La Selección Argentina está en boca de todos, incluso en los personajes de una comedia surcoreana del montón que llegó hace poco a Netflix. Fiel a la comicidad que propone el título, el modo en que ingresa la referencia es un tanto curioso.
La producción en cuestión es Un comeback salvaje (Waildeu Ssing), una película sobre un viejo grupo de K-pop de los 2000 que se reúne años después de su separación.
La mención a la Scaloneta llega en una escena en la que los protagonistas creen haber divisado a Park Yong-gu, un antiguo representante (Shin Ha-kyun) que huyó con su dinero, en un estacionamiento. Lo señalan mientras gritan su nombre y al final uno lo intercepta y lo derriba de una patada.
El ataque motiva la llegada de la policía, que no bien revisa el pasaporte del recién llegado afirma que su nombre es “Emiliano Scaloni” y que es "ciudadano argentino". El documento es mostrado en plano y, si uno congela la imagen, puede notar que corresponde al país sudamericano y que el nombre es una mezcla de Emiliano Martínez y Lionel Scaloni.
“¡No soy coreano, soy argentino!”, dice Park en español. Los otros lo miran incrédulos. Desconfían de su tono y de su bigote. Finalmente, un agente le pregunta si quiere hacer la denuncia, el representante lo niega y entonces el policía lo despide con un: “Bienvenido a Corea, señor Scaloni”.
🇦🇷🤝🇰🇷 En una comedia Coreana usaron el nombre del Dibu Martinez y le pusieron el apellido Scaloni.
— Scalonados (@Scalonados) July 31, 2026
Tenés que cerrar el estadio.
🎥 Un comeback salvaje pic.twitter.com/RaMEmKYiJX
No queda clara cuál fue la motivación de la producción al introducir el latiguillo, pero no parece ser más que un guiño futbolero.
detalle del pasaporte argentino en la película coreana de Netflix https://t.co/maeuYItX0t pic.twitter.com/alqRHu0Cxc
— Fede Aikawa (@fedeaikawa) July 31, 2026
¿Es popular el fútbol en Corea del Sur?
El fútbol es uno de los deportes más populares de Corea del Sur y ocupa un lugar especialmente importante cuando juega la selección nacional. Sin embargo, a nivel clubes no es más fuerte que el béisbol.
La gran explosión moderna del fútbol en ese país llegó con el Mundial de Corea-Japón 2002. Como anfitriona, Corea del Sur alcanzó inesperadamente las semifinales -el mejor resultado conseguido hasta hoy por una selección asiática- y convirtió los partidos del equipo nacional en acontecimientos multitudinarios.
Son Heung-min, la máxima figura de Corea del Sur de los últimos años. Foto: AP
También ayudaron las figuras que dieron el salto al fútbol europeo. Park Ji-sung, integrante del equipo de 2002 y posteriormente jugador del Manchester United, fue uno de los primeros grandes símbolos internacionales. Más tarde apareció Son Heung-min, que durante una década jugó en Tottenham y se convirtió en una estrella nacional mucho más allá del público estrictamente futbolero.
La relación con la selección es especialmente intensa. Corea del Sur se clasificó para todos los Mundiales desde México 1986 y llegó a 2026 con once participaciones consecutivas. Además de las semifinales de 2002, tuvo otros momentos de enorme repercusión, como la victoria 2-0 sobre Alemania en Rusia 2018 o el pase a octavos de final en Qatar 2022.
Hong Myung-bo (c), director técnico de la República de Corea, llegando con la selección nacional al Aeropuerto de Incheon. Foto: Xinhua/NEWSIS
En el Mundial 2026, sin embargo, quedó eliminada en la fase de grupos. Terminó tercera en el Grupo A con tres puntos, detrás de México y Sudáfrica, y no logró entrar entre los mejores terceros que avanzaban a los dieciseisavos de final. La eliminación provocó una fuerte decepción en Corea y terminó con la salida del entrenador Hong Myung-bo, precisamente uno de los grandes héroes de aquel histórico equipo de 2002.
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