Espectacular: un club semiprofesional de sexta división eliminó al campeón de la FA Cup

La Copa FA volvió a entregar una de esas historias que explican por qué es el torneo más imprevisible del fútbol inglés. El Minnow Macclesfield, equipo de la sexta división, derrotó el sábado 2-1 al Crystal Palace, campeón defensor y representante de la Premier League, y se metió en la cuarta ronda en lo que ya es considerado uno de los mayores golpes de la historia de la competencia.

Cinco categorías separaban a ambos equipos, pero esa diferencia nunca se reflejó en el campo. Macclesfield abrió el marcador a los 43 minutos, cuando su capitán Paul Dawson ganó de cabeza tras un centro preciso de Luke Duffy, desatando la incredulidad en las tribunas del Moss Rose.

La sorpresa tomó forma definitiva a los 60 minutos. Isaac Buckley-Ricketts, surgido de la academia del Manchester City, capturó una pelota suelta en el área tras un tumulto y, con una notable sutileza, definió con el exterior del pie derecho por encima del arquero Walter Benítez para el 2-0 que hizo estallar al estadio.

Macclesfield, dirigido por John Rooney, vive una temporada soñada. El entrenador transita su primer año en el cargo y tiene una historia íntimamente ligada al club, donde comenzó y cerró su carrera como mediocampista. Además, es el hermano menor de Wayne Rooney, exfigura del Manchester United y la selección inglesa.

Crystal Palace reaccionó sobre el final. En el último minuto del tiempo reglamentario, Yeremy Pino ejecutó un tiro libre que superó la barrera y le puso dramatismo a los seis minutos de descuento, con los hinchas locales empujando desde las tribunas al grito de “¡Silkmen! ¡Silkmen!”, el apodo del club.

El asedio visitante no alcanzó. De hecho, la tarde negra del Palace quedó resumida en la última jugada: el defensor estadounidense Chris Richards realizó un saque de banda incorrecto, regalando la posesión y sellando el destino del campeón.

Tras el pitazo final, los aficionados invadieron el campo de juego del Moss Rose, un estadio modesto con capacidad para 5.900 personas, para celebrar una gesta inolvidable. Dawson y Duffy, héroes de la jornada, fueron llevados en andas mientras Macclesfield escribía una de las páginas más gloriosas de su historia y de la FA Cup.

La Copa FA volvió a entregar una de esas historias que explican por qué es el torneo más imprevisible del fútbol inglés. El Minnow Macclesfield, equipo de la sexta división, derrotó el sábado 2-1 al Crystal Palace, campeón defensor y representante de la Premier League, y se metió en la cuarta ronda en lo que ya es considerado uno de los mayores golpes de la historia de la competencia.Cinco categorías separaban a ambos equipos, pero esa diferencia nunca se reflejó en el campo. Macclesfield abrió el marcador a los 43 minutos, cuando su capitán Paul Dawson ganó de cabeza tras un centro preciso de Luke Duffy, desatando la incredulidad en las tribunas del Moss Rose.La sorpresa tomó forma definitiva a los 60 minutos. Isaac Buckley-Ricketts, surgido de la academia del Manchester City, capturó una pelota suelta en el área tras un tumulto y, con una notable sutileza, definió con el exterior del pie derecho por encima del arquero Walter Benítez para el 2-0 que hizo estallar al estadio.Macclesfield, dirigido por John Rooney, vive una temporada soñada. El entrenador transita su primer año en el cargo y tiene una historia íntimamente ligada al club, donde comenzó y cerró su carrera como mediocampista. Además, es el hermano menor de Wayne Rooney, exfigura del Manchester United y la selección inglesa.HISTORY IS MADE! 🤩Sixth-tier side Macclesfield FC knock FA Cup holders Crystal Palace out of the competition! 😳📺 @tntsports & @discoveryplusUK pic.twitter.com/dz0wIxT3qH— Football on TNT Sports (@footballontnt) January 10, 2026Crystal Palace reaccionó sobre el final. En el último minuto del tiempo reglamentario, Yeremy Pino ejecutó un tiro libre que superó la barrera y le puso dramatismo a los seis minutos de descuento, con los hinchas locales empujando desde las tribunas al grito de “¡Silkmen! ¡Silkmen!”, el apodo del club.El asedio visitante no alcanzó. De hecho, la tarde negra del Palace quedó resumida en la última jugada: el defensor estadounidense Chris Richards realizó un saque de banda incorrecto, regalando la posesión y sellando el destino del campeón.Tras el pitazo final, los aficionados invadieron el campo de juego del Moss Rose, un estadio modesto con capacidad para 5.900 personas, para celebrar una gesta inolvidable. Dawson y Duffy, héroes de la jornada, fueron llevados en andas mientras Macclesfield escribía una de las páginas más gloriosas de su historia y de la FA Cup.La Voz