El gran triunfo de Talleres frente a Rosario Central por 1 a 0, en el Gigante de Arroyito, dejó efectos positivos de todo tipo en el plantel que dirige Carlos Tevez.
Además de sumar su segundo triunfo consecutivo en el Apertura de la Liga Profesional —que lo elevó al cuarto puesto de la Zona A, metiéndose en el pelotón de ocho que hoy clasifican a la próxima fase—, estiró a tres partidos el invicto con la victoria por la Copa Argentina ante Argentino de Merlo.
Una buena racha que, por otra parte, aventa aún más las versiones que circularon la semana pasada sobre una posible renuncia del DT, quien en la conferencia de prensa posterior a la victoria ante el Canalla reiteró su intención de extender su contrato en el club y pelear por la clasificación a un torneo internacional.
Los buenos resultados en el fútbol, como siempre, sirven para curar heridas y ver futuros venturosos. Nada mejor que seis puntos para suturar cualquier corte, calmar las aguas y normalizar las relaciones puertas adentro y afuera.
En ese contexto de placidez, Talleres comenzó ayer, en Rosario, la preparación para el cruce que se le viene por la séptima fecha de la Liga Profesional, el próximo martes a las 19.45, en Santiago del Estero frente a Central Córdoba. Ese partido pone al DT albiazul frente a un dilema.
Se trata de decidir si repetirá la fórmula que le permitió conseguir buena parte del triunfo contra Central —prescindir de un volante ofensivo y plantar un cuadrado de volantes centrales para tener mejor recuperación y administración de la pelota— o si, dado que frente al Ferroviario no tendrá un jugador como Ángel Di María que obligue a replanteos tácticos especiales, volverá a un planteo más ofensivo, osado y directo.
Si Tevez opta por el regreso del habilidoso juvenil Giovanni Baroni como enlace o recostado sobre la izquierda, la cuestión pasa por saber quién dejará su lugar. No se prevé que sea Ulises Ortegoza, figura de la “T” en Rosario, quien ingresó al cuarteto del medio después de “descansar” contra Gimnasia de Mendoza y fue clave para el triunfo. No solo por su aporte en la recuperación, sino también por lo que generó en ataque: de una jugada suya llegó el gol de Ronaldo Martínez y otras dos ocasiones claras llevaron su sello.
¿Será Mateo Cáceres quien salga? También cumplió un buen papel el viernes, pero si Carlitos decide volver a jugar con un volante ofensivo, alguien de los cuatro del medio deberá dejar su lugar. Tampoco parece que Tevez vaya a mover a Matías Galarza y Juan Sforza, de sólidos desempeños en Arroyito.
Jugar sin enganche es una idea que Tevez maneja desde hace tiempo, desde que se quedó sin volantes ofensivos por las salidas de Rubén Botta, Emanuel Reynoso y Luis Sequeira. Contra Rosario Central le dio resultado, pero por las características más precavidas del juego de Central Córdoba no parecería lo más lógico. El elenco santiagueño no es un equipo directo, de palo y palo, ni de asumir demasiados riesgos.
Además, todo indica que el DT no tocaría nada en defensa. El equipo funcionó muy bien en el retroceso; Augusto Schott se la bancó jugando de lateral izquierdo con el perfil cambiado y Alex Vigo, de estar a punto de salir del plantel, se ha convertido en un jugador importante que le brinda soluciones al “Apache” desde el otro costado.
En cuanto a la ofensiva, nada hace prever cambios. Ronaldo Martínez volvió a convertir, Valentín Dávila hizo un trabajo “sucio” muy interesante aguantando pelotas y generando espacios, y Rick sigue sin recuperar su mejor nivel.
Talleres volverá a practicar este domingo en Rosario y Tevez definirá el equipo que visitará el martes al Ferroviario, al que viajará este lunes a Santiago del Estero.
El gran triunfo de Talleres frente a Rosario Central por 1 a 0, en el Gigante de Arroyito, dejó efectos positivos de todo tipo en el plantel que dirige Carlos Tevez. Además de sumar su segundo triunfo consecutivo en el Apertura de la Liga Profesional —que lo elevó al cuarto puesto de la Zona A, metiéndose en el pelotón de ocho que hoy clasifican a la próxima fase—, estiró a tres partidos el invicto con la victoria por la Copa Argentina ante Argentino de Merlo.Una buena racha que, por otra parte, aventa aún más las versiones que circularon la semana pasada sobre una posible renuncia del DT, quien en la conferencia de prensa posterior a la victoria ante el Canalla reiteró su intención de extender su contrato en el club y pelear por la clasificación a un torneo internacional.Los buenos resultados en el fútbol, como siempre, sirven para curar heridas y ver futuros venturosos. Nada mejor que seis puntos para suturar cualquier corte, calmar las aguas y normalizar las relaciones puertas adentro y afuera.En ese contexto de placidez, Talleres comenzó ayer, en Rosario, la preparación para el cruce que se le viene por la séptima fecha de la Liga Profesional, el próximo martes a las 19.45, en Santiago del Estero frente a Central Córdoba. Ese partido pone al DT albiazul frente a un dilema.Se trata de decidir si repetirá la fórmula que le permitió conseguir buena parte del triunfo contra Central —prescindir de un volante ofensivo y plantar un cuadrado de volantes centrales para tener mejor recuperación y administración de la pelota— o si, dado que frente al Ferroviario no tendrá un jugador como Ángel Di María que obligue a replanteos tácticos especiales, volverá a un planteo más ofensivo, osado y directo.Si Tevez opta por el regreso del habilidoso juvenil Giovanni Baroni como enlace o recostado sobre la izquierda, la cuestión pasa por saber quién dejará su lugar. No se prevé que sea Ulises Ortegoza, figura de la “T” en Rosario, quien ingresó al cuarteto del medio después de “descansar” contra Gimnasia de Mendoza y fue clave para el triunfo. No solo por su aporte en la recuperación, sino también por lo que generó en ataque: de una jugada suya llegó el gol de Ronaldo Martínez y otras dos ocasiones claras llevaron su sello.¿Será Mateo Cáceres quien salga? También cumplió un buen papel el viernes, pero si Carlitos decide volver a jugar con un volante ofensivo, alguien de los cuatro del medio deberá dejar su lugar. Tampoco parece que Tevez vaya a mover a Matías Galarza y Juan Sforza, de sólidos desempeños en Arroyito.Jugar sin enganche es una idea que Tevez maneja desde hace tiempo, desde que se quedó sin volantes ofensivos por las salidas de Rubén Botta, Emanuel Reynoso y Luis Sequeira. Contra Rosario Central le dio resultado, pero por las características más precavidas del juego de Central Córdoba no parecería lo más lógico. El elenco santiagueño no es un equipo directo, de palo y palo, ni de asumir demasiados riesgos.Además, todo indica que el DT no tocaría nada en defensa. El equipo funcionó muy bien en el retroceso; Augusto Schott se la bancó jugando de lateral izquierdo con el perfil cambiado y Alex Vigo, de estar a punto de salir del plantel, se ha convertido en un jugador importante que le brinda soluciones al “Apache” desde el otro costado.En cuanto a la ofensiva, nada hace prever cambios. Ronaldo Martínez volvió a convertir, Valentín Dávila hizo un trabajo “sucio” muy interesante aguantando pelotas y generando espacios, y Rick sigue sin recuperar su mejor nivel.Talleres volverá a practicar este domingo en Rosario y Tevez definirá el equipo que visitará el martes al Ferroviario, al que viajará este lunes a Santiago del Estero.La Voz
