El búho moteado del norte (Strix occidentalis caurina) fue, durante años, uno de los símbolos de los conflictos ambientales que afectaron a los estados de Oregón y Washington. En 1994 el gobierno aplicó restricciones a la extracción de madera en los bosques maduros y antiguos que forman el hábitat de la especie. Esto provocó una fuerte oposición por parte de las empresas madereras, los trabajadores y las comunidades que dependen de la industria.
Más de tres décadas después, los resultados están a la vista. Un artículo de la Universidad Estatal de Oregón (OSU, por sus siglas en inglés) destaca que la población de búho moteado del norte está prácticamente extinta en esas áreas que, supuestamente, habían sido protegidas de la tala.
Un reciente estudio de especialistas identifica las zonas donde la especie se encuentra al borde de la extinción funcional. Esto significa que quedan tan pocos ejemplares que ya no pueden reproducirse de manera eficiente para sobrevivir.
“Estos hallazgos demuestran que el registro acústico pasivo y el aprendizaje automático mediante IA pueden utilizarse para el monitoreo ecológico a gran escala”, afirma Damon Lesmeister, biólogo de la Estación de Investigación del Noroeste del Pacífico del Servicio Forestal (USFS) y profesor visitante de la OSU.
Conclusiones alarmantes
Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron IA y métodos de monitoreo avanzados para evaluar las tendencias a largo plazo de las poblaciones de búhos a una escala sin precedentes. Entre los resultados del estudio destacan:
En los bosques de Oregón quedan muy pocos ejemplares del búho moteado del norte. Foto: OSU.
• Los cantos de los búhos barrados se escucharon ocho veces más a menudo que los de los búhos moteados en toda el área de estudio (Oregón, Washington y el noroeste de California).
• Los búhos moteados del norte se están acercando a los umbrales de extinción funcional en Washington y en la costa de Oregón.
• No se detectaron búhos moteados del norte en las cascadas de Washington, en latitudes al norte de Seattle.
La gestión del búho moteado del norte es uno de los problemas de conservación de la vida silvestre más importantes y visibles en Estados Unidos. El ave fue incluida como especie amenazada en 1990 debido a la rápida disminución de sus hábitats en los bosques. En 1994, el Plan Forestal del Noroeste redujo la tasa de tala de bosques primarios en tierras federales.
Sin embargo, a pesar de más de 30 años de protección, las poblaciones siguieron disminuyendo debido a la continua pérdida de hábitat por la tala y los incendios forestales. También por la competencia con el búho barrado, cuyo territorio en las últimas décadas se ha superpuesto cada vez más con el del búho moteado.
Lesmeister cree que los hallazgos pueden ayudar a enfocar las estrategias de conservación del ave en áreas geográficas específicas. Los autores citan varias estrategias de conservación, incluidos los esfuerzos continuos de eliminación del búho barrado, la conservación de paisajes adecuados para la anidación del búho moteado del norte y la cría en cautividad, una estrategia adoptada en Canadá.
En el oeste de Estados Unidos habitan el búho moteado del norte, el búho moteado de California y el búho moteado mexicano. Fotos: USFWS. John y Karen Hollingsworth, Rick Kuyper y Shaula Hedwall.
“El búho moteado del norte ya está prácticamente extinto en amplias zonas de su hábitat. No es algo que vaya a ocurrir en el futuro, ya ha ocurrido, pero eso no significa que no podamos hacer nada; todavía existe la oportunidad de implementar medidas de gestión cuidadosamente planificadas”, afirma Lesmeister.
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