Lamine Yamal, una de las mayores figuras del fútbol, celebra este 13 de julio su cumpleaños número 19. Los contratos millonarios, un cantero apabullante de seguidores en redes sociales y récords deportivos tanto en el FC Barcelona como en la selección española son parte de su recorrido profesional a tan corta edad.
Sobre las consecuencias de alcanzar semejante nivel de popularidad cuando todavía se está construyendo la propia identidad, se pronunció la psicóloga española Lara Ferreiroen el medio SEMANA, a comienzos de julio de 2026.
La celebración de Yamal se da un año después de la polémica por el festejo de sus 18, cuando se contrató a personas con enanismo como parte de un espectáculo. El episodio derivó en la intervención de la Asociación de personas con Acondroplasia y Otras Displasias Esqueléticas con Enanismo (ADEE), y en un intenso debate mediático sobre los límites del entretenimiento y el respeto por la dignidad de las personas con discapacidad.
Las exigencias y el autodescubrimiento
Ferreiro sostuvo que detrás del éxito también existe una carga emocional que muchas veces permanece invisible para el público.
Para la autora del libro ¡Ni un capullo más!, el principal desafío no tiene que ver únicamente con la presión deportiva, sino con el momento vital en el que llega el reconocimiento.
Con 16 años se convirtió en el titular más joven de la Primera División de España. Foto: REUTERS/Albert Gea
"Todavía está aprendiendo quién es, aunque el mundo le exija no fallar", resumió la especialista cuando el futbolista aún tenía 18 años.
La adolescencia es el período en el que las personas construyen su identidad, experimentan, se equivocan y -explicó- aprenden a partir de los errores. Sin embargo, cuando la fama aparece demasiado pronto, ese proceso puede verse profundamente alterado.
"Existe el riesgo de dejar de ser una persona para convertirse en un personaje", afirmó.
Mientras la mayoría de los adolescentes dispone de un margen para actuar con espontaneidad y equivocarse sin mayores consecuencias, la pieza clave del Barça vive bajo una exposición permanente donde cada decisión puede convertirse en noticia.
Cuando el éxito deja de ser un sueño y se convierte en una obligación
Ferreiro explicó que la psicología denomina "adultificación temprana" al fenómeno por el cual un menor asume responsabilidades propias de los adultos antes de estar emocionalmente preparado.
En el caso de un deportista de élite, esa situación puede acelerarse considerablemente.
"Cuando alguien triunfa tan pronto, deja de sentir que el éxito es un sueño y empieza a vivirlo como una obligación", señaló.
La especialista añadió que los futbolistas de la edad de Yamal suelen dedicar entre diez y quince horas semanales más que otros adolescentes a entrenamientos, viajes y compromisos profesionales.
Ese tiempo, explicó, es tiempo que dejan de destinar a experiencias habituales de cualquier joven: aburrirse, fortalecer amistades o simplemente vivir una adolescencia más parecida a la del resto de sus pares.
El perfeccionismo y la sensación de que no existe margen para equivocarse
La especialista madrileña advirtió que muchos deportistas jóvenes desarrollan elevados niveles de autoexigencia.
"Muchos jóvenes deportistas de élite presentan elevados niveles de perfeccionismo y autoexigencia", sostuvo.
Ese escenario puede derivar en lo que definió como perfeccionismo desadaptativo, caracterizadopor "la sensación de que cualquier error puede arruinarlo todo".
En ese contexto, la psicóloga resumió uno de los principales riesgos que enfrentan quienes alcanzan el éxito demasiado pronto. "Muchos jóvenes como Lamine Yamal sienten que no tienen permiso para fallar y que su valor depende de seguir brillando”, indicó.
La consecuencia, según explicó, es una presión constante para sostener un rendimiento excepcional sin concederse el derecho al error, algo especialmente complejo durante la adolescencia.
Lamine Yamal cumplió 19 años este 13 de julio. Foto: AP/Gregory Bull
Las consecuencias invisibles de la fama
Aunque desde afuera el fútbol profesional suele asociarse con prestigio, reconocimiento y estabilidad económica, Ferreiro recordó que también existe una cara mucho menos visible.
Detrás del éxito pueden aparecer “ansiedad, insomnio, depresión, síndrome del impostor, ataques de pánico, dependencia de la validación externa, miedo al fracaso, trastornos de la conducta alimentaria y agotamiento extremo” (sic).
La especialista mencionó que jugadores como Álvaro Morata reconocieron haber atravesado problemas de salud mental, una realidad que puede resultar todavía más compleja cuando afecta a deportistas que apenas están ingresando en la adultez.
El impacto emocional del dinero y la fama
Ferreiro también analizó otro aspecto frecuente entre las grandes estrellas que alcanzan el éxito a edades tempranas: el cambio radical en su situación económica.
En el caso de Lamine Yamal, explicó que pasar en pocos años de una vida común a administrar cifras millonarias puede representar "un terremoto emocional". La psicóloga relacionó esta situación con el llamado síndrome de la riqueza repentina.
"La felicidad que produce el dinero suele durar alrededor de tres meses antes de que la persona se adapte a su nueva realidad", explicó.
Después de ese período, aseguró, suelen aparecer nuevas inquietudes relacionadas con la confianza en el entorno y la autenticidad de los vínculos personales.
La soledad detrás de la popularidad
Para Ferreiro, otro de los efectos menos visibles de la fama es la llamada soledad emocional. "Estar solo en la cima" puede convertirse en una experiencia frecuente para quienes viven bajo una exposición permanente.
"La fama puede llenar estadios, pero no siempre llena el corazón", afirmó.
Según explicó, esa situación puede generar "la sensación de que nadie entiende realmente lo que uno está viviendo", lo que termina favoreciendo que "muchas estrellas jóvenes terminen aislándose emocionalmente".
El amor bajo la lupa pública
La vida sentimental tampoco queda al margen cuando se alcanza un nivel de popularidad como el de Yamal.
Inés García, la novia de Lamine Yamal. Foto: IG.
Actualmente, el futbolista mantiene una relación con Inés García, un vínculo que, según señaló Ferreiro, inevitablemente queda sometido al escrutinio público. "En su caso, cada fotografía, cada rumor y cada amistad se convierten en noticia", explicó.
Esa exposición permanente puede desembocar en una pregunta especialmente dolorosa para cualquier persona famosa: "¿Me quieren por quien soy o por todo lo que represento?".
Lo que el fútbol también revela sobre las relaciones de pareja
Además de analizar el caso de Lamine Yamal, Ferreiro también reflexionó sobre los conflictos de pareja vinculados al fútbol.
En una entrevista concedida a La Vanguardia a fines de junio de 2026, la psicóloga aseguró que los desacuerdos relacionados con este deporte suelen ser apenas la manifestación de problemas más profundos.
"Muchas personas sienten que el fútbol les roba tiempo de pareja, pero en realidad actúa como un espejo; no se discute por el deporte, sino por la dinámica de la relación", afirmó.
Según explicó, uno de los errores más frecuentes consiste en dejar que las discusiones se repitan sin abordar el problema de fondo.
"El principal error es no llegar a acuerdos claros y dejar que el conflicto se repita una y otra vez. Muchas parejas discuten después de cada partido, pero nunca hablan con calma sobre cómo organizarse para que ambos se sientan respetados."
La especialista añadió que también es habitual priorizar el propio tiempo de ocio sin considerar las necesidades de la otra persona.
"Cuando eso ocurre, cualquier situación relacionada con el fútbol termina convirtiéndose en una nueva discusión. La solución pasa por escuchar, negociar y recordar que el objetivo no es ganar la discusión, sino cuidar la relación", sentenció.
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