A menos de dos meses de las elecciones intermedias de noviembre, el Gobierno de Donald Trump elevó un recurso de emergencia ante la Corte Suprema de Estados Unidos para exigir que se levante el bloqueo judicial sobre las nuevas regulaciones del Servicio Postal (USPS). La medida busca otorgar al organismo postal la potestad de rechazar o retener el envío de boletas de voto por correo en los estados que no cumplan con estrictos requisitos federales de registro y diseño de sobres.
Controles federales, portales en línea y la resistencia de los estados
La controversia deriva de un decreto firmado en marzo que otorga a las agencias federales una supervisión sin precedentes sobre el proceso electoral. Bajo la nueva normativa dictada por el USPS en agosto, las autoridades electorales de cada estado están obligadas a cargar en un portal web administrado por el gobierno federal las listas detalladas con los nombres y direcciones de los ciudadanos inscritos para votar en ausencia. Asimismo, se exige incorporar un código de barras único e individualizado en cada sobre electoral, bajo la advertencia explícita de que el Servicio Postal se negará a entregar las papeletas en las jurisdicciones que incumplan ambos requisitos.
FOTO DE ARCHIVO: Se observa un buzón del Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) en Manhattan, Nueva York, EE. UU., el 9 de mayo de 2022. Foto: REUTERS/Andrew Kelly
Ante estas exigencias, una coalición de más de 20 estados gobernados por demócratas y diversas organizaciones civiles impugnó la norma en la justicia. Los demandantes argumentan que la Constitución otorga a los estados —y no al Poder Ejecutivo ni a la agencia postal— la facultad exclusiva de administrar las elecciones, al tiempo que advierten que la falta de presupuesto y la escasez de tiempo para reestructurar la logística electoral a días de los comicios provocará un caos operativo generalizado.
Frenos judiciales, denuncias internas y plazos ajustados
El dictamen de una jueza federal de Boston bloqueó temporalmente las reglas de la administración al considerarlas "probablemente inconstitucionales" e imposibles de implementar sin vulnerar el derecho al voto. La preocupación aumentó tras la revelación de un informe presentado por un denunciante federal, el cual señala que el sistema en línea del USPS carece de pruebas suficientes y aplica un criterio de verificación de error cero que podría llevar al rechazo masivo de lotes enteros de boletas.
Con Carolina del Norte iniciando el despacho de sus papeletas por correo y otros estados programados para hacerlo este mismo mes, la Corte Suprema de mayoría conservadora (6-3) solicitó a las partes involucradas presentar sus argumentos para definir si interviene antes de que el proceso electoral quede totalmente en marcha.
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