Franco Colapinto no olvidará fácilmente la jornada de este martes en Barcelona. No por un tiempo récord ni por una foto de portada, sino por un momento inesperado que interrumpió la calma de los ensayos privados de la Fórmula 1 y lo puso, por unos minutos, en el centro de la escena. El nuevo Alpine A526 se detuvo en plena pista y obligó a neutralizar la sesión con bandera roja. Un susto. Nada más.
El episodio se dio en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en el marco de los primeros test con el reglamento técnico 2026, un terreno todavía inexplorado para todos. Colapinto venía cumpliendo con su plan de trabajo cuando el auto dijo basta y quedó detenido, generando la primera interrupción oficial bajo la nueva normativa. Alpine, sin embargo, llevó tranquilidad: se trató de un inconveniente menor, típico de jornadas iniciales de desarrollo.
🚨| Franco Colapinto completó 28 vueltas en los tests de Barcelona, con un mejor tiempo de 1:21.348
P3 de 7 autos (Bortoleto, Lawson, Hajdar, Bottas, Ocon & Antonelli.) pic.twitter.com/7fUy1kfi3F
— 43 ★ (@ColapintoFiles) January 26, 2026
La escena no pasó a mayores. El piloto argentino logró volver por sus propios medios a boxes y, lejos de quedar condicionado, retomó la actividad con normalidad. Señal positiva. Porque en días como estos, más que el cronómetro, lo que manda es la fiabilidad. Y también la capacidad de reaccionar ante lo inesperado.
Colapinto había sido uno de los primeros en salir a pista cuando el semáforo se puso en verde. Tras casi dos horas de actividad, llegó el parate forzado. Minutos después, Gabriel Bortoleto provocó la segunda bandera roja de la jornada con el Audi, en un incidente de mayor consideración que lo mantuvo más tiempo fuera de pista. Una muestra de que el camino del nuevo reglamento no será lineal para nadie.
Con el A526 nuevamente en condiciones, Franco completó una tanda progresiva, bajando de manera constante sus registros y sumando vueltas valiosas. El argentino cerró el día con 44 giros y un mejor tiempo de 1m24s277, por detrás de Isack Hadjar, quien lideró con el Red Bull RB22 (1m20s300 tras las primeras horas), y del Mercedes de Andrea Kimi Antonelli, que marcó 1m20s700 en 56 vueltas.
Los tiempos, de todos modos, son apenas una referencia. El gran objetivo pasa por evaluar la autonomía y la fiabilidad de las nuevas unidades de potencia. En ese contexto, el incidente que vivió Colapinto fue apenas una mueca en un día de aprendizaje.
Para Franco, la prueba dejó una enseñanza clara: incluso cuando el auto se detiene, el proceso no se frena. Y en la Fórmula 1 que viene, saber levantarse rápido puede valer tanto como una vuelta rápida.
Franco Colapinto no olvidará fácilmente la jornada de este martes en Barcelona. No por un tiempo récord ni por una foto de portada, sino por un momento inesperado que interrumpió la calma de los ensayos privados de la Fórmula 1 y lo puso, por unos minutos, en el centro de la escena. El nuevo Alpine A526 se detuvo en plena pista y obligó a neutralizar la sesión con bandera roja. Un susto. Nada más.El episodio se dio en el Circuit de Barcelona-Catalunya, en el marco de los primeros test con el reglamento técnico 2026, un terreno todavía inexplorado para todos. Colapinto venía cumpliendo con su plan de trabajo cuando el auto dijo basta y quedó detenido, generando la primera interrupción oficial bajo la nueva normativa. Alpine, sin embargo, llevó tranquilidad: se trató de un inconveniente menor, típico de jornadas iniciales de desarrollo.🚨| Franco Colapinto completó 28 vueltas en los tests de Barcelona, con un mejor tiempo de 1:21.348P3 de 7 autos (Bortoleto, Lawson, Hajdar, Bottas, Ocon & Antonelli.) pic.twitter.com/7fUy1kfi3F— 43 ★ (@ColapintoFiles) January 26, 2026La escena no pasó a mayores. El piloto argentino logró volver por sus propios medios a boxes y, lejos de quedar condicionado, retomó la actividad con normalidad. Señal positiva. Porque en días como estos, más que el cronómetro, lo que manda es la fiabilidad. Y también la capacidad de reaccionar ante lo inesperado.Colapinto había sido uno de los primeros en salir a pista cuando el semáforo se puso en verde. Tras casi dos horas de actividad, llegó el parate forzado. Minutos después, Gabriel Bortoleto provocó la segunda bandera roja de la jornada con el Audi, en un incidente de mayor consideración que lo mantuvo más tiempo fuera de pista. Una muestra de que el camino del nuevo reglamento no será lineal para nadie.Con el A526 nuevamente en condiciones, Franco completó una tanda progresiva, bajando de manera constante sus registros y sumando vueltas valiosas. El argentino cerró el día con 44 giros y un mejor tiempo de 1m24s277, por detrás de Isack Hadjar, quien lideró con el Red Bull RB22 (1m20s300 tras las primeras horas), y del Mercedes de Andrea Kimi Antonelli, que marcó 1m20s700 en 56 vueltas.Los tiempos, de todos modos, son apenas una referencia. El gran objetivo pasa por evaluar la autonomía y la fiabilidad de las nuevas unidades de potencia. En ese contexto, el incidente que vivió Colapinto fue apenas una mueca en un día de aprendizaje.Para Franco, la prueba dejó una enseñanza clara: incluso cuando el auto se detiene, el proceso no se frena. Y en la Fórmula 1 que viene, saber levantarse rápido puede valer tanto como una vuelta rápida.
La Voz
