Argentina está intacta. El paso por la fase de grupos de este Mundial 2026 lo ratificó como candidato. Lo ubicó, incluso, como uno de los de mejores números después que, junto a Francia y México, fueron los únicos que pudieron ganar sus tres partidos. Y después del triunfo sobre Jordania por 3 a 1 en Dallas en el horizonte aparece Cabo Verde en el primer cruce de eliminación directa. Pero entonces, ¿cuáles son los argumentos que invitan a soñar con un bicampeonato inédito para la Albiceleste y que solo se dio dos veces en la historia de la Copa del Mundo?
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Nueve puntos sobre nueve posibles, la segunda mejor diferencia de gol positiva (con +7, solo superado por los galos por un tanto), la segunda valla menos vencida con una sola caída al igual que Colombia y Brasil (solo superados por México y España que no recibieron) y un dominio con una identidad marcada, algo que si bien es menos tangible, no se encuentra en otros seleccionados hasta el momento.
“El balance después de ganar los tres partidos es positivo, lógicamente. No tengo ni idea de puntaje, nunca fui de decir, pero podemos decir que estamos bien. Ahora empieza otra etapa del Mundial”, empezó el entrenador Lionel Scaloni la conferencia de prensa posterior a la victoria sobre los asiáticos, con los goles de Giovani Lo Celso, Lautaro Martínez y Lionel Messi.
Es inevitable empezar este semáforo sin el nombre propio del capitán. Fue el goleador de la primera fase con seis tantos -que elevaron la cuenta general hasta 19-, el primero en convertir en siete partidos mundialistas en forma consecutiva y dejó definiciones para todos los gustos, mostrando la vigencia del pibe de 39 años que se reinventa a cada paso.
Foto Juano Tesone / Enviado especial – CLARINHay un mensaje claro en el DT campeón del mundo, que aplica la mesura en cada palabra pública y también puertas adentro, por más que en el búnker albiceleste de Kansas City muchas referencias se hagan a la convicción de poder revalidar el título obtenido en Qatar 2022.
“No hay que marearse. Esta camiseta implica siempre dar el máximo, rendir e intentar ganar. Los jugadores lo llevan adentro el competir y así será mientras esté yo”, valoró el “Gringo”.
Y si hay algo que ratificaron estos tres partidos es que Argentina es versátil. Sabe y tiene jugadores para poder hacer un culto de la posesión, para volver loco al rival, pero también para “ponerse el overol” tal como dijo Scaloni todavía en suelo texano.
Ese aspecto secuencial de toques de pelota quedó evidenciado contra Jordania. Fueron 824 pases en el estadio de Dallas, de los cuales 154 dio Leandro Paredes, el primer jugador desde Inglaterra 1966 en lograrlo y el sexto más alto a nivel general. En total, Argentina fue el tercer equipo con más pases de la primera ronda (1966), por detrás de España (2191) y Argelia (2070).
Foto Juano Tesone / Enviado especial – CLARINDe ahí se desprende otro aspecto neurálgico del juego albiceleste. Se defiende con la pelota, en su mayoría, pero también se ha destacado por saber bajar las líneas y agruparse para contragolpear, como ocurrió en el segundo tiempo frente a Argelia, antes del 3-0 final.
“Hemos hecho participar a todos los jugadores que era una meta que siempre nos planteamos, porque todos merecen no solo venir a un Mundial sino que jugarlo. Era un partido difícil porque Jordania era un buen equipo que se encierran bien atrás, no dejan espacios y los chicos hicieron un buen partido. Para los que debutaron es un momento inolvidable”, ponderó, en un hecho que repitió de Qatar 2022, aunque esta vez en fase de grupos.
Hubo cinco debuts absolutos en Mundiales contra los jordanos: Giuliano Simeone, Marcos Senesi, Valentín Barco, José Manuel López y Giovani Lo Celso, quien además convirtió a los 19 minutos con un golazo de tiro libre y se llevó unas palabras especiales del entrenador santafesino.
“Es uno de los jugadores, en realidad una de las personas, preferidas. Está con nosotros desde el primer día, estábamos esperando poder darle su oportunidad y estamos contentos por él. Es importante para el grupo, en Qatar 2022 estuvo con nosotros y son actitudes que uno no las olvida”, opinó sobre el rosarino, de 31 años.
Foto Juano Tesone / Enviado especial – CLARINAhora, dicen los propios protagonistas, empieza el verdadero Mundial. Y el primer escollo para la Argentina será Cabo Verde, el país más pequeño en extensión territorial en participar en una Copa del Mundo, pero que quedó segundo de España en el grupo que completaron Uruguay y Arabia Saudita. Empató sus tres partidos.
“Viendo lo que vi como equipo no me sorprendió, le puso las cosas difíciles a los tres rivales que ha jugado. Contra España lo vi en directo en la tele, en Uruguay vi el primer tiempo y es un rival duro”, analizó escuetamente.
Hay un punto fundamental y sustancialmente diferente a otros mundiales: la recuperación y el descanso. Lo explicó Scaloni: “Sabemos que a partir de ahora se van acortando los días, hemos jugado cada cinco o cada seis y ahora a partir de 16avos la situación va a cambiar, sobre todo porque jugamos en Miami con calor, en un horario difícil de entender, pero no nos podemos quejar”.
Argentina respaldó sus laureles en el campo de juego, donde al final es lo que vale. Le quedan cinco pasos para imitar a Italia (1934-1938) y Brasil (1958-1962). ¿Podrá?
