Que la trascendencia ecuménica de la República Democrática del Congo el año pasado haya sido a través del fútbol no sería el primer caso como tal. Pero no es casual que lo haya hecho a través de “Lumumba”, como se conoce al hincha que permanece tieso en la tribuna durante cada partido.
Este miércoles, presuntamente no estuvo en Houston en el empate ante Portugal -que significó el primer punto en la cita máxima- por cumplir la cuarentena por el brote de ébola en el país, aunque es parte de la delegación.
Es que hubo un masivo pedido a la Federación para que Michel Kuka Mboladinga, su nombre verdadero, acompañe a la delegación que representa al país.
¿De dónde viene su apodo? Posiblemente, del único dirigente que no oprimió a su pueblo: Patrice Lumumba. Elegido primer ministro en 1960 tras 80 años de colonización belga, su condena pareció darse en su discurso de asunción, donde bregó por los derechos de los nativos y denunció a las potencias que se llevaban las riquezas de esas tierras y asesinaban a sus habitantes.
Fue torturado, asesinado, mutilado y exhumado a dos meses y medio de su asunción. Sus restos fueron después hundidos en ácido, para que no queden rastros.
Pero la historia cuenta que el oficial Gerard Soete confesó en 1999 que se había quedado con un diente de oro del líder. Tras años de litigio, en Kinