"Las despedidas son esos dolores dulces", dice una canción de Los Redondos, escrita por el Indio Solari, quien, tras su fallecimiento, se volvió una bandera para seguir a la Scaloneta. Y tal vez con esa frase en la cabeza y en el corazón se pasean por Estados Unidos Alberto, Alejandro, Mandinha y los pequeños Santiago y Ava. Se trata del papá, del hermano, de la esposa y de los hijos de Emiliano Martínez, mayormente conocido como Dibu, quien podría despedirse de la Selección este domingo frente a España en el MetLife de Nueva Jersey. Y sus familiares desean que acá sea el final tanto o más que el marplatense de 33 años, porque eso significaría el bicampeonato del mundo. "Obvio que me retiro si somos nuevamente campeones. ¿Qué más me quedaría?", avisó Dibu hace algunos meses.
Fue un impulso lo que motivó a Dibu a decir la primera de sus frases respecto de un posible retiro. No es nada nuevo: su carrera está signada por los impulsos. "¿Hay alguna selección que haya salido bicampeona? Ahí me retiro. Lo prometo. Lo digo acá entre todos", les dijo Martínez a sus compañeros Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Lautaro Martínez y Gonzalo Montiel en un especial que realizó el streaming oficial de AFA Estudio cuando se cumplieron dos años del logro de Qatar. "Ya estás viejo, ¿qué querés?", le devolvió Mac Allister con humor. "Recién voy a tener 33 años en el Mundial, eh. Y empecé a jugar a los 30", se defendió Dibu para imprimirle más peso a su promesa.
Los periodistas después hicieron su trabajo: se aferraron a ese potente juramento de Dibu y machacaron. Y tal vez lo que era una cuestión sin demasiado procesamiento por parte del arquero se convirtió en una especie de ley. "Es una promesa que hice y yo soy de cumplir. Además, ¿qué más puedo pedir? También hay que dejarles el lugar a los más chicos", fue más allá Dibu cuando lo volvieron a consultar.
Foto: Juano Tesone / Enviado especial
Entonces, todos los argentinos desearán con fervor que el de España sea el último partido de Dibu en el arco de la Scaloneta. Aunque ese último podría esconder una trampa, porque todos imaginan una despedida multitudinaria en el país, posiblemente en el Monumental, si pasa lo que todos quieren que pase, pero que no se puede decir para no tener que anular la mufa.
"Primero me enfoco en ganar la final y no pienso en más que eso. Después veremos", contó Dibu en la conferencia de prensa previa al choque contra España. Y siguió: "Cuando pienso en lo que conseguimos me pongo a llorar. Hay que saber disfrutar del momento porque a veces no te das cuenta de dónde estás parado. Nos tenemos que preparar con alegría porque lo vamos a recordar para toda la vida. Yo voy a salir a jugar con una sonrisa".
Emiliano Martínez aceptó todas las preguntas con una sonrisa en el rostro. Y desde Nueva Jersey regaló una revelación: todos los especialistas le recomendaron operarse de la fractura en el dedo anular de la mano derecha. "Todavía me duele todos los días. Evité la operación. Consulté a especialistas de todo el mundo y todos coincidían en que me tenía que operar. Ahora me siento muchísimo mejor", dijo Dibu. Y amplió: "Cuando te dicen que no podés llegar al Mundial por la mano rota se te llena la cabeza de preguntas. Cuando entrenaba me tiraba con una mano, parecía manco. Recién después del partido contra Egipto pude estar a la par del grupo".
Foto: Juano Tesone/ Enviado especial
Emiliano Martínez es un arquero de época. Solo Ubaldo Matildo Fillol puede pelearle el sitio de mejor de la historia en la Selección argentina. Pero Dibu tiene el récord de más presencias mundialistas, con 14 partidos y 5 arcos en cero. El Pato, por su parte, acumuló 13 encuentros (uno en Alemania 1974, siete en Argentina 1978 y cinco en España 1982), con 4 vallas invictas. Al podio lo completa Sergio Romero con 12 partidos, aunque Chiquito es el que más veces mantuvo el arco invicto (6).
"No me importa salir en la tapa de los diarios: me importa que el entrenador confíe en mí. Si no llega mi momento y ganamos, el trofeo tendrá el mismo tamaño y el mismo color. No quiero ser protagonista, no me interesa. Yo me siento tranquilo. Mucha gente piensa que el arquero juega bien cuando ataja pelotas y no es tan así. Es importante el mensaje previo, la postura, la agresividad para salir a cortar una pelota. Los chicos son tan buenos jugando que yo solamente les tengo que demostrar seguridad para que se enfoquen solo en lo de adelante. Eso a veces es mejor que atajar un penal. También estoy deseando el arco en cero", declaró el marplatense.
En una pregunta de Clarín, Martínez imaginó cómo habría vivido este proceso si hubiera estado del otro lado, como hincha. "Hubiera llorado. Siempre fui un fanático más de la Selección. Desde que me fui a Inglaterra siempre tuve en mi cabeza atajar para la Selección. Para mí es toda una vida en la Selección, no solo seis años", respondió.
Foto Juano Tesone / Enviado especial
Además, habló del impacto que genera entre los chicos que hoy eligen ser arqueros inspirados en él. "Es inmenso ver tantos arqueros. Yo siempre les digo a los padres que es preferible que sean delanteros antes que arqueros. Siempre dijeron que el arco argentino es muy grande y pienso que con estos chicos el arco es chico. Les recomiendo que escuchen a sus padres y que les digan que no a la noche", comentó entre sonrisas.
El de la final ante España será el partido 67 de Dibu en la Scaloneta: ganó 51, empató 10 y perdió 5; le anotaron 32 goles y mantuvo el arco en cero en 42 oportunidades. "No sé cómo deberían recordarnos como equipo. Siempre intentamos hablar en la cancha, nunca afuera. Muchos de nosotros venimos de clases sociales bajas; en mi caso también, con papás y mamás que tienen que trabajar. Cuando hay una familia y muchas cosas en común se genera algo especial. Quiero que nos recuerden como a cualquier argentino y que, aunque las cosas nos cuesten, siempre salimos adelante como cualquier argentino", cerró Dibu.
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