BOSTON (AP) — Una tormenta potente y de desplazamiento lento recorrió la costa del noreste de Estados Unidos el sábado, con vientos fuertes que dejaron sin electricidad a miles de personas, además de generar grandes olas y lluvias intensas que crearon condiciones peligrosas en algunos lugares.
La Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York dijo que uno de sus empleados murió a causa de la caída de un árbol en Brooklyn, mientras la tormenta nor'easter (un ciclón extratopical) azotaba la ciudad. Equipos de emergencia en estados del Atlántico medio y la región de Nueva Inglaterra se apresuraron a restablecer el suministro eléctrico después de que la caída de árboles contribuyera a cortes para cerca de 100.000 clientes en la región.
Decenas de millones de personas se encontraban en la trayectoria de la tormenta para el domingo, con grandes inundaciones pronosticadas para algunas zonas costeras. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias dijo que los centros de coordinación de respuesta en las regiones afectadas operaban en una “postura reforzada”, y que equipos estaban en espera en Nueva Inglaterra en caso de cortes generalizados.
El pronóstico no mostraba un alivio inmediato. Bob Oravec, meteorólogo sénior del Servicio Meteorológico Nacional en College Park, Maryland, señaló que habrá “muchos vientos fuertes, muchas mareas altas y posibilidad de lluvias intensas durante los próximos días en el noreste de Estados Unidos”.
Las mareas más altas probablemente ocurrirían al norte de Atlantic City, Nueva Jersey, desde la noche del sábado hasta el domingo, creando la posibilidad de inundaciones en comunidades costeras y junto a bahías, dijo el Servicio Meteorológico Nacional.
“Cualquiera que vaya al agua o cerca del agua este fin de semana literalmente está apostando su vida”, dijo la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul.
Las aguas altas invaden calles y negocios En Nueva Jersey y Nueva York, algunas personas recorrieron en kayak calles inundadas. Otros se dirigieron a las playas para intentar surfear las olas más altas de lo habitual.
En el municipio costero de Surf City, en Nueva Jersey, Kenny Formica estaba sentado en su casa mirando cámaras de vigilancia que mostraban cómo el agua subía dentro de la marina de su propiedad. Que el agua entre al edificio es algo poco común, comentó Formica. La última vez que recuerda que ocurrió fue durante el huracán Sandy en 2012 , que, indicó, causó más de 4 millones de dólares en daños a su negocio.
Formica señaló que antes de la tormenta, los trabajadores aseguraron las amarras de los muelles, retiraron objetos sueltos y equipos para ponerlos fuera de peligro, y estacionaron los camiones y montacargas de la marina en el punto más alto del predio.
Formica contó que se despertó el sábado con mensajes de clientes que reportaban embarcaciones y motos acuáticas desaparecidas. Un cliente le envió un video alrededor de las 4:00 de la mañana en que se veía su bote de 7,6 metros (25 pies) luego que el viento lo arrancara de su elevador.
“Esto es como un bote de 8.000 libras (3,6 toneladas) y, ya sabe, un bote de 150.000 dólares — simplemente desapareció”, expresó Formica.
En Ocean City, Maryland, el fuerte oleaje provocó erosión en la playa y arrancó cercas junto a las dunas.
“En todos los canales, el agua está muy alta y está entrando a los patios traseros de la gente”, dijo Jay Boyd por teléfono.
Más al sur, Ellie Hodge estaba de pie en el umbral de su casa en Norfolk, Virginia, el sábado y observaba cómo los vehículos que pasaban dejaban estelas. La ciudad costera ha registrado inundaciones aisladas toda la semana debido al ciclón extratropical.
“Hemos visto autos quedarse atascados en las calles, subiéndose a las aceras”, relató Hodge. “Ha estado bastante mal esta vez”.
Por tormenta, cancelan vuelos, conciertos y eventos deportivos La tormenta obligó a muchas personas a cambiar de planes. Se cancelaron cientos de vuelos en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston, al igual que la gran mayoría de los vuelos hacia los populares destinos turísticos de Massachusetts, Martha’s Vineyard y Nantucket.
Los Medias Rojas de Boston y los Cachorros de Chicago —ambos equipos de Grandes Ligas preparándose para los playoffs durante el último fin de semana de la temporada regular— tuvieron que reorganizar el calendario de su serie de tres juegos. Se enfrentaron en una doble cartelera el viernes en Boston para intentar evitar la tormenta. Luego, la MLB reprogramó el juego final del domingo para que se disputara en Florida, en la casa de los Rays de Tampa Bay.
Ed Sheeran canceló sus conciertos del viernes y el sábado en el Gillette Stadium en Foxborough, Massachusetts. También se cancelaron un triatlón Ironman en Nueva York y el festival Oceans Calling de tres días en Ocean City, Maryland, que se había promocionado en internet como “una ola de música”.
Más al sur, el cierre de una carretera en la isla Hatteras, en Carolina del Norte, trastocó los planes de boda del sábado de Jayden Sink y Kimberly Laprad. La pareja de Virginia había logrado llegar a la isla antes de la tormenta, pero la mayoría de sus aproximadamente 45 invitados quedó varada al otro lado del cierre, reportó Island Free Press.
Un campamento local ofreció un nuevo lugar, cabañas y un oficiante, y un DJ se ofreció como voluntario para poner música. Los organizadores invitaron a cualquiera que estuviera en la isla a ir a celebrar con la pareja el sábado por la tarde.
La carretera hacia la isla permanecía cerrada, y un ferry también estaba fuera de servicio, dejando el viaje en bote a través del mal tiempo como la única opción, dijo Drew Pearson, director de manejo de emergencias del condado Dare de Carolina del Norte. La isla tiene una población de alrededor de 5.000 habitantes durante todo el año que aumenta mucho más en clima cálido, dijo.
“A la gente en Hatteras, no están en una isla completamente solos”, dijo el gobernador Josh Stein en redes sociales. “Los equipos de respuesta a emergencias de Carolina del Norte y del condado están trabajando duro para mantenerlos a salvo y reconectados lo más rápido posible”.
Autoridades piden a residentes actuar con cautela Los ciclones extratropicales o nor'easters no son inusuales a medida que Nueva Inglaterra entra en el otoño, pero “esto podría ser un poco más temprano que el promedio para una tormenta de gran tamaño”, indicó Oravec, del Servicio Meteorológico Nacional.
El lento desplazamiento de la tormenta podría agravar la erosión de las playas al someter la costa a un periodo prolongado de vientos fuertes y oleaje, explicó.
Autoridades estatales a lo largo de la costa este del país instaron a la población a actuar con cautela. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, dijo que las inundaciones costeras son la mayor amenaza, pero que la tormenta también traerá lluvias intensas, vientos potentes y olas de hasta seis metros (20 pies).
En Long Island, la propietaria de un ferry, Stephanie Sherman, dijo que había pausado las operaciones entre Patchogue y la isla barrera de Fire Island.
“Ha sido una tormenta bastante salvaje”, comentó Sherman. “Pero nada que no hayamos vivido antes. Estas ocurren de vez en cuando”.
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