Con Franco Colapinto como bandera, la Ciudad de Buenos Aires está en carrera para albergar un gran Premio de Fórmula 1 en las temporadas 2028 ó 2029. Para conseguirlo está terminando la puesta a punto del Autódromo Gálvez, que será reinaugurado el año próximo con una carrera la Moto GP, y que requirió una inversión de US$ 150 millones. Las proyecciones que maneja el ente turístico porteño apuntan que si la Fórmula 1 corre en Buenos Aires esto generaría un movimiento de US$ 500 millones en la ciudad.
Para la Ciudad de Buenos Aires, el objetivo de conseguir integrarse a los circuitos de Fórmula 1 no es una iniciativa aislada. "El turismo deportivo representa una oportunidad estratégica para Buenos Aires porque nos permite atraer nuevos visitantes, dinamizar la económica local y mostrar al mundo todo lo que la Ciudad tiene para ofrecer. Este foro es un espacio clave para compartir experiencias, generar alianzas y reafirmar nuestro posicionamiento como un destino capaz de recibir y desarrollar grandes eventos deportivos", expresó Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires.
En el caso de la F1, Díaz Gilligan hizo referencia en una reunión con periodistas a la experiencia de Madrid. La capital española cerró contrato con Liberty Media Corporation, el conglomerado estadounidense dueño de la Fórmula 1, para albergar un Gran Premio durante 10 años. El domingo pasado se corrió la primera de esas carrera, con el argentino Franco Colapinto ocupando la séptima posición, uno de sus mejores resultados en la F1.
Diaz Gilligan contó que para Madrid, el Gran Premio significó un aporte de US$ 500 millones. Y calcula que una carrera en Buenos Aires podría tener un impacto similar. "No se trata únicamente de lo que se genera en la ciudad durante los días de la competencia, porque una carrera de F1 te posiciona ante los cientos de millones de espectadores que siguen la competencia".
"Nosotros aspiramos a entrar en el calendario de la F1 en 2028 o 2029. Y estimamos que el impacto que generá el Gran Premio será similar a los US$ 500 millones de Madrid. En ciudades como México o Miami, el impacto fue de US$ 400 millones", contó Díaz Gilligan.
Para contar con un Gran Premio después de 30 años queda mucho camino por recorrer. El primer paso se dará en febrero, cuando quede homologado para competencias de F1 el autódromo Galvez. Eso no significa que habrá Gran Premio, sino que el circuito reúne las condiciones que una carrera de F1 requiere. La prueba de fuego será en abril, cuando en ese mismo circuito se correrá el Moto GP, para el que esperan 50.000 espectadores. Y prevén que generará un ingreso de US$ 150 millones para CABA.
Si se da el Gran Premio de Argentina, se ampliarán las tribunas para dar cabida a 100.000 espectadores en la sede porteña.
El imán de Franco
Aunque la posibilidad de que vuelva a haber un Gran Premio en Argentina aún es lejana, varios planetas se va alineando para que esto sea posible. El primero es Franco Colapinto. El piloto, que ya tiene asegurado su asiento en Alpine para la temporada 2027, demostró su poder de convocatoria en el road show que se hizo en Buenos Aires en abril y convocó a 500.000 personas.
El evento puso a Buenos Aires en el radar. Semanas atrás vino al país Mohammed Ben Sulayem, el presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) se reunió con el presidente Javier Milei y expresó su interés por tener una carrera aquí.
Un factor adicional que la suma chances a Buenos Aires es el conflicto en Medio Oriente que este año llevó a suspender tres premios en la zona del Golfo Pérsico y que podría generar que haya cambio de sede en las últimas dos carreras de esta temporada. La inestabilidad de la región podría llevar a que la chance de Buenos Aires mejore. Otro factor es que hoy la categoría tiene solo dos competencias en el Hemisferio Sur: Australia y Brasil.
El gobierno porteño sigue apostando a que la llegada de la F1 se concrete y para esto buscarán que cuando se reinaugure el autódromo haya una exhibición con Colapinto en el Alpine.
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