Una misión internacional de la UNESCO, en la que participan España y la República Dominicana, identificó más de 40 anomalías en el lecho marino de la bahía de La Isabela, que serán claves para determinar la posible presencia de embarcaciones vinculadas al segundo viaje de Cristóbal Colón y expediciones posteriores.
Esta ensenada, abierta al Atlántico, fue el emplazamiento del primer asentamiento español permanente en las Américas, fundado en 1493.
Las exploraciones realizadas en 2024 y 2026 sientan las bases para el posible hallazgo de antiguos galeones vinculados al segundo viaje de Cristóbal Colón o de naufragios que datan de los siglos XVI al XVIII.
Una réplica de la Santa María (Facebook).
A principios de 2027, una comisión conjunta hispano-dominicana determinará la financiación de las operaciones arqueológicas.
La búsqueda
Los investigadores buscan determinar el origen y antigüedad de las anomalías identificadas durante las exploraciones anteriores.
Alejandro Gumá Ruiz, funcionario de la oficina regional de la UNESCO en La Habana, explicó que las irregularidades "podrían estar vinculadas o no a la presencia de patrimonio cultural subacuático, algo que solo podrá determinarse durante la fase de excavación".
"Hay que decir que estos hallazgos pueden corresponder al segundo viaje de Cristóbal Colón a las Américas, pero pueden también arrojar presencia de patrimonio subacuático de los siglos XVI al XVIII, que fue un periodo muy rico", señaló el alto funcionario.
Cualquier descubrimiento futuro, sujeto a la Convención de 2001, se preservaría en su entorno original y podría reforzar la candidatura de La Isabela para obtener el estatus de Patrimonio de la Humanidad.
La investigación reúne a especialistas e instituciones de cinco países, entre ellas el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, la Secretaría de Cultura de la Nación de Argentina, la Universidad de Cádiz, el Centro de Arqueología Subacuática de Cádiz, el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España y la Universidad de California.
Una réplica de una las carabelas de Colón (Instagram).
El proyecto también tiene como objetivo combatir los riesgos asociados al cambio climático.
Gumá advirtió que el cambio climático representa una amenaza creciente para la conservación de estos vestigios debido a la acidificación de los océanos y al aumento de fenómenos meteorológicos como los huracanes.
"Esto hace que se tengan que unir las estrategias de mitigación del cambio climático con las estrategias culturales de detección y manejo de este patrimonio", apoyó.
Anne Lemaistre, directora de la oficina regional de la UNESCO, destacó el valor de la iniciativa al señalar que esta "está fortaleciendo las capacidades nacionales de la República Dominicana para generar conocimiento científico, preservar este patrimonio in situ y gestionarlo de manera sostenible".
Agencia ANSA.
GML
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