Milei designará por decreto a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como jueces de la Corte Suprema

En un comunicado oficial emitido el 25 de febrero de 2025, el Gobierno Nacional anunció la designación en comisión de los doctores Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta decisión, tomada por el Presidente, busca normalizar el funcionamiento del máximo tribunal judicial del país, que actualmente opera con solo tres ministros.

El 20 de marzo de 2024, el Presidente comunicó su decisión de nominar a los doctores García-Mansilla y Lijo, enviando sus pliegos al Senado para su correspondiente acuerdo. Tras cumplir con los requisitos procedimentales, el Poder Ejecutivo remitió los mensajes al Senado el 27 de mayo de 2024. Sin embargo, la Cámara Alta no dio tratamiento a los pliegos durante el período ordinario, lo que llevó al Presidente a incluir el tema en las sesiones extraordinarias del Congreso.

Según el Gobierno, a pesar de haberse cumplido todos los requisitos normativos y de haberse demostrado la idoneidad de los candidatos, el Senado optó por guardar silencio durante casi un año. Así, el Ejecutivo considera que esta falta de pronunciamiento implica un grave daño al funcionamiento de uno de los tres poderes de la República.

Argumentos del Gobierno

La Oficina del Presidente recordó que el artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional establece como atribución exclusiva del Presidente el nombramiento de los jueces de la Corte Suprema. El Senado debe expresar acuerdo o rechazar las propuestas presidenciales, basándose en un análisis objetivo de la idoneidad de los postulados y no en intereses políticos.

El Gobierno sostiene que la politización de la Justicia es una de las principales causas de que los argentinos no tengan un servicio de Justicia eficiente. En este sentido, destaca que la Constitución faculta al Presidente a cubrir las vacantes de empleos que requieran el acuerdo del Senado durante su receso, mediante nombramientos en comisión que expirarán al finalizar la próxima legislatura. Esta facultad ha sido ejercida por diversos presidentes a lo largo de la historia argentina y ha sido convalidada por la propia Corte Suprema.

Reacciones y Contexto Político

La decisión del Gobierno se produce en un contexto de tensiones con el Senado, que no prestó acuerdo a los candidatos propuestos. El oficialismo buscará el año próximo conseguir las mayorías para nombrarlos de manera permanente en el máximo tribunal.

Según lo publicado por Clarín, el nombre de Lijo fue una propuesta de Ricardo Lorenzetti al Gobierno para equilibrar el poder en el máximo tribunal. Además, negociadores del asesor preferido de Milei tendieron puentes con el kirchnerismo en la Cámara Alta y en materia judicial.

El Gobierno ya había dejado correr que el retiro de Juan Carlos Maqueda que redujo de 4 a 3 miembros la integración de la Corte era de “gravedad institucional” y justificaba el nombramiento en comisión de los jueces vía DNU.

Implicaciones

La designación en comisión de Lijo y García Mansilla busca normalizar el funcionamiento de la Corte Suprema, que no puede llevar a cabo su rol con normalidad con tan solo tres ministros. Durante el plazo de los nombramientos en comisión, el Gobierno continuará con el trámite legislativo para que la Cámara Alta preste los correspondientes acuerdos a los pliegos. El Gobierno ha manifestado que no tolerará que los intereses de la política se impongan por sobre los del pueblo argentino.

La medida tiene la suficiente fuerza para dar vuelta la hoja del escándalo por $Libra; al menos, durante un tiempo.

Es importante destacar que Mauricio Macri había utilizado la misma herramienta en 2016 para ungir a Horacio Rosatti y a Carlos Rosencrantz, pero finalmente los jueces asumieron con el aval de los dos tercios del Senado.

En un comunicado oficial emitido el 25 de febrero de 2025, el Gobierno Nacional anunció la designación en comisión de los doctores Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta decisión, tomada por el Presidente, busca normalizar el funcionamiento del máximo tribunal judicial del país, que actualmente opera con solo tres ministros.El 20 de marzo de 2024, el Presidente comunicó su decisión de nominar a los doctores García-Mansilla y Lijo, enviando sus pliegos al Senado para su correspondiente acuerdo. Tras cumplir con los requisitos procedimentales, el Poder Ejecutivo remitió los mensajes al Senado el 27 de mayo de 2024. Sin embargo, la Cámara Alta no dio tratamiento a los pliegos durante el período ordinario, lo que llevó al Presidente a incluir el tema en las sesiones extraordinarias del Congreso.Según el Gobierno, a pesar de haberse cumplido todos los requisitos normativos y de haberse demostrado la idoneidad de los candidatos, el Senado optó por guardar silencio durante casi un año. Así, el Ejecutivo considera que esta falta de pronunciamiento implica un grave daño al funcionamiento de uno de los tres poderes de la República.Argumentos del GobiernoLa Oficina del Presidente recordó que el artículo 99, inciso 4, de la Constitución Nacional establece como atribución exclusiva del Presidente el nombramiento de los jueces de la Corte Suprema. El Senado debe expresar acuerdo o rechazar las propuestas presidenciales, basándose en un análisis objetivo de la idoneidad de los postulados y no en intereses políticos.El Gobierno sostiene que la politización de la Justicia es una de las principales causas de que los argentinos no tengan un servicio de Justicia eficiente. En este sentido, destaca que la Constitución faculta al Presidente a cubrir las vacantes de empleos que requieran el acuerdo del Senado durante su receso, mediante nombramientos en comisión que expirarán al finalizar la próxima legislatura. Esta facultad ha sido ejercida por diversos presidentes a lo largo de la historia argentina y ha sido convalidada por la propia Corte Suprema.Reacciones y Contexto PolíticoLa decisión del Gobierno se produce en un contexto de tensiones con el Senado, que no prestó acuerdo a los candidatos propuestos. El oficialismo buscará el año próximo conseguir las mayorías para nombrarlos de manera permanente en el máximo tribunal.Según lo publicado por Clarín, el nombre de Lijo fue una propuesta de Ricardo Lorenzetti al Gobierno para equilibrar el poder en el máximo tribunal. Además, negociadores del asesor preferido de Milei tendieron puentes con el kirchnerismo en la Cámara Alta y en materia judicial.El Gobierno ya había dejado correr que el retiro de Juan Carlos Maqueda que redujo de 4 a 3 miembros la integración de la Corte era de “gravedad institucional” y justificaba el nombramiento en comisión de los jueces vía DNU.ImplicacionesLa designación en comisión de Lijo y García Mansilla busca normalizar el funcionamiento de la Corte Suprema, que no puede llevar a cabo su rol con normalidad con tan solo tres ministros. Durante el plazo de los nombramientos en comisión, el Gobierno continuará con el trámite legislativo para que la Cámara Alta preste los correspondientes acuerdos a los pliegos. El Gobierno ha manifestado que no tolerará que los intereses de la política se impongan por sobre los del pueblo argentino.La medida tiene la suficiente fuerza para dar vuelta la hoja del escándalo por $Libra; al menos, durante un tiempo.Es importante destacar que Mauricio Macri había utilizado la misma herramienta en 2016 para ungir a Horacio Rosatti y a Carlos Rosencrantz, pero finalmente los jueces asumieron con el aval de los dos tercios del Senado.pic.twitter.com/cgGsZ1rayo— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) February 25, 2025La Voz