Durante décadas, la banca argentina pareció olvidar una de sus funciones esenciales: transformar el ahorro de la sociedad en crédito para las familias, las PyMEs, la producción y la vivienda.
Los bancos recibieron depósitos, cobraron por servicios y encontraron en el Estado deficitario un cliente seguro y rentable. ¿Para qué asumir el riesgo de financiar una empresa o una familia si prestar al Estado generaba importantes ganancias? Así, el crédito productivo quedó relegado y la economía real perdió una herramienta fundamental para crecer.
Hoy el escenario comienza a cambiar. Si el Estado avanza hacia el equilibrio fiscal y deja de necesitar financiar permanentemente sus déficits, los bancos deberán recuperar su verdadero rol. No alcanza con cerrar sucursales, reducir personal o argumentar que el crédito debe seguir siendo inaccesible.
Un país no crece solamente cuando baja la inflación. Crece cuando el ahorro se transforma en viviendas, máquinas, empresas, trabajo y oportunidades. Pero la responsabilidad no es exclusiva de la banca. Empresarios, industriales y todos los actores económicos deben comprender que llegó la hora de competir, invertir y producir, dejando atrás acuerdos que sólo beneficiaron a unos pocos.
Argentina es un país rico con demasiados pobres y una clase media sedienta de futuro. Todavía estamos a tiempo. No pedimos créditos regalados ni privilegios. Pedimos reglas claras, competencia y un sistema financiero que vuelva a hacer banca.
Eduardo D. Olivera
OTRAS CARTAS
Limpiavidrios peligrosos en la Panamericana
Está circulando en Instagram un video donde se ve claramente cómo “limpiadores de vidrios de autos” intentan lavar los parabrisas en semáforos de la Panamericana, sobre todo en la bajada del TOM. Pero frente a la negación de los conductores a pagarles el servicio que no solicitaron, les rompen los limpiaparabrisas o los mismos parabrisas. Son siempre los mismos y hacen su “trabajo” todos los días. El video los identifica claramente. Siendo este procedimiento público y notorio, la Policía, tanto Federal como de la Provincia, ¿no puede hacer nada para detenerlos o evitar que esto suceda? Las mafias están a la orden del día.
María Silvia Marzinelli
La ampliación de la Biblioteca del Congreso Nacional
En la intersección de las calles Combate de los Pozos y Alsina (CABA) se encuentra paralizada desde hace algunos años la ampliación (ya muy avanzada) de la Biblioteca del Congreso Nacional, con entrada por Alsina 1835. En la misma calle, pero de numeración par, enfrentado a la obra mencionada, se inaugurará en pocos meses un edificio (más de 10 pisos) destinado a vivienda y locales comerciales. Ignorar que la habilitación de ambos edificios le darán a la zona una revalorización inmobiliaria, económica y social imposible de mensurar, hace imprescindible que la ampliación de la Biblioteca sea finalizada. Las autoridades del Poder Legislativo tienen la palabra.
Gabriel C. Varela
“Malvinas: jamás a costa de la vida de ningún otro argentino”
No cabe duda de que las Islas Malvinas son nuestras, pero jamás a costa de la vida de ningún otro hijo de la patria. Demasiadas personas han muerto por errores políticos. Poseemos un vasto territorio nacional que muchas veces no se cuida ni se protege, solo para que, quizás por presiones que escapan a nuestro entendimiento, renazca un conflicto. Si alguna vez debiéramos recuperar las islas, que sea únicamente por la vía diplomática. Que nadie me malinterprete: no desprecio el territorio argentino; al contrario, valoro profundamente lo que tenemos, aunque, salvo excepciones, se encuentre bastante abandonado.
¡Viva la Argentina en paz!
Susana Mastronardi
Todavia no hay comentarios aprobados.