Hace un año, Byung-Chul Han, uno de los filósofos actuales más leídos del mundo, publicó "Sobre Dios. Pensar con Simone Weil".
La obra hace un análisis sobre el nuevo mundo dominado por el rendimiento, el consumo y la hiperactividad.
Reivindicando la figura y el pensamiento Simone Weil, (filosofa y activista política francesa) a la que considera la intelectual más brillante del siglo XX, Han nos invita a redescubrir el silencio y la atención.
La distracción en el mundo digital
"Hoy en día nos distraemos constantemente. Saltamos, tambaleándonos incluso, de una información a otra, de un estímulo a otro", escribe el surcoreano en las primeras páginas del libro.
Han realiza una crítica al mundo digital. Foto: captura Youtube/Fundación Princesa de Asturias
Según el filósofo, vivimos en una sociedad de la adicción que se encuentra alimentada por el insaciable anhelo de más información y que funciona mejor mientras menos atención le préstamos.
"El smartphone es una máquina digital de adicción, incluso los buscadores constituyen máquinas de adicción. Avivan la sed de caza", expresa.
Además, explica que, debido a los algoritmos, las redes sociales convierten a las personas en dependientes y, de esa forma, logran controlarlas y dirigirlas.
El mundo se vacía de cosas y se llena de información. Esa sociedad adicta deviene en comunidades enteras sin atención, carentes de toda capacidad de contemplación.
La atención fragmentada y debilitada
La llegada del internet, las primeras computadoras, las conexiones en línea y la aparición del smartphone condujeron a cambios impensados en el mundo.
Sobre Dios, de Byung Chul Han (Paidós). Foto: gentileza.
Han sugiere que la digitalización del mundo ha acelerado enormemente la puesta a disposición de la realidad: "Nos acostumbra a que todo sea inmediatamente alcanzable, disponible, calculable y consumible".
La velocidad con la que llegamos a infinidad de datos y publicaciones nos llevó a ser personas menos pacientes.
"Ciertas actitudes del espíritu, como la espera o la paciencia, se están desmoronando. La información que se presenta como estímulo fragmenta nuestra atención", afirma Han.
"La atención profunda no se guía por estímulos. De hecho, más bien se resiste a ellos e incluso los repele. Se asemeja a una oración", manifiesta.
La atención a Dios
El ganador del premio Princesa de las Asturias sostiene que la constante distracción y la falta de contemplación ha contribuido a que la sociedad se aleje de Dios.
Han explica que la falta de atención nos aleja de Dios. Foto: ArchivoClarín
"Si no nos distrajéramos estaríamos con Dios, para encontrarlo bastaría con que mirásemos atentamente a todas partes", asegura.
Sin embargo, toda posible atención se fragmenta debido al margen muy reducido de actualidad con el que circula la información.
"Derrama a toda prisa su estimulo y se desvanece. Así pues, no podemos demorarnos en ella. La atención profunda, contemplativa, hacia lo duradero, hacia lo que permanece y perdura", se lamenta.
En ese sentido, Han advierte sobre las posibles consecuencias de perder la capacidad de contemplar: "Quien no es capaz de mantener una atención contemplativa, de mirar, no puede acceder a la verdad, al verdadero y duradero orden de las cosas".
Han nació en Seul, Corea del Sur en 1959. Foto: EFE
Quién es Byung-Chul Han
Byung-Chul Han es doctor en filosofía, graduado en la Universidad alemana de Friburgo con una tesis sobre Heidegger.
En sus obras expone sus críticas al neoliberalismo, afirmando que este sistema genera personas cansadas que se autoexplotan en nombre del rendimiento y la autorrealización.
Entre sus libros más relevantes se encuentran: La sociedad del cansancio, La sociedad de la transparencia, La agonía del Eros, En el enjambre, Psicopolítica.
Todavia no hay comentarios aprobados.