El exitoso acelerador de un productor para multiplicar la capacidad reproductiva de las vacas

El planteo de “La Coincidencia” es de cabaña y recría. “Mi familia tuvo tambo durante muchos años, una actividad que exige gran intensificación para ser rentable, y trasladamos esa exigencia a la producción de carne”, explicó Vidal Bada Vázquez (52), titular de la empresa. En el campo se ha reemplazado el tapiz natural por pasturas y sorgo forrajero para el verano y raigrás, cebada y avena como verdeos para el invierno, más silaje de maíz y de cebada, y alimento balanceado según las condiciones del año. “La hacienda pastorea en parcelas chicas con alambrado eléctrico y prestamos mucha atención al mejoramiento genético, para lo cual instalamos en el campo un centro de trasplante embrionario”, agregó.

El campo está en el partido de 9 de Julio y suma 400 hectáreas entre propias y alquiladas. En esa superficie hay 1000 vacas, de las cuales se seleccionaron las 60 mejores por mérito genético y fenotipo, que se utilizan como donantes de óvulos que se fertilizan in vitro y se implantan en receptoras que los desarrollan buscando la mejora genética con semen de primera calidad.

“Mediante el trasplante embrionario, en vez de obtener una ternera de gran calidad por año y por vaca, se pueden sacar 20, con la ventaja de poder utilizar el semen del mejor toro para ese cometido”, resaltó Bada Vázquez.

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“El trasplante embrionario permite avanzar con pasos agigantados en la calidad del rodeo; permite criar tantos hijos de muy buena genética como óvulos fértiles sean gestados; es mucho más rápido que criar una vaquillona, preñarla a los 15-18 meses y esperar la parición para evaluar su genética”, destacó el empresario, que abrió las puertas de su campo a productores y técnicos en una reunión organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) y el INTA.

“Mi familia tuvo tambo durante muchos años, una actividad que exige gran intensificación para ser rentable, y trasladamos esa exigencia a la producción de carne”, explicó Vidal Bada Vázquez

”Con trasplante embrionario, el tamaño de una cabaña pasa por la cantidad de embriones logrados a término, y no por la cantidad de vacas de alto mérito genético”, resumió. La raza utilizada por Bada Vázquez es Limangus, que posee muy buenas características carniceras y de crecimiento. “Tiene 3/8 de Limousin, que le da musculatura y muy buena eficiencia de conversión de alimento a carne, y 5/8 de Angus que es responsable de la calidad de carne, precocidad, eficiencia reproductiva y habilidad materna”, explicó.

“Limangus tiene un cuarto trasero -donde están los cortes de mayor valor- más grande que el del Angus puro, lo mismo que el área del ojo del bife. Además, muestra muy buena conversión del alimento en carne sin sobrecargarse de grasa”, aseguró.

El trasplante en detalle

“La razón de instrumentar el trasplante embrionario en La Coincidencia es que sus titulares querían multiplicar rápido genética de calidad. A partir de una vaca superior apareada con semen de un toro también superior se producen embriones que se pueden transferir a otras vacas de menor mérito genético del rodeo general”, expliçó Lucio Scardaccione, de InOva Biotech, la empresa dedicada a la producción de embriones in vitro.

El trasplante embrionario puede hacerse por aspiración o por lavado. En el primer caso, la obtención de óvulos se hace sin hormonas, ya que una vaca normalmente tiene un pool de folículos que pueden dar lugar a óvulos que pueden ser aspirados. Luego, los óvulos se llevan al laboratorio, donde se fertilizan y se ponen en condiciones que imitan el ambiente uterino.

“La aspiración se realiza con la introducción de un vástago de ecógrafo conectado a una bomba de aspiración, a través de la vagina. Se aspiran 10 a 20 óvulos de los dos ovarios”, explicó el veterinario. Luego de ser fertilizados en laboratorio, el 30% puede dar lugar a embriones. Estos embriones, implantados, a su vez, generan una tasa de preñez del orden del 45-50%.

