Sobre Butte, una pequeña ciudad minera de Montana, se levanta, imponente, una imagen de la Virgen María de 90 pies de alto (27,432 metros). Es la cuarta estatua más alta del país y testigo de una historia de amor y de fe: el proyecto nació cuando un electricista prometió construirla si su esposa sobrevivía al cáncer.
La imagen de Nuestra Señora de las Rocosas ocupa una cresta del Sendero de la Divisoria Continental, que se extiende a lo largo de 3.100 millas entre las fronteras de México y Canadá, y sigue la divisoria de las cuencas de los ríos que desembocan en el Atlántico y el Pacífico.
El sendero comienza en los desiertos de Nuevo México y luego se introducen en las Montañas Rocosas de Colorado. Tras atravesar extensas praderas en la cuenca de Wyoming, finalmente llega a Montana. Allí, pasa por Nuestra Señora de las Rocosas y culmina su recorrido en el Parque Nacional Glacier.
Un recorrido que apasiona a los excursionistas más experimentados, quienes suelen sorprenderse al llegar hasta esta imagen blanca, realizada en piedra, que domina el valle donde se extiende Butte.
Un proyecto colaborativo
La historia de Nuestra Señora de las Rocosas comenzó en los años 70, cuando la esposa del electricista de Butte, Bob O'Bill, cuidaba de su esposa Joyce, quien padecía cáncer. Entonces hizo una promesa: levantaría una enorme estatua dedicada a la Virgen María si Joyce lograba recuperarse. Ello ocurrió y Bob inició el proyecto.
La estatua fue colocada sobre una base de hormigón a 3.500 pies de altura. Foto: Facebook. N.S. de las Rocosas.
Los trabajos comenzaron en 1979. Los habitantes de Butte se ofrecieron como voluntarios para construir la estatua y un camino de acceso para los visitantes. También, para recaudar los fondos necesarios.
En septiembre de 1985, los obreros vertieron concreto en la base, ubicada en una colina, a 3.500 pies de altura. Dos meses después, miles de personas presenciaron cómo la Guardia Nacional de Navada y Montana, además de efectivos del Ejército trasladaban las distintas secciones de la estatua que pesa 51 toneladas y mide 90 pies de alto. Fue colocada sobre la base con ayuda de un helicóptero.
En 2021, Joyce le dio una entrevista a la CNN. Entonces, recordó que, “al principio iba a ser una estatua pequeña, de 59 pulgadas de altura, porque a Bob le preocupaba criar a nuestras hijas y también le preocupaba mi salud”.
Luego de recuperarme del cáncer por completo, “mucha gente se sumó al proyecto; todos apoyaron a Bob y por eso creo que cada uno de las personas que trabajaron en el proyecto sentían ese amor individual por sus madres y sus familias”.
El artículo agrega que “aunque los visitantes han dejado cientos de rosarios colgando de sus vigas interiores, los responsables de Nuestra Señora de las Rocosas señalan que se trata de un símbolo no confesional que reconoce la dignidad de la maternidad y el amor sacrificial que una madre siente por su hijo".
Pequeñas campanas que pueden comprarse en la tienda de recuerdos. Facebook. N.S. de las Rocosas.
En 2001, un grupo de voluntarios comenzó a crear un muro conmemorativo para mujeres en la capilla y el observatorio junto a la estatua. Cuando pusieron los formularios de donación en internet, recibieron nombres de todo el mundo. Ahora el muro cubre todas las paredes del edificio, con más de 15.000 placas con nombres de mujeres.
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