Por la calidad de vida que ofrece, su completa red de servicios y su encantador entorno marítimo, A Coruña es considerada como una de las mejores ciudades españolas para vivir y visitar, especialmente para los mayores de 70 años.
Es que las autoridades no sólo brindan múltiples programas y actividades de diversos tipos para los jubilados o pensionados sino que su cercanía a la costa, sus paisajes y su historia la convierten en uno de los destinos más interesantes de Galicia.
En este sentido, A Coruña combina un valioso patrimonio histórico con una intensa vida cultural y gastronómica ideal para disfrutar de manera relajada. Sus calles, museos, playas y paseos invitan a descubrir una ciudad en la que el pasado y el presente conviven en perfecta armonía.
Visitarla es recorrer siglos de historia marcados por el espíritu del mar, la resiliencia de sus habitantes y una identidad profundamente ligada al océano.
Playas paradisíacas, excursiones de todo tipo y las mejores vistas del Atlántico: a continuación, lo mejor de una de las ciudades más amigables del norte de la península ibérica.
De los asentamientos celtas a la "ciudad de cristal": la historia de A Coruña
Los orígenes de A Coruña se remontan a asentamientos celtas, aunque fueron los romanos quienes consolidaron su desarrollo bajo el nombre de Brigantium.
Callejuelas estrechas destacan el encanto de A Coruña, en Galicia. Foto: Adobe
Es precisamente de aquella época que se conserva su monumento más emblemático, la Torre de Hércules, el faro romano en funcionamiento más antiguo del mundo del que luego hablaremos en detalle.
La historia de A Coruña está estrechamente ligada al mar. Durante la Edad Media, el puerto adquirió una gran relevancia comercial y militar, favoreciendo el intercambio con otros territorios europeos.
En los siglos XV y XVI, la ciudad vivió un importante crecimiento económico y desempeñó un papel destacado en las expediciones marítimas españolas.
Uno de los episodios más recordados ocurrió en 1589, cuando la ciudad resistió el ataque de la Armada Inglesa comandada por Francis Drake. En esa defensa se destacó la figura de María Pita, considerada la gran heroína coruñesa, cuyo coraje inspiró a los habitantes a rechazar la invasión.
Hoy, como no podía ser de otra manera, su legado permanece vivo en plazas, monumentos y en la memoria colectiva de la ciudad.
Durante el siglo XIX, A Coruña experimentó una intensa modernización impulsada por el comercio, la industria y la expansión urbana.
Las galerías de cristal, un símbolo de A Coruña. Foto: Adobe
En esa etapa surgieron algunas de sus construcciones más características, como las famosas galerías acristaladas que bordean el puerto y le valieron el sobrenombre de "la Ciudad de Cristal".
La Torre de Hércules, el ícono de A Coruña
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009, es el único faro romano que se mentiene en funcionamiento en la actualidad. Esta torre de 55 metros de altura -a la que se puede acceder- ofrece un panorama único de la imponente costa gallega.
El monumento está rodeado de leyendas. La más conocida, relata que el héroe griego Hércules derrotó al gigante Gerión y, tras vencerlo, levantó una torre en ese mismo lugar para conmemorar su victoria, origen mítico del nombre y el escudo de la ciudad.
La Torre de Hércules, un ícono de la ciudad. Foto: Archivo
El origen de la Torre de Hércules, detalla un artículo de National Geographic, podría ser anterior a la llegada de los romanos a la antigua Gallaecia en el siglo I a.C.
Los ártabros, un pueblo galaico con fuerte influencia celta que habitaba las costas en torno a Ferrol, A Coruña y Betanzos, eran navegantes avezados cuyo comercio llegaba hasta Irlanda, Gran Bretaña y la Bretaña francesa, y es muy probable que en el lugar donde se encuentra la actual torre ya existiese una atalaya que también cumpliría la función de vigía, suma el texto.
Pero el rumbo de la Galicia prerromana cambió cuando Julio César, el más famoso de los romanos, emprendió una campaña en el año 60 a.C para someter a los pueblos galaicos. Tras la conquista romana, los nuevos dominadores decidieron erigir un faro. La torre fue edificada bajo la dirección del arquitecto Cayo Servio Lupo, cuyo nombre figura a sus pies.
Paseo costero, jardines y las huellas de la Belle Époque
La Avenida de la Mariña es una de las calles más famosas de A Coruña. Frente a la imponente vista del océano y repleta de las características galerías acristaladas construidas en el siglo XIX para las viviendas de la burguesía, recorrerla a paso lento no sólo es un imperdible sino que provoca un enorme placer.
Cerca, destaca la prestigiosa revista Viajar, se encuentran los Jardines de Mendez Nuñez, un oasis verde de paz y tranquilidad en el que se destacan varias especies botánicas de gran valor.
La Avenida de la Mariña es un magnífico paseo costero. Foto: Adobe
Allí, junto a los jardines y frente al puerto, está el Kiosko Alfonso, un edificio histórico que hoy es un espacio cultural en el que se organizan diferentes exposiciones. Construido a comienzos del siglo XX, originalmente funcionó como un elegante pabellón de recreo y punto de encuentro social.
También situado junto al puerto deportivo, La Terraza es uno de los edificios modernistas más emblemáticos de A Coruña. Esta elegante construcción de hierro y cristal constituye un ícono arquitectónico de la ciudad.
Su diseño, inspirado en la Belle Époque, refleja el esplendor de comienzos del siglo XX y hoy alberga una destacada colección de relojes históricos. Su privilegiada ubicación frente al mar la convierte en una visita imprescindible para admirar tanto su belleza como el paisaje del litoral coruñés.
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