Annelise Camp, la niña de dos años hospitalizada tras un ahogamiento en Houston, permanece internada en un hospital de Luisiana luego de que sus padres demandaran a Texas Children's Hospital para impedir que los médicos le realizaran pruebas de muerte cerebral.
La familia buscaba que la menor tuviera tiempo para recuperarse. El hospital, según documentos judiciales citados por AP y The Texas Tribune, sostenía que necesitaba hacer la evaluación para definir los próximos pasos médicos. A finales de junio, la menor fue trasladada a Ochsner Children's Hospital, en Nueva Orleans, Luisiana, para recibir atención especializada, y su caso ya sentó un precedente jurídico importante en la legislación estatal.
Qué ocurrió con Annelise Camp: el caso que conmovió a Texas
La familia Camp visitaba parientes durante el feriado de Memorial Day cuando Annelise entró a la piscina de un hotel sin chaleco salvavidas. Fue rescatada por familiares, que comenzaron maniobras de reanimación hasta la llegada de los equipos de emergencia.
Annelise Camp, la beba de Texas que se ahogó y cuyos padres iniciaron una demanda al hospital. Foto captura de Facebook/ Ken Paxton
La beba fue trasladada a una sede de Texas Children's en el oeste de Houston y, después de aproximadamente una hora, su corazón volvió a latir.
Tres días después de la hospitalización, los padres presentaron una orden de restricción temporal contra el hospital. Según documentos citados por AP, los médicos indicaron que habían agotado las opciones de tratamiento y recomendaron realizar pruebas para determinar si existía muerte cerebral. La niña mantenía latido cardíaco, pero dependía de un ventilador. Ese cuadro se mantiene: Annelise no fue declarada con muerte cerebral y continúa con signos vitales estables, aunque sigue inconsciente y conectada a soporte vital.
La familia se opuso a cualquier evaluación de muerte cerebral por razones religiosas y médicas. Texas Children's, en tanto, había informado en documentos judiciales que contactó a decenas de centros para intentar un traslado, la mayoría de los cuales rechazó recibirla. Finalmente, Ochsner Children's Hospital aceptó el traslado, confirmado el 24 de junio por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, y concretado ese mismo miércoles.
Por qué el caso puede cambiar el debate en Texas
El caso atrajo la atención del fiscal general Ken Paxton y de Texas Right to Life, organización que cuestionó la validez legal y moral de la muerte cerebral y celebró el traslado de la niña como una victoria de su causa. También despertó interés legislativo: el representante republicano Steve Toth dijo que impulsará normas para permitir que las familias impugnen estas pruebas y para dificultar la obtención de órganos de pacientes declarados con muerte cerebral.
El fiscal general Ken Paxton se pronunció sobre el caso de Annelise e informó cuando la beba fue trasladada a Luisiana. Foto captura de Facebook/ Ken Paxton
Expertos legales citados por AP señalan que los tribunales de Texas no han resuelto claramente si una familia puede negar una prueba de muerte cerebral. Aunque el traslado de Annelise a Luisiana dejó sin efecto la disputa inmediata con Texas Children's, la pregunta de fondo sigue abierta: si en un caso futuro un tribunal falla a favor de una familia en circunstancias similares, la decisión no obligaría automáticamente a otros jueces, pero podría abrir una vía para nuevos litigios.
El caso de Annelise Camp combinó una tragedia familiar con una pregunta legal de enorme alcance: quién decide cuándo se puede evaluar la muerte cerebral de un paciente. Para hospitales, médicos y familias de Texas, la respuesta puede redefinir el equilibrio entre creencias religiosas, derechos parentales, criterio médico y disponibilidad de cuidados intensivos.
El caso atrajo la atención del fiscal general Ken Paxton y de Texas Right to Life, organización que cuestiona la validez legal y moral de la muerte cerebral. Foto: REUTERS.
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