentos como San Javier, menciona experiencias de cooperativas multisectoriales que amplían su participación en servicios y actividades productivas.
Santa María y Calamuchita
Por otra parte, el informe cuestiona la idea de que el desempleo sea un fenómeno exclusivamente urbano ligado al tamaño de la población.
Según los modelos de regresión citados, la falta de tejido cooperativo tendría un peso tres veces mayor que el crecimiento demográfico en la explicación de las diferencias de desocupación entre departamentos.
De acuerdo con el análisis, residir en un distrito ubicado en el cuartil superior de densidad asociativa reduce en promedio 3,1 puntos porcentuales la probabilidad de estar desempleado respecto de zonas con menor presencia institucional.
El trabajo advierte que el crecimiento poblacional, por sí solo, no garantiza mejores indicadores. Menciona los departamentos de Santa María y Calamuchita, que incrementaron su población más de 38% en 12 años sin consolidar un entramado institucional equivalente, lo que –según el estudio– podría generar tensiones si la expansión no es acompañada por infraestructura social y organizativa.
La desocupación en la provincia de Córdoba se ubicó en 5% durante el tercer trimestre de 2025, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) total urbano difundida por el Indec la semana pasada. El informe releva a la población urbana residente en hogares particulares e incorpora, además de los aglomerados habituales, al resto de localidades de 2.000 y más habitantes, por lo que el resultado no se limita al Gran Córdoba. Ese otro dato, conocido en diciembre, era del 7,4%. En términos absolutos, el organismo estima que, en el universo urbano provincial (sólo sin contar poblaciones de menos de 2.000 habitantes), en el tercer trimestre del año pasado había 3,56 millones de personas; de ellas, 1,71 millones integraban la población económicamente activa (PEA). Dentro de ese grupo, se contabilizaron 1,63 millones de ocupados y 86 mil desocupados. El informe también muestra un nivel elevado de búsqueda de más ingresos dentro de quienes ya trabajan: en toda la provincia de Córdoba se estiman 363 mil ocupados demandantes de empleo, es decir, personas con ocupación que buscaban activamente otra. La tasa provincial para ese indicador fue de 21,2% de la PEA. En paralelo, la subocupación (ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales por razones involuntarias y están dispuestos a trabajar más) era de 12,5% en el total urbano provincial, equivalente a 214 mil personas. La subocupación demandante, por su parte, alcanzó 11,6%, mientras que la no demandante, 0,9%. Baja interanualLa tasa de desocupación de Córdoba (5%) implica una mejora frente al mismo trimestre de 2024, cuando el total urbano provincial registró 6,4%. En la serie 2021-2025 del total urbano, Córdoba había marcado 11,2% en 2021 (saliendo de la pandemia), 6,5% en 2022 y 6,1% en 2023. A la vez, la tasa de empleo del total urbano provincial era de 45,7% y la tasa de actividad, de 48,1%. El dato de la EPH total urbano surge de extender el operativo continuo de 31 aglomerados mediante la incorporación de viviendas de localidades de 2.000 y más habitantes, y que se realiza en los terceros trimestres de cada año. Bajo este esquema, los dominios de estimación incluyen el total nacional urbano, el total de 31 aglomerados y los totales provinciales urbanos. En el caso de Córdoba, la cobertura provincial total urbano combina Gran Córdoba, Río Cuarto y el resto urbano de la provincia. A nivel país, el informe ubica la desocupación en 6,3% para el total nacional urbano, mientras que en el universo tradicional de 31 aglomerados era de 6,6%. Brecha con el Gran CórdobaLa comparación con el dato difundido en diciembre para el Gran Córdoba muestra una importante diferencia. En el tercer trimestre de 2025, la desocupación en el principal aglomerado provincial fue de 7,4%, mientras que el total urbano de Córdoba (que incluye a todas las localidades de más de 2.000 habitantes) registró 5%. La distancia, notable: 2,4 puntos porcentuales en el mismo período.Como el total urbano incorpora al Gran Córdoba dentro del promedio provincial, el menor nivel general sugiere que en el resto de las ciudades y localidades urbanas la tasa de desempleo sería inferior a la del área metropolitana.No obstante, el informe no publica el detalle desagregado para cada jurisdicción fuera de los aglomerados relevados tradicionalmente, por lo que esa diferencia surge de la comparación entre ambos universos y no de datos puntuales informados para cada ciudad del interior.Cooperativas y empleoUna explicación puede venir por el lado del cooperativismo. Así es, un informe titulado “Economía Solidaria, desarrollo local y empleo en los departamentos de la provincia de Córdoba” analizó la relación entre la densidad de cooperativas y mutuales y las tasas de desempleo en los 26 departamentos provinciales. El trabajo fue elaborado a partir de datos del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y del Indec, con base en el Censo Nacional 2022, y fue publicado el fin de semana por El Diario de Villa María.El estudio cruza el padrón de cooperativas y mutuales con los indicadores laborales disponibles a nivel departamental. Según sus resultados, existe una correlación negativa de -0,74 entre la cantidad de entidades de economía solidaria por habitante y la tasa de desocupación. En términos estadísticos, en los departamentos donde la presencia de estas organizaciones es mayor, el desempleo tiende a ubicarse en niveles más bajos.Los autores aclaran que la correlación no implica una relación causal directa, pero sostienen que la magnitud del coeficiente permite descartar que se trate de una coincidencia aislada. El planteo se centra en el concepto de “densidad institucional”, entendido como la capacidad de un territorio para organizar ahorro, crédito, servicios y producción a través de estructuras asociativas propias.El informe, liderado por el investigador de la Universidad Nacional de Villa María Nahum Mirad, señala que, al superponer los datos de empleo con la distribución territorial de cooperativas y mutuales, el mapa resultante no coincide estrictamente con el tamaño poblacional ni con la clásica división entre áreas urbanas y rurales. En departamentos del este y sudeste, como Marcos Juárez, Unión y San Justo, las tasas de desempleo se ubican entre 4% y 5%, mientras que en Capital y Cruz del Eje superan el 9% en determinados relevamientos considerados por el estudio.El trabajo también distingue distintos perfiles territoriales. En la zona núcleo productiva del este provincial, describe un entramado donde mutuales de ayuda económica, cooperativas agropecuarias y cooperativas de servicios públicos operan de manera articulada. En otras regiones, como el norte y sectores de la Capital, identifica mayor presencia de cooperativas de trabajo surgidas como respuesta a crisis. En departamentos como San Javier, menciona experiencias de cooperativas multisectoriales que amplían su participación en servicios y actividades productivas.Santa María y CalamuchitaPor otra parte, el informe cuestiona la idea de que el desempleo sea un fenómeno exclusivamente urbano ligado al tamaño de la población. Según los modelos de regresión citados, la falta de tejido cooperativo tendría un peso tres veces mayor que el crecimiento demográfico en la explicación de las diferencias de desocupación entre departamentos. De acuerdo con el análisis, residir en un distrito ubicado en el cuartil superior de densidad asociativa reduce en promedio 3,1 puntos porcentuales la probabilidad de estar desempleado respecto de zonas con menor presencia institucional.El trabajo advierte que el crecimiento poblacional, por sí solo, no garantiza mejores indicadores. Menciona los departamentos de Santa María y Calamuchita, que incrementaron su población más de 38% en 12 años sin consolidar un entramado institucional equivalente, lo que –según el estudio– podría generar tensiones si la expansión no es acompañada por infraestructura social y organizativa.La Voz
