Estudiantes ovacionó a Eduardo Domínguez en su emotiva despedida: “Gracias Barba”

El DT campeón dijo adiós. Eduardo Domínguez cerró este viernes su ciclo al frente de Estudiantes luego del sismo que significó para los hinchas el anuncio de su salida 24 horas antes, en la previa del partido que el equipo platense le ganó por 1-0 a Sarmiento en casa. El Barba rescindirá su contrato y emigrará al Atlético Mineiro, el club brasileño que buscaba entrenador después de la salida de otro argentino, Jorge Sampaoli. “Será un hasta luego. O no. No se sabe. Es difícil soltar cuando una institución te atrapa así”, avisaría más tarde.

Se va ovacionado. Lo recibieron con aplausos desde todas las tribunas cuando salió al campo de juego junto a los jugadores antes del duelo con Sarmiento. Y, sin exteriorizar demasiado los sentimientos que lo recorren por dentro, impulsado por la locución al anunciar los equipos, retribuyó el gesto con un saludo con una mano levantada y unos golpes sobre el pecho, a la altura del corazón. Antes, su imagen había aparecido en la pantalla del estadio. Un amor de ida y vuelta, sin rencores.

Olé, olé, olé, Barba, barba…”, clamaron los fanáticos. De pie, de manera unánime. Al sentarse en el banco de suplentes, rápido buscó la ayuda de dos dedos de su mano izquierda para secarse las lágrimas que comenzaban a brotar. ¡Hasta la mascota del León le tendió un abrazo! Más tarde, también recibió otro conmovedor de Alexis Castro, tras marcar el gol. Y uno más, con sonrisas, de Fabricio Pérez, el que fabricó la jugada, cuando fue reemplazado cerca del final. A todos, los saludó en el centro del campo tras el triunfo, mientras su nombre era coreado por toda la cancha.

Domínguez supo darle una identidad a un equipo con el que logró cinco títulos a nivel local y alcanzó los cuartos de final en la Copa Libertadores pasada, en la que cayó ante Flamengo, luego campeón. La respetó hasta el último minuto, con la pasión y templanza de siempre. En las calles de La Plata, más allá de tener un contrato vigente, se habla de una relación con los dirigentes y en especial con el presidente Juan Sebastián Verón, que estaba desgastada, aunque se mostrara a sólo unos pasos suyo en los momentos previos al comienzo del juego, que se dio una vez que la Bruja se retiró. En cambio, en varias oportunidades tuvieron contrapuntos públicos.

No así con la gente, que en los alrededores de la cancha exhibía carteles de agradecimiento y pronunciaba palabras cargadas de emotividad en la despedida. Ante las consultas sobre la posibilidad de que Martín Demichelis, Martín Palermo o Alexander “Cacique” Medina sean el reemplazo, las voces estaban lejos de ser tan convincentes. Y aparecían más nombres sobre los gustos: “Hernán Crespo, Kily González, Nelson Vivas…”. El duelo está en carne viva. Aún no se permiten hacer una gran demostración de afecto por otro entrenador.

El fútbol argentino se acostumbró a ofrecer películas de todos los géneros en el transcurso de sus torneos y Domínguez pasó por la mayoría de las emociones en los últimos meses. Sobre finales de 2025 se hablaba del suspenso sobre su continuidad al frente de un equipo que estaba al filo de quedarse afuera de los playoffs del Clausura. Y, tras clasificar casi por la ventana, el entrenador se convirtió en el artífice principal de la consagración del Pincha, finalmente campeón al ganarle la final a Racing, para que el romance con los fanáticos continúe. Una semana más tarde, hubo otra vuelta olímpica, al superar a Platense en el Trofeo de Campeones.

Ya no había dramas. El DT no necesitaba responder si estaba en sus planes irse a Boca, como tantas veces le consultaron durante el mandato de Juan Román Riquelme. Renovó contrato hasta finales de 2027 y planificó la pretemporada de Estudiantes en calma, para con la aventura de la Copa Libertadores por delante. Sin embargo, la realidad superó a la ficción y tras la sexta fecha del Apertura deja el club repentinamente: la propuesta desde Belo Horizonte resultó demasiado tentadora, incluso para la entidad platense, porque la oferta incluye el pago de la cláusula de rescisión. “Nos agarró por sorpresa. Ya había tenido oportunidades de irse”, reconoció Piovi.

Eduardo Domínguez le agradece a los hinchas de Estudiantes de La Plata las muestras de afecto antes del comienzo del partido con Sarmiento, por la fecha 6 del torneo Apertura

En lo personal, cambian los desafíos para el DT. Es otra película: Estudiantes tiene por delante la Libertadores, los torneos locales, la Copa Argentina y, además, disputará la Supercopa Argentina ante Independiente Rivadavia, la Supercopa Internacional frente a Rosario Central y la Recopa de Campeones, certamen que se jugará bajo formato triangular junto a Independiente Rivadavia y Vélez. Para Mineiro, el Brasileirao, en el que no ganó en las tres primeras jornadas, y la Sudamericana. Igualmente, los hinchas del Pincha despidieron al DT al grito de “vení, vení, cantá conmigo, que de la mano, de Edu Domínguez, todos la vuelta vamos a dar”. Por lo pronto, lo deja puntero del grupo A e invicto.

Antes de dejar la cancha por última vez, se llevó más aplausos, acompañado de sus jugadores, que formaron una ronda con él en el centro. Delante estaban sobre el césped los cinco trofeos que ganó en el club. Emoción plena. Y el “Gracias Barba” que resaltaba en las banderas y carteles llegó hasta el seno del plantel, a la luz de todos. Casi sin que nadie se moviera de su lugar en las tribunas.

En medio de ese clima festivo, con un carrusel de sensaciones, se fue al vestuario por última vez, para seguir viviendo su último día en Estudiantes. Para llevarse a Brasil cada recuerdo bien fresco. “Ni en mis mejores sueños pensé que la gente iba a sentirse identificada con la cantidad de buenos equipos que hubo. Mi agradecimiento al hincha, que hace a la institución cada vez más grande. Estudiantes me abrió las puertas”, aseguró más tarde, en una conferencia de prensa que se hizo esperar, hasta que se apagaran los festejos. Se le hacía, afirmó, “muy difícil” enfrentar el micrófono por última vez en tres años, esta vez sin idas y vueltas. También mencionó a varios ligados a la gestión, entre ellos a Verón, y una lista de futbolistas que participaron del ciclo.

“En la decisión puse en la balanza mi carrera profesional. No es que no haya habido reparos y el club buscó la manera de que siga comandando el equipo. Pero como tuve ese motor para iniciar mi camino acá, hoy siento que tenemos que soltarnos la mano. Hay un grupo de jugadores que va a dar lo mejor, que tiene el objetivo claro, que es el de seguir ganando después de ganar”, explicó, con la voz un tanto ganada por la conmoción por lo vivido dentro del campo.

Lo mejor del partido

El Pincha le ganó a Sarmiento por 1-0 en el último partido del DT, que deja al equipo puntero e invicto en el AperturaFútbolLA NACION