El Gobierno recibirá una nueva misión del Fondo Monetario, la tercera en lo que val del año. Los técnicos del organismo, liderados por Joyce Wong, desembarcarán este lunes en Buenos Aires para avanzar en tercera revisión del programa de Argentina, con la mirada puesta en el sostenimiento del superávit fiscal, la acumulación de reservas y la capacidad de avanzar en el Presupuesto 2027 así como en las reformas pendientes, con los votos de aliados y el peronismo.
La delegación conversará con los funcionarios del Gobierno, así como también con diferentes actores económicos y sociales. La última misión técnica fue en febrero, aunque a fines julio la jefa del Fondo, Kristalina Georgieva, hizo un viaje extraordinario al país, acompañada de Wong y del staff técnico, en una gira que incluyó charlas con estudiantes, una cena privada con ejecutivos de grandes empresas y una recorrida de Vaca Muerta.
La visita tendrá lugar ahora en medio de un endurecimiento del escenario financiero debido a la suba de tasas en Estados Unidos, lo que impactó en el mercado local con el repunte del riesgo país a 524 puntos básicos y el peor desempeño de la deuda soberana entre mercados emergentes similares. La suba del índice del JP Morgan implica un encarecimiento del costo de la Argentina para tomar deuda en el exterior, en niveles superiores al 10% anual.
Los técnicos se reunirán con el equipo de Luis Caputo. El ministro de Economía podría sumarse al viaje que emprenderá este lunes por la noche Javier Milei rumbo a la asamblea de la ONU en Nueva York. Hace tres semanas, se vio con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, en la cumbre financiera del G20 en Estados Unidos, y recibió el apoyo del secretario del Tesoro, Scott Bessent. El funcionario defendió días atrás ante el Congreso de su país el rescate a la Argentina en 2025.
La comitiva encabeza por Wong revisará las cuentas, un proceso de cuya aprobación depende un desembolso de US$ 860 millones pendiente desde fines de julio. El acuerdo con el organismo establece para 2026 un superávit primario de 1,4% del PBI, mientras que el Gobierno proyecta cerrar este año y el próximo en torno a 1,3%. El sector público acumuló un superávit primario cercano al 1% del PBI en agosto y un excedente financiero del 0,2%.
Para el Fondo, el ajuste fiscal y monetario es clave para continuar con la baja de la inflación, que en agosto fue del 1,7% (por debajo del 2,1% de julio). En su última visita al país, la titular del FMI planteó la necesidad de contar con un marco de responsabilidad fiscal "sólida" con "reglas claras e instituciones robustas", y respaldó la reforma del Banco Central. No obstante, reconoció que faltan medidas para que el crecimiento derrame en el conjunto de la economía.
El organismo monitorea también el Presupuesto 2027, enviado la semana pasada al Congreso. El proyecto supone un aumento de la recaudación (Ganancias, IVA y combustibles) y el control sobre el gasto con recortes en partidas sensibles (Discapacidad, AUH y asignaciones familiares, y pensiones por invalidez). También prevé un crecimiento del PBI del 3% en 2026 y del 4% en 2027, junto con una inflación del 29% este año y del 18% el próximo.
Las proyecciones chocan con la caída de la recaudación y el freno de la actividad. El PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre contra el primero. Entre sus componentes, el consumo privado retrocedió 2,4% trimestral y la inversión, 11,1% interanual. Los analistas esperan un crecimiento del 2% en 2026 y que el gobierno siga ajustando el gasto para sostener el superávit fiscal y el pago de la deuda, lo que implica un efecto contractivo sobre la economía.
Por el lado de las reservas, el titular del BCRA, Santiago Bausili, cumplió con el pedido de Georgieva, cuando en julio le dijo que "siga comprando". El Central compró más de US$ 14.000 millones en el año, pero fue reduciendo los montos para mantener el dólar estable. Así, a lo largo de septiembre sumó US$ 203 millones, por debajo de los US$ 768 millones de agosto, mientras que el tipo de cambio minorista acumuló desde julio una suba del 1% a $ 1.535.
Las compras superan los US$ 10.000 millones previstos por el Fondo. Las dudas giran en torno al año próximo. Georgieva negó la posibilidad de ampliar el financiamiento. Hace unas semanas, su staff pidió pidió datos a las cerealeras sobre el ingreso de divisas. A fin de mes hay que pagarle US$ 800 millones al organismo y en 2027, casi US$ 6.000 millones netos. El Gobierno planea emitir más bonos en dólares y pidió permiso para tomar deuda en el exterior hasta US$ 34.000 millones.
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