El activista venezolano Pedro Rojas, de 33 años, enfrentó durante la primera audiencia en Nueva York a Nicolás Maduro. “Presidente ilegítimo”, le gritó tras levantarse de entre medio del público mientras el derrocado líder chavista era custodiado por agentes federales de Estados Unidos.
Por su parte, Maduro lo miró directamente y le respondió en español: “Soy un presidente secuestrado. Soy un prisionero de guerra”. Rojas declaró luego que había sido encarcelado por el régimen venezolano.
En una entrevista con LN+, el activista de Venezuela afirmó: “Los traidores estuvieron en el círculo íntimo”.
Cómo fue el cruce del activista con Maduro, en detalle
Según contó Rojas, la escena estuvo atravesada por emociones encontradas, una fuerte carga simbólica y el riesgo personal que implicó confrontarlo públicamente.
“Eran muchos momentos encontrados, pasaban muchas cosas por mi cabeza”, describió, al tiempo que explicó que su decisión no fue impulsiva: “Respeto mucho el sistema norteamericano, no soy un hombre que rompa leyes. Pero el cinismo de Nicolás Maduro… alguien tenía que decirle algo, con el riesgo que conlleva”.

Tres interacciones
Rojas aseguró que interactuó tres veces con Maduro antes del cruce verbal, cuando el dirigente se presentó como Presidente constitucional. “Le hice el pulgar para arriba tres veces. Después él se presentó como Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y yo le grité: ‘Jamás’”, recordó. Tras ese momento, pidió disculpas y solicitó una hoja para escribir: “Necesitaba drenar todo lo que pensaba”.
El episodio más fuerte ocurrió cuando Maduro fue esposado. “A las 12.32, cuando proceden a llevárselo, me salió decirle: ‘Eres un criminal y vas a pagar en nombre del pueblo de Venezuela’”, relató. De acuerdo a su testimonio, el líder chavista interpretaba un rol de víctima, aunque estaba plenamente consciente de la situación: “Sabía todo lo que estaba pasando. Estábamos a menos de dos sillas, cara a cara”.
En ese intercambio final, Rojas notó un cambio de actitud. “Lo vi eufórico, salió del protocolo”, afirmó. Maduro, siempre según el relato del activista, respondió: “Soy inocente, soy prisionero de guerra, soy Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y soy un hombre de Dios”. La réplica fue inmediata: “Yo sí soy un hombre de Dios”, le contestó el activista.
Pedro Rojas tuvo un fuerte intercambio con el exlíder chavista en la corte de Manhattan; estaba sentado entre medio del público cuando se levantó para gritarleEl MundoLA NACION
