El futuro de Cristiano Ronaldo en el fútbol árabe atraviesa su momento más crítico. El astro portugués desató un escándalo tras negarse a jugar los últimos partidos con el Al Nassr, una medida de fuerza motivada por su profundo malestar con la política de fichajes del club y del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.
La rebelión de Cristiano Ronaldo: ausencias y reclamos
Sin realizar declaraciones públicas, el delantero de 41 años encontró en la ausencia su forma de protesta. Cristiano no participó en la victoria 1-0 ante Al Riyadh el pasado 2 de febrero, ni tampoco estuvo presente en el triunfo 2-0 frente al Al Ittihad este último viernes.
El origen del conflicto radica en la desigualdad de inversiones que Ronaldo percibe entre su equipo y sus principales rivales.
Mientras que el Al Hilal —clásico rival— invirtió más de 70 millones de euros en refuerzos y concretó el rutilante arribo de Karim Benzema, el Al Nassr apenas sumó a un futbolista en este mercado: el joven volante iraquí de 21 años, Hayder Abdulkareem.
Duro comunicado de la Saudi Pro League
Ante la postura del portugués, la Saudi Pro League emitió un comunicado oficial con un tono inusualmente firme hacia su máxima estrella. Si bien la Liga destacó el compromiso previo del jugador, marcó un límite claro: “Como cualquier jugador de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club”.
El organismo explicó que, aunque existe un marco financiero común para garantizar la sustentabilidad, cada institución opera de manera autónoma en sus decisiones deportivas.
Incertidumbre sobre su futuro
Esta disputa de poder alimentó los rumores sobre una salida anticipada de Ronaldo, a pesar de que su contrato con el Al Nassr se extiende hasta junio de 2027.
El descontento del futbolista con la gestión deportiva frente al crecimiento de sus competidores directos podría derivar en cambios estructurales en la liga o en el fin abrupto de su etapa en el país asiático.
El futuro de Cristiano Ronaldo en el fútbol árabe atraviesa su momento más crítico. El astro portugués desató un escándalo tras negarse a jugar los últimos partidos con el Al Nassr, una medida de fuerza motivada por su profundo malestar con la política de fichajes del club y del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita.La rebelión de Cristiano Ronaldo: ausencias y reclamosSin realizar declaraciones públicas, el delantero de 41 años encontró en la ausencia su forma de protesta. Cristiano no participó en la victoria 1-0 ante Al Riyadh el pasado 2 de febrero, ni tampoco estuvo presente en el triunfo 2-0 frente al Al Ittihad este último viernes.El origen del conflicto radica en la desigualdad de inversiones que Ronaldo percibe entre su equipo y sus principales rivales. Mientras que el Al Hilal —clásico rival— invirtió más de 70 millones de euros en refuerzos y concretó el rutilante arribo de Karim Benzema, el Al Nassr apenas sumó a un futbolista en este mercado: el joven volante iraquí de 21 años, Hayder Abdulkareem.Duro comunicado de la Saudi Pro LeagueAnte la postura del portugués, la Saudi Pro League emitió un comunicado oficial con un tono inusualmente firme hacia su máxima estrella. Si bien la Liga destacó el compromiso previo del jugador, marcó un límite claro: “Como cualquier jugador de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club”.El organismo explicó que, aunque existe un marco financiero común para garantizar la sustentabilidad, cada institución opera de manera autónoma en sus decisiones deportivas.Incertidumbre sobre su futuroEsta disputa de poder alimentó los rumores sobre una salida anticipada de Ronaldo, a pesar de que su contrato con el Al Nassr se extiende hasta junio de 2027. El descontento del futbolista con la gestión deportiva frente al crecimiento de sus competidores directos podría derivar en cambios estructurales en la liga o en el fin abrupto de su etapa en el país asiático.
La Voz
