Las altas temperaturas pueden acelerar el desgaste de la batería del auto y reducir su vida útil. El calor favorece procesos que deterioran sus componentes internos y pueden hacer que pierda capacidad y potencia de arranque.
La batería es fundamental para el arranque y el funcionamiento de distintos sistemas eléctricos del vehículo. Por eso, controlar su estado antes y durante los meses de temperaturas elevadas puede ayudar a prevenir una falla inesperada.
Por qué el calor afecta a la batería
En las baterías de plomo-ácido, el aumento de la temperatura acelera las reacciones electroquímicas que se producen en su interior. Según información de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), este proceso puede favorecer la corrosión de las rejillas metálicas que forman parte de las placas internas.
Joseph Liedhegner, director de ingeniería del fabricante de baterías Clarios, señaló que la corrosión de estas rejillas es uno de los mecanismos de falla más frecuentes en las baterías de plomo-ácido. Con el tiempo, este desgaste hace que la batería pierda capacidad y potencia de arranque, hasta llegar a dejar de funcionar.
El calor acelera procesos internos que pueden deteriorar la batería. Foto: Archivo
El calor también puede hacer que el líquido de la batería se evapore más rápido. Esto favorece el deterioro de sus componentes internos y la corrosión. Además, las vibraciones que se producen durante la conducción pueden acelerar todavía más el desgaste.
La temperatura debajo del capó puede ser todavía mayor que la del exterior, ya que al calor ambiental se suma al que genera el motor. AAA advierte que un auto estacionado al sol también puede alcanzar temperaturas muy elevadas en su interior.
Cómo cuidar la batería durante los días de calor
Una de las principales medidas es realizar un control preventivo antes de los períodos de temperaturas extremas. Especialistas recomiendan revisar el voltaje y la conductancia de la batería y comprobar el estado de los terminales para detectar posibles signos de corrosión.
Chequear de manera periódica la batería del auto evita dolores de cabeza. Foto: Freepik
También es importante verificar que la batería esté correctamente sujeta. Una fijación deficiente puede aumentar el efecto de las vibraciones y contribuir a su deterioro.
Durante los días calurosos, estacionar en una cochera o a la sombra permite reducir la temperatura del vehículo y de sus componentes. Si esto no es posible, un parasol reflectante puede reducir el calentamiento del interior del auto.
Además, conviene revisar periódicamente el estado de la batería. La presencia de un polvo azulado en los terminales o un armazón hinchado pueden ser señales de deterioro que requieren una revisión profesional.
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