A pocos días del inicio de la nueva era reglamentaria de la Fórmula 1, una disputa técnica de alto voltaje puso en alerta a la escudería Alpine y a Franco Colapinto. La FIA se encuentra analizando una modificación en el método de control de los motores que impactaría directamente a Mercedes y a todos los equipos que utilicen sus unidades de potencia.
El conflicto técnico: la relación de compresión
El centro del debate radica en la relación de compresión de los nuevos motores, cuyo límite reglamentario está fijado en 16:1.
Actualmente, la medición de este valor se realiza con el motor en frío y en reposo. Sin embargo, competidores como Ferrari, Honda y Audi plantearon que Mercedes habría diseñado una solución que respeta el límite en frío, pero que al alcanzar la temperatura normal de funcionamiento, podría superar ese valor, obteniendo así una ventaja injusta en eficiencia y rendimiento.
Ante este reclamo, la FIA estudia cambiar el procedimiento para que la verificación se realice con el motor ya calentado. Aunque esto no altera el límite de 16:1, obligaría a Mercedes a revisar aspectos críticos de su diseño justo antes del inicio del campeonato.
Impacto directo para Franco Colapinto y Alpine
Para el equipo Alpine, esta incertidumbre técnica llega en un momento crucial. El equipo francés utilizará motores suministrados por Mercedes para la temporada 2026.
Cualquier ajuste forzado en la unidad de potencia podría alterar el mapa de fuerzas de la categoría y perjudicar el rendimiento del Alpine A526, el monoplaza que Colapinto y su compañero Pierre Gasly han estado perfeccionando.

Esta noticia surge tras un inicio prometedor para el piloto argentino, quien recientemente logró el tercer mejor tiempo durante la primera mañana de los tests de pretemporada en Barcelona. La posibilidad de que el motor Mercedes pierda competitividad debido a esta reinterpretación reglamentaria genera preocupación en el entorno del piloto de Pilar.
Batalla política en los boxes
La resolución de este conflicto no requiere unanimidad, sino una mayoría cualificada entre la FIA, la F1 y los fabricantes, donde la postura de Red Bull Powertrains será determinante. Por su parte, Toto Wolff, jefe de Mercedes, defendió la legalidad de su motor asegurando que el reglamento actual es claro y que cambiar las reglas de juego a estas alturas es inaceptable.
A pocos días del inicio de la nueva era reglamentaria de la Fórmula 1, una disputa técnica de alto voltaje puso en alerta a la escudería Alpine y a Franco Colapinto. La FIA se encuentra analizando una modificación en el método de control de los motores que impactaría directamente a Mercedes y a todos los equipos que utilicen sus unidades de potencia.El conflicto técnico: la relación de compresiónEl centro del debate radica en la relación de compresión de los nuevos motores, cuyo límite reglamentario está fijado en 16:1. Actualmente, la medición de este valor se realiza con el motor en frío y en reposo. Sin embargo, competidores como Ferrari, Honda y Audi plantearon que Mercedes habría diseñado una solución que respeta el límite en frío, pero que al alcanzar la temperatura normal de funcionamiento, podría superar ese valor, obteniendo así una ventaja injusta en eficiencia y rendimiento.Ante este reclamo, la FIA estudia cambiar el procedimiento para que la verificación se realice con el motor ya calentado. Aunque esto no altera el límite de 16:1, obligaría a Mercedes a revisar aspectos críticos de su diseño justo antes del inicio del campeonato.Impacto directo para Franco Colapinto y AlpinePara el equipo Alpine, esta incertidumbre técnica llega en un momento crucial. El equipo francés utilizará motores suministrados por Mercedes para la temporada 2026. Cualquier ajuste forzado en la unidad de potencia podría alterar el mapa de fuerzas de la categoría y perjudicar el rendimiento del Alpine A526, el monoplaza que Colapinto y su compañero Pierre Gasly han estado perfeccionando.Esta noticia surge tras un inicio prometedor para el piloto argentino, quien recientemente logró el tercer mejor tiempo durante la primera mañana de los tests de pretemporada en Barcelona. La posibilidad de que el motor Mercedes pierda competitividad debido a esta reinterpretación reglamentaria genera preocupación en el entorno del piloto de Pilar.Batalla política en los boxesLa resolución de este conflicto no requiere unanimidad, sino una mayoría cualificada entre la FIA, la F1 y los fabricantes, donde la postura de Red Bull Powertrains será determinante. Por su parte, Toto Wolff, jefe de Mercedes, defendió la legalidad de su motor asegurando que el reglamento actual es claro y que cambiar las reglas de juego a estas alturas es inaceptable.
La Voz
