La reunión que podría definir el futuro de Alpine en la temporada 2026: cuándo sería

La Fórmula 1 todavía no empezó a girar en pista, pero ya vive una de esas batallas técnicas y políticas que suelen marcar el rumbo de una temporada. El foco está puesto en el motor Mercedes de cara a 2026, cuya interpretación reglamentaria generó ruido en el paddock y encendió el reclamo de Ferrari ante la FIA. En ese escenario, Alpine aparece como uno de los equipos que puede salir beneficiado, con un impacto directo en el futuro inmediato de Franco Colapinto.

Según trascendió en medios europeos, la escudería italiana elevó su preocupación por una supuesta ventaja en la relación de compresión del propulsor alemán, algo que, de confirmarse, podría derivar en ajustes técnicos o limitaciones reglamentarias. Sin embargo, por ahora la FIA no tomó medidas drásticas y todo indica que Mercedes seguirá adelante con su desarrollo. Red Bull, en tanto, se mantiene en una postura neutral, mientras que los equipos clientes —entre ellos Alpine— observan con atención.

El motor bajo la lupa

Para Alpine, que apostó fuerte al motor Mercedes en el nuevo ciclo reglamentario, la situación representa un alivio estratégico. En un contexto de cambios profundos en la normativa, contar con una unidad de potencia que no sea cuestionada ni recortada en el arranque puede significar una ventaja clave. Y ahí es donde aparece Colapinto, uno de los nombres que el automovilismo argentino sigue con lupa.

El piloto bonaerense transita una etapa decisiva de su carrera. Tras un 2025 complejo, con resultados irregulares y un auto lejos de la pelea, el argentino sabe que 2026 puede marcar un antes y un después. Alpine necesita dar un salto de calidad y Colapinto necesita un auto que le permita mostrar todo su potencial. Un motor competitivo, confiable y sin restricciones tempranas es parte fundamental de esa ecuación.

Durante la última temporada, Colapinto dejó señales claras de su capacidad, aun en un contexto adverso. Buen ritmo en tandas largas, solidez en maniobras defensivas y una adaptación rápida a la categoría fueron algunos de los puntos altos. Lo que faltó fue un paquete técnico que lo acompañara. Por eso, cualquier ventaja inicial para Alpine se traduce automáticamente en una chance concreta de crecimiento para el argentino.

La reunión

La próxima reunión entre la FIA y los fabricantes, prevista para fines de enero, será clave para definir el rumbo de esta controversia. Mientras tanto, en Enstone siguen de cerca cada movimiento. Saben que, en una Fórmula 1 cada vez más pareja, una decisión técnica puede cambiar el destino de un equipo y de un piloto.

Para Colapinto, la disputa por el motor Mercedes es mucho más que una interna entre gigantes: es una oportunidad. Y en un deporte donde las chances no sobran, estar del lado correcto de la historia puede marcar la diferencia.

La Fórmula 1 todavía no empezó a girar en pista, pero ya vive una de esas batallas técnicas y políticas que suelen marcar el rumbo de una temporada. El foco está puesto en el motor Mercedes de cara a 2026, cuya interpretación reglamentaria generó ruido en el paddock y encendió el reclamo de Ferrari ante la FIA. En ese escenario, Alpine aparece como uno de los equipos que puede salir beneficiado, con un impacto directo en el futuro inmediato de Franco Colapinto.Según trascendió en medios europeos, la escudería italiana elevó su preocupación por una supuesta ventaja en la relación de compresión del propulsor alemán, algo que, de confirmarse, podría derivar en ajustes técnicos o limitaciones reglamentarias. Sin embargo, por ahora la FIA no tomó medidas drásticas y todo indica que Mercedes seguirá adelante con su desarrollo. Red Bull, en tanto, se mantiene en una postura neutral, mientras que los equipos clientes —entre ellos Alpine— observan con atención.El motor bajo la lupaPara Alpine, que apostó fuerte al motor Mercedes en el nuevo ciclo reglamentario, la situación representa un alivio estratégico. En un contexto de cambios profundos en la normativa, contar con una unidad de potencia que no sea cuestionada ni recortada en el arranque puede significar una ventaja clave. Y ahí es donde aparece Colapinto, uno de los nombres que el automovilismo argentino sigue con lupa.El piloto bonaerense transita una etapa decisiva de su carrera. Tras un 2025 complejo, con resultados irregulares y un auto lejos de la pelea, el argentino sabe que 2026 puede marcar un antes y un después. Alpine necesita dar un salto de calidad y Colapinto necesita un auto que le permita mostrar todo su potencial. Un motor competitivo, confiable y sin restricciones tempranas es parte fundamental de esa ecuación.Durante la última temporada, Colapinto dejó señales claras de su capacidad, aun en un contexto adverso. Buen ritmo en tandas largas, solidez en maniobras defensivas y una adaptación rápida a la categoría fueron algunos de los puntos altos. Lo que faltó fue un paquete técnico que lo acompañara. Por eso, cualquier ventaja inicial para Alpine se traduce automáticamente en una chance concreta de crecimiento para el argentino.La reuniónLa próxima reunión entre la FIA y los fabricantes, prevista para fines de enero, será clave para definir el rumbo de esta controversia. Mientras tanto, en Enstone siguen de cerca cada movimiento. Saben que, en una Fórmula 1 cada vez más pareja, una decisión técnica puede cambiar el destino de un equipo y de un piloto.Para Colapinto, la disputa por el motor Mercedes es mucho más que una interna entre gigantes: es una oportunidad. Y en un deporte donde las chances no sobran, estar del lado correcto de la historia puede marcar la diferencia.La Voz