Las receptoras deben cumplir una serie de requisitos, que comprenden el alta ginecológica y la normalidad del aparato reproductor. También deben satisfacer los requerimientos de sanidad, con las revisaciones de enfermedades reproductivas y tener todas las vacunas aplicadas. Además, se debe asegurar un nivel de nutrición que les permita alcanzar una condición corporal compatible con el desarrollo de celos.

Si se toma como ejemplo el trasplante a 100 receptoras, el primer paso es la sincronización de celos mediante hormonas. Una vez obtenida el celo, en vez de dar servicio con toros o con inseminación artificial, a los 7 días se implantan los embriones. Habitualmente de 100 vacas receptoras, 75 van a estar disponibles para recibir los embriones por haber tenido celo. Y de esas 75 que son trasplantadas, la mitad va a desarrollar preñez. En síntesis: de 100 vacas receptoras elegidas se podrán obtener alrededor de 35 preñeces finalmente.

“Las vacas que no desarrollaron los embriones se pueden volver a sincronizar a los 30 días y el proceso se puede repetir a los 60. Si no desarrollan embriones se pueden destinar al servicio con monta natural o descartarse del rodeo”, diferenció Lucio.

El costo de esta técnica es de 220 kilos de carne de novillo Cañuelas por ternero logrado. Por tal razón, no es una técnica para un rodeo general, sino que se justifica para generar reproductores de pedigrí o puros controlados que alcancen altos precios en remates.

El trasplante embrionario también se puede hacer in vivo. En esos casos, se inyecta una hormona a la donante para superovular y generar 10 o 15 óvulos. Luego se hace inseminación artificial y a los 7 días se extraen los embriones con lavaje uterino, tras lo cual se pueden trasplantar a las receptoras o congelar. El producto final es el mismo de la anterior técnica, pero tiene la ventaja que la vaca genera los embriones y da 7 o 8% más de preñez que la técnica in vitro, ya que el manipulación de los embriones fuera del animal compromete, en alguna medida, su viabilidad.

Las terneras y terneros nacidos en las vacas receptoras de La Coincidencia hacen su primera recría a corral y se clasifican. Los de mejores condiciones se guardan para continuar la mejora genética y el resto sigue el desarrollo en La Coincidencia o en otro campo de la firma en Ataliva Roca, La Pampa, de acuerdo a la disponibilidad de pasto.

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Durante la formada del Ipcva los asistentes también pudieron ver otras técnicas de última generación desarrolladas en el campo visitado. En La Coincidencia se instalaron corrales RFI para evaluar la eficiencia de conversión de alimento en carne y el crecimiento de cada animal. Se concreta con mediciones individuales que pesan lo que se va consumiendo en el comedero y la ganancia de los animales. Expresado de otra manera: se utilizan indicadores de conversión, que miden la capacidad de un animal de producir consumiendo menos que otros o de producir más con la misma cantidad de alimento.

En La Coincidencia se instalaron corrales RFI para evaluar la eficiencia de conversión de alimento en carne y el crecimiento de cada animal

Las mediciones de cada individuo se comparan con un promedio, para ver si se sitúan por encima o por debajo de ese valor. “Para seleccionar animales con vistas a ser toros no convienen los que se ubiquen muy por debajo de la media porque darían animales demasiado musculosos, sin grasa intercostal y poca condición carnicera; conviene los que se ubican levemente por debajo. La situación es distinta cuando se evalúan animales que van a ir al feedlot, donde se buscan los que estén muy por debajo del promedio para aprovechar esa ventaja asociada al costo de la alimentación”, distinguió Bada Vázquez, quien montó la pista con corrales RFI más grande del país, que puede evaluar hasta 300 animales simultáneamente.

Mediante el trasplante de embriones se puede concretar un escalado rápido en el nivel genético del rodeo, técnica a la que recurre Vidal Bada VázquezCampoLA NACION