Enric Ullar, licenciado en Ciencias Agrarias, es propietario de varias hectáreas en el norte de España.
No obstante, hace algún tiempo, estas, como tantas otras de la zona, fueron objeto de un incendio.
A partir de entonces, el agrónomo concentró todos sus esfuerzos en idear un sistema para prevenir que las llamas vuelvan a dañar sus pastos.
Tiempo después, combinando una simple herramienta con tecnología de último momento, lo logró.
"Interrumpir la escalera de fuego”: cómo evita los incendios Enric Ullar
Ullar es dueño de una finca de alrededor de 150 hectáreas en Caldes de Montbui, a aproximadamente de 40 kilómetros de Barcelona.
Sin embargo, los beneficios de antaño de tener tierras ya no son los mismos. Ante la escasa rentabilidad de la agricultura y de la explotación maderera, cien de las hectáreas de este agrónomo no tienen actividad. En diferentes dimensiones, esta dificultad se repite por toda la Península Ibérica y convierte a amplias zonas rurales en un polvorín para los incendios forestales.
A Ullar se le ocurrió la idea luego de sufrir un incendio en su campo. Foto: Pixabay (Ylvers)
Enric lo vivió en carne propia hace cuarenta años, cuando se quemó parte de su campo. “Me impactó mucho, casi como un trauma”, recordó a National Geographic.
Tras este incidente, Ullar comenzó a idear un plan para tratar de evitar nuevos incendios. Después de tanto pensar, halló la solución en sus vacas.
"Para que haya menos incendios, teníamos que limpiar el bosque. Pero hacerlo manual o mecánicamente era un coste brutal. Por lo tanto, necesitaba ganado. Las cabras 'limpian', pero tenía que llevarlas a pastar los 365 días del año o tener un cercado muy bien hecho, que es muy caro. La oveja es muy buena pastando, pero no entra a bosques cerrados. Pues, así llegué a la opción de la vaca", dijo.
Pensó que las indicadas serían las tudancas, una raza rústica y delgada, que no requiere ordeñar y está acostumbrada a zonas montañosas. Así, distribuyó puntos de agua por la finca, cercó con un simple hilo algunas parcelas y dejó a las vacas desbrozando.
Su fórmula funcionó con éxito durante años: al pisar la hierba y alimentarse de matorrales se redujo drásticamente la biomasa que está a menos de 1,5 metros de altura. “Interrumpir la escalera de fuego”, lo definió. Porque cuando las llamas alcanzan las copas de los árboles se vuelven incontrolables para los bomberos.
De esta forma, Ullar mantuvo al día sus tareas de prevención mientras a su alrededor eran muchos los vecinos que abandonaban sin otra opción y aumentaban el riesgo de incendios de la zona al dejar crecer sus matorrales.
“Yo amo mi finca y el bosque. Esto es un proyecto de vida, pero si hago números no vivo con 20 vacas”, dijo el agrónomo, revelando que quisiera ofrecer su servicio a otros territorios que llevan años sin desbrozar.
Collares, GPS y descargas eléctricas: el innovador sistema de Enric Ullar
Lo más revolucionario del invento de Ullar fue incorporado en enero del 2026. El ganadero incorporó a su sistema la tecnología llamada Nofence. En una app que parece Google Maps, con su tablet, Enric marca los límites por los que caminarán sus 20 vacas durante el próximo mes.
Ullar utiliza Tudancas para prevenir incendios. Foto: Wikipedia (CC BY-SA 4.0)
Esto funciona debido a que cada animal tiene un collar para no salir de la zona delimitada. Cuando se acercan al vallado virtual, un pitido como el de los coches al hacer marcha atrás, las advierte.
Si lo cruzan, reciben una descarga eléctrica que corrige el desplazamiento, pero no alcanza a provocar estrés. Rápidamente las vacas lo comprenden y durante treinta días pastan la zona hasta dejarla sin matorrales. Esa es la solución definitiva que encontró Ullar para reducir la biomasa de su finca y prevenir los incendios.
Los collares tienen una batería de 8 a 12 meses con carga mediante paneles solares y utilizan GPS por satélite. Las alertas se reciben mediante red móvil cuando el animal se sale de la zona, recibe descargas o no se mueve.
¿Podría convertirse en una herramienta eficaz para prevenir incendios en la Península Ibérica a gran escala? Todavía es pronto para saberlo. Sin embargo, en la finca de Ullar el resultado es evidente: donde antes crecían los matorrales, hoy pastan las vacas con GPS. Al respecto, Julián Torres, responsable de Nofence España, dijo a National Geographic:
“La tecnología permite tener animales pastando en zonas en las que de otra manera no sería posible. En campos grandes marcando las parcelas y en campos pequeños utilizando mejor el forraje disponible”.
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