La politización de la Corte Suprema, con peleas públicas entre los magistrados y el revoleo de denuncias de corrupción, esta dañando la campaña del presidente Lula da Silva, admitieron a Clarín fuentes diplomáticas brasileñas. El mandatario centrista que repudio el compotamiento del Tribunal, buscará la reelección el mes próximo frente al opositor conservador Flávio Bolsonaro.
Las fuentes afirman que el peso de esos escándalos es significativo y genera una percepción negativa en el electorado sobre todo el sistema. “Lula no aparece en esos expedientes pero es el presidente del país”, explicaron.
La sensación de una elección imprevisible contaminada por estos sucesos, la anticipan las encuestas. Un sondeo realizado entre el 9 y el 13 d diciembre por CNT/MDA, sostiene que habría un avance del jefe de Estado sobre su rival, con una diferencia para la segunda vuelta de 47,3% y 40% respectivamente, por encima del margen de error. Pero otro sondeo de Quaest también de esta semana, discute esos números y anticipa un empate para esa cita final, incluso con dos puntos para Flávio por encima de Lula.
“Las encuestas exhiben balances erráticos por el desconcierto de los electores”, explican estas fuentes a Clarín. La Corte y las peleas internas entre los 11 miembros, centralizan la atención del público a poco días de la primera vuelta del 4 de octubre. La segunda, que se considera inevitable, esta fijada para el 24 de ese mes.
Lula, consciente de las dificultades, reaccionó con furia contra el comportamiento escandaloso del Tribunal y en particular a la polémica reunión que sostuvieron los magistrados el pasado martes donde los cruces entre petistas y bolsonaristas ganaron la mayor atención. “Es un espectáculo de horror”, afirmó el mandatario, que esperaba que la Corte ordenara una investigación sobre el juez Alexandre de Moraes, cercano al gobierno, pero que aparece involucrado de modo muy comprometido con el banquero Daniel Vorcaro, quien se encuentra detenido por la quiebra fraudulenta de su banco Master. Ese desfalco dejó rojos por encima de los 11 mil millones de dólares.
El senador Flávio Bolsonaro (i), y al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Foto EFE
El estudio de abogados que dirige la esposa de este juez famoso porque que condujo el proceso por golpismo contra el ex presidente Jair Bolsonaro, padre del candidato opositor, suscribió un contrato millonario con ese banco y hay audios a un teléfono de Moraes en el cual Vorcaro le pide ayuda sobre si debe escapar del país o si puede intervenir con los jefes policiales.
Los expedientes con esa información los difundió el juez André Mendonça, ex ministro de justicia de Bolsonaro y el gobierno afirma que hubo una intención clara de intervenir en favor del postulante opositor. Se habría buscado diluir las sospechas contra Flávio Bolsonaro que también tuvo vínculos estrechos con el banquero Vorcaro. Las peleas en el Tribunal impidieron que se resolviera la investigación y es probable que todo quede para después de las elecciones, alternativa que perjudica más al presidente que a su adversario, indican los analistas.
Atento a esas derivaciones, Lula redobló su campaña contra su rival y todo el clan Bolsonaro. En un durísimo comentario, los trató de traidores a la patria por las gestiones que han hecho en Estados Unidos para presionar a Brasil con aranceles y otras medidas.
“Hay ciudadanos que de día se abrazan ala bandera brasileña y de noche se ponen en cuatro con la bandera de Estados Unidos”, afirmó para luego nombrar al ex diputado Eduardo Bolsonaro que reside en EE.UU., y encabeza el lobby en ese país contra el gobierno del PT.
En otro momento el presidente afirmó que con el contenido del celular de Vorcaro en manos de la Justicia será posible que la sociedad descubra “quiénes iba a participar de orgías... personas famosas manejando mujeres, actuando como proxenetas del grupo”. El comentario parece aludir a una versión no confirmada que indicaría que hay videos en ese celular que comprometerían a su rival electoral.
Los magistrados del Tribunal Supremo de Brasil André Mendonça y Alexandre de Moraes durante una sesión del Tribunal Supremo en Brasilia, Brasil. Foto Reuters
El diario Folha de Sao Paulo, citando a los aliados del mandatario, afirma que el jefe del Ejecutivo esperaba que se abriera una investigación ya el martes, con la esperanza de que la crisis interna en la cúpula del Poder Judicial no contaminara la recta final de las elecciones. “Según los asesores del presidente, el aplazamiento perpetúa una batalla legal y eclipsa el debate sobre las propuestas de los candidatos para el país. Los partidarios de Lula argumentan que la crisis ha beneficiado a Flávio, quien utiliza las críticas a Moraes como plataforma electoral”.
Los aliados del presidente afirman que no tiene sentido suponer que Lula intervino para suspender el proceso. No es su estrategia. Pero ese argumento no impide que la oposición se aproveche de que la sesión se suspendió tras una solicitud de revisión del cortesano Flávio Dino, ex ministro de Justicia del actual gobierno del PT. El influyente medio paulista, afirma que el mandatario admitió su preocupación por la implicación de Dino en el resultado frustrante de la sesión.
Los dos candidatos marchan a la elecciones con una pareja imagen negativa, por encima de la positiva.
La desaprobación de Lula Silva redondean entre el 51,5% y 54%, mientras que el rechazo hacia el senador Bolsonaro se ubica entre el 51,7% y el 55%, según las encuestas de Quaest y AtlasIntel.
Lula tiene el problema de que, aunque los números macro del país son altamente positivos con inflación controlada, baja desocupación y crecimiento, el costo de la canasta familiar es alta, los sueldos mínimos no alcanza para sostener los gastos de las familias que se endeudan para pagar sus necesidades más básica. Ese grave problema social aparece con fuerza entre los electores.
Fuente: AFP, AP y Clarín
PB
Todavia no hay comentarios aprobados.