Pakistán: un atentado suicida en una mezquita dejó al menos 31 muertos y más de 160 heridos

Un atacante suicida detonó sus explosivos este viernes en una mezquita chií ubicada a las afueras de la capital de Pakistán, Islamabad, causando al menos 31 muertos y más de 160 heridos, según confirmaron las autoridades paquistaníes.

El atentado ocurrió durante las oraciones de este viernes y constituye uno de los ataques más graves registrados en la capital en los últimos años.

El ataque tuvo lugar en la mezquita Khadija Al-Kubra, donde rescatistas y vecinos asistieron de urgencia a las víctimas, trasladándolas a hospitales cercanos. Fuentes sanitarias indicaron que varios de los heridos permanecen en estado crítico.

Escenas de caos y desesperación

Imágenes difundidas por medios locales y redes sociales mostraron cuerpos tendidos sobre el suelo alfombrado del templo, junto a fieles heridos que pedían auxilio.

Hussain Shah, uno de los testigos, relató que se encontraba rezando en el patio cuando escuchó una explosión “repentina y extremadamente fuerte”.

“Entré y vi un caos total. Conté cerca de 30 cuerpos sin vida dentro de la mezquita”, declaró. El número de heridos, agregó, era visiblemente superior.

Sospechas sobre grupos extremistas

Hasta el momento, ningún grupo se atribuyó el atentado. Sin embargo, las sospechas recaen sobre organizaciones insurgentes como el Talibán paquistaní (TTP) o una filial regional del Estado Islámico, ambos responsables de ataques previos contra la minoría chií en Pakistán.

Las autoridades informaron que los guardias de seguridad de la mezquita intentaron interceptar al atacante, quien les disparó antes de detonar los explosivos entre los fieles.

Pakistán enfrenta un repunte de la violencia

Aunque los atentados en Islamabad son poco frecuentes, Pakistán atraviesa un marcado aumento de la violencia insurgente en distintas regiones del país.

En los últimos meses se registraron ataques atribuidos tanto a grupos separatistas baluchis como al Talibán paquistaní, aliado de los talibanes afganos.

El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Mohammad Asif, afirmó que las primeras investigaciones sugieren que el atacante cruzó la frontera con Afganistán, lo que generó una rápida respuesta de Kabul.

Cruces diplomáticos y condena internacional

El Ministerio de Defensa de Afganistán rechazó las acusaciones y condenó el atentado, calificando de “irresponsable” cualquier intento de vincular el ataque con su territorio. En un comunicado oficial, Afganistán expresó su repudio a “todo acto que viole la santidad de las mezquitas y ataque a civiles inocentes”.

El ataque también fue condenado por la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, además de varias embajadas con sede en Islamabad.

Condena política y llamado a la investigación

El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y el primer ministro Shehbaz Sharif condenaron el atentado y ordenaron brindar asistencia médica total a los heridos.

“Atacar a civiles inocentes es un crimen contra la humanidad”, afirmó Zardari. Sharif, por su parte, exigió una investigación exhaustiva y aseguró que “los responsables serán identificados y castigados”.

Un antecedente trágico en la capital

El último ataque de gran magnitud en Islamabad ocurrió en 2008, cuando un atentado suicida contra el Hotel Marriott dejó 63 muertos. Más recientemente, en noviembre, otro atentado frente a un tribunal provocó 12 fallecidos.

El atentado de este viernes se suma a una serie de episodios violentos que reavivan el temor a una escalada terrorista en Pakistán y ponen nuevamente bajo la lupa el desempeño de las fuerzas de seguridad en la capital.

Un atacante suicida detonó sus explosivos este viernes en una mezquita chií ubicada a las afueras de la capital de Pakistán, Islamabad, causando al menos 31 muertos y más de 160 heridos, según confirmaron las autoridades paquistaníes.El atentado ocurrió durante las oraciones de este viernes y constituye uno de los ataques más graves registrados en la capital en los últimos años.El ataque tuvo lugar en la mezquita Khadija Al-Kubra, donde rescatistas y vecinos asistieron de urgencia a las víctimas, trasladándolas a hospitales cercanos. Fuentes sanitarias indicaron que varios de los heridos permanecen en estado crítico.Escenas de caos y desesperaciónImágenes difundidas por medios locales y redes sociales mostraron cuerpos tendidos sobre el suelo alfombrado del templo, junto a fieles heridos que pedían auxilio.Hussain Shah, uno de los testigos, relató que se encontraba rezando en el patio cuando escuchó una explosión “repentina y extremadamente fuerte”.“Entré y vi un caos total. Conté cerca de 30 cuerpos sin vida dentro de la mezquita”, declaró. El número de heridos, agregó, era visiblemente superior.Sospechas sobre grupos extremistasHasta el momento, ningún grupo se atribuyó el atentado. Sin embargo, las sospechas recaen sobre organizaciones insurgentes como el Talibán paquistaní (TTP) o una filial regional del Estado Islámico, ambos responsables de ataques previos contra la minoría chií en Pakistán.Las autoridades informaron que los guardias de seguridad de la mezquita intentaron interceptar al atacante, quien les disparó antes de detonar los explosivos entre los fieles.Pakistán enfrenta un repunte de la violenciaAunque los atentados en Islamabad son poco frecuentes, Pakistán atraviesa un marcado aumento de la violencia insurgente en distintas regiones del país.En los últimos meses se registraron ataques atribuidos tanto a grupos separatistas baluchis como al Talibán paquistaní, aliado de los talibanes afganos.El ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Mohammad Asif, afirmó que las primeras investigaciones sugieren que el atacante cruzó la frontera con Afganistán, lo que generó una rápida respuesta de Kabul.Cruces diplomáticos y condena internacionalEl Ministerio de Defensa de Afganistán rechazó las acusaciones y condenó el atentado, calificando de “irresponsable” cualquier intento de vincular el ataque con su territorio. En un comunicado oficial, Afganistán expresó su repudio a “todo acto que viole la santidad de las mezquitas y ataque a civiles inocentes”.El ataque también fue condenado por la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, además de varias embajadas con sede en Islamabad.Condena política y llamado a la investigaciónEl presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, y el primer ministro Shehbaz Sharif condenaron el atentado y ordenaron brindar asistencia médica total a los heridos.“Atacar a civiles inocentes es un crimen contra la humanidad”, afirmó Zardari. Sharif, por su parte, exigió una investigación exhaustiva y aseguró que “los responsables serán identificados y castigados”.Un antecedente trágico en la capitalEl último ataque de gran magnitud en Islamabad ocurrió en 2008, cuando un atentado suicida contra el Hotel Marriott dejó 63 muertos. Más recientemente, en noviembre, otro atentado frente a un tribunal provocó 12 fallecidos.El atentado de este viernes se suma a una serie de episodios violentos que reavivan el temor a una escalada terrorista en Pakistán y ponen nuevamente bajo la lupa el desempeño de las fuerzas de seguridad en la capital.La Voz