Sanae Takaichi consolida su poder en Japón: quién es la ultraconservadora que busca transformar el país

Sanae Takaichi, de 64 años, ratificó su liderazgo como la primera mujer en encabezar el gobierno de Japón tras un contundente triunfo electoral.

Su partido, el Liberal Democrático, logró conquistar 316 de los 465 escaños en disputa, lo que le otorga más de dos tercios de las bancas y el control total del parlamento para impulsar su agenda ultraconservadora.

Un perfil de contraste

Apodada la “Dama de Hierro” japonesa, Takaichi es vista como la continuadora del enfoque nacionalista del ex primer ministro Shinzo Abe, asesinado en 2022. Aunque es una fiel admiradora de Margaret Thatcher, se diferencia de la británica al defender un aumento del gasto público como motor para estimular el crecimiento económico.

Nacida en una familia de clase media en Nara y licenciada en Administración de Empresas, su ascenso rompe con la tradición de las dinastías políticas en su partido. Sin embargo, detrás de su imagen formal, Takaichi es una apasionada del heavy metal; fue baterista en su propia banda y idolatra a agrupaciones como Iron Maiden y Deep Purple.

Defensa de la tradición y tensiones regionales

En el plano social, la mandataria mantiene posturas firmes: se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo y a las leyes que permitirían a las mujeres casadas conservar su apellido de soltera, bajo el argumento de que tales medidas atentan contra la tradición japonesa.

Su política exterior ya generó repercusiones globales. Takaichi provocó una de las crisis diplomáticas más profundas en décadas al sugerir una posible intervención militar en caso de un ataque chino a Taiwán. Esta postura tensó los vínculos con Pekín, pero encontró un terreno fértil en Washington.

Alianza estratégica con Washington

El gobierno de los Estados Unidos manifestó su “total apoyo” a la nueva administración japonesa. El presidente Donald Trump calificó a Takaichi como una “aliada con una gran relación” y subrayó que la fortaleza de Japón es vital para los intereses estadounidenses en Asia en el marco de la competencia global con China.

Para marzo ya se programó una cumbre en la Casa Blanca, donde ambos mandatarios buscarán sellar su alianza estratégica. Mientras tanto, con el control absoluto del Legislativo, Takaichi tiene el camino despejado para profundizar el giro a la derecha de la potencia asiática.

Sanae Takaichi, de 64 años, ratificó su liderazgo como la primera mujer en encabezar el gobierno de Japón tras un contundente triunfo electoral. Su partido, el Liberal Democrático, logró conquistar 316 de los 465 escaños en disputa, lo que le otorga más de dos tercios de las bancas y el control total del parlamento para impulsar su agenda ultraconservadora.Un perfil de contraste Apodada la “Dama de Hierro” japonesa, Takaichi es vista como la continuadora del enfoque nacionalista del ex primer ministro Shinzo Abe, asesinado en 2022. Aunque es una fiel admiradora de Margaret Thatcher, se diferencia de la británica al defender un aumento del gasto público como motor para estimular el crecimiento económico.Nacida en una familia de clase media en Nara y licenciada en Administración de Empresas, su ascenso rompe con la tradición de las dinastías políticas en su partido. Sin embargo, detrás de su imagen formal, Takaichi es una apasionada del heavy metal; fue baterista en su propia banda y idolatra a agrupaciones como Iron Maiden y Deep Purple.Defensa de la tradición y tensiones regionales En el plano social, la mandataria mantiene posturas firmes: se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo y a las leyes que permitirían a las mujeres casadas conservar su apellido de soltera, bajo el argumento de que tales medidas atentan contra la tradición japonesa.Su política exterior ya generó repercusiones globales. Takaichi provocó una de las crisis diplomáticas más profundas en décadas al sugerir una posible intervención militar en caso de un ataque chino a Taiwán. Esta postura tensó los vínculos con Pekín, pero encontró un terreno fértil en Washington.Alianza estratégica con Washington El gobierno de los Estados Unidos manifestó su “total apoyo” a la nueva administración japonesa. El presidente Donald Trump calificó a Takaichi como una “aliada con una gran relación” y subrayó que la fortaleza de Japón es vital para los intereses estadounidenses en Asia en el marco de la competencia global con China.Para marzo ya se programó una cumbre en la Casa Blanca, donde ambos mandatarios buscarán sellar su alianza estratégica. Mientras tanto, con el control absoluto del Legislativo, Takaichi tiene el camino despejado para profundizar el giro a la derecha de la potencia asiática.La Voz