Con su personaje de Krystle Carrington en la mítica serie Dinastía, Linda Evans pasó a estar en el ránking de las mujeres más bellas y glamorosas de esa década. Ahora, con 83 años, sus reflexiones, hábitos de cuidados y su estilo de vida acaparan la atención.
Una nota del sitio Northwest Prime Time recopila que en la cúspide de su fama, Los Angeles Times la proclamó la celebridad más querida de Hollywood. Sin embargo, en la última temporada de la serie dio un inesperado volantazo que la llevó a un paso al costado. De acuerdo a la misma nota, necesitaba reflexionar sobre su vida.
En ese reacomodamiento, decidió mudarse a las afueras de Washington. “Comprendí que gran parte de mi vida me excedía. Nunca se me había pasado por la cabeza pensar solo en mí. Buscaba descubrir quién era. Quería emprender un viaje interior”, dijo sobre esa determinación.
También reconoció que cuando fue nombrada por la revista Harper's Bazaar como una de las mujeres más lindas del mundo sintió una enorme presión por estar a la altura de la imagen idealizada de Krystle Carrington.
Linda Evans, a sus 83 años, en una de sus últimas apariciones por tele Foto Instagram.
En ese tiempo, armó su lugar en el mundo en el pequeño pueblo de Rainier, ubicado en ese estado. "Tengo 70 acres con un río que las atraviesa. Tenemos perros. Tenemos ciervos. Vivo en el paraíso. Me encanta este lugar", resaltó en una entrevista en el programa de Oprah Winfrey hace unos años, tal como retomó Northwest Prime Time.
También agregó: "Uno quiere estar donde su corazón se siente seguro. Vine de visita y no pude irme".
La sabiduría de una vida elegida
Sobre esa decisión de cambiar su estilo de vida también fue rotunda. “Aunque fue una bendición estar en Dinastía, este tipo de exposición te quita absolutamente la privacidad. Es difícil porque cuando sos una figura pública, la gente te ve de cierta manera”, dijo hace algunos años.
Linda Evans, a sus 83 años, participó en enero en un programa de la televisión alemana Foto web.
Al mismo tiempo, en un posteo reciente en su cuenta de Instagram se sinceró sobre la paz, la libertad y la fortaleza serena que le brindó el contacto con los caballos. “Contemplar esta imagen me recuerda que, por mucho que cambie la vida, los momentos que realmente nos llegan al corazón permanecen con nosotros para siempre”, escribió junto a una foto de ella junto a uno de sus animales amados.
También hace unos años dedicó parte de su tiempo a escribir, cocinar, colaborar con organizaciones como Meals on Wheels -un programa comunitario que lleva comidas nutritivas a personas que no pueden cocinar ni hacer la compra por sí mismas, principalmente personas mayores y con discapacidad.
Linda Evans privilegió su belleza natural Foto Getty Images.
También, como cuenta la nota de Northwest Prime Time, a dar charlas sobre cómo envejecer con dignidad en una cultura que no valora la vejez.
Cómo enfrenta Linda Evans el paso del tiempo
Sobre su salud, la información más reciente es que en últimos años tuvo que lidiar con dolores de espalda que se volvieron crónicos y la llevaron a una depresión severa. “Claro que a veces hay que andar en la oscuridad y experimentar el dolor y no todo es Lalalá, pero si aprendés de la experiencia salís reforzado".
Además, en cuanto al paso del tiempo es muy clara y contundente: "Hay belleza en cada etapa de la vida, y lo importante es aprender a amar los ciclos".
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