En una noche difícil en el barrio General Bustos, Atenas cayó frente a Quimsa de Santiago del Estero por 92 a 73, cerrando de forma amarga su participación en casa durante la fase regular de la Liga Nacional. Con este resultado, el equipo cordobés se encuentra en una situación crítica: aunque las matemáticas aún le otorgan una mínima esperanza, la realidad indica que deberá jugar la serie de playout contra Argentino de Junín para mantener la categoría.
Un partido dominado por la visita
Desde el inicio, Quimsa demostró por qué es uno de los animadores del torneo. A pesar de un comienzo parejo en el que el conjunto local puso empeño en ataque, la defensa visitante se cerró con eficacia, impidiendo segundas instancias de tiro. Los santiagueños cerraron el primer capítulo 21-11 y, aunque Atenas intentó reaccionar con aciertos desde la línea de tres puntos por parte de Ferreyra y Cavallero, se fue al descanso abajo por diez puntos (34-44).
En la segunda mitad, el dominio de Quimsa se profundizó. El “Verde” intentó jugar de igual a igual en el intercambio de canastas, pero su fragilidad defensiva fue castigada severamente por la fluidez ofensiva del rival. Con una ventaja que llegó a ser de 21 puntos durante el tercer cuarto, el partido quedó sentenciado mucho antes del pitazo final.
El camino al “milagro”
Para evitar la serie por el descenso, Atenas necesita ahora lo que muchos consideran un milagro deportivo. El calendario le impone dos compromisos obligatorios fuera de casa:
- Viernes 17 de abril: contra La Unión de Formosa.
- Domingo 19 de abril: contra Oberá de Misiones.
La tarea es titánica, no solo porque depende de otros resultados, sino porque el equipo de barrio General Bustos no gana en condición de visitante desde el 16 de octubre del año pasado. Sin respuestas defensivas sólidas y con la presión del reloj en contra, el máximo ganador de la historia de la Liga Nacional afronta sus horas más inciertas.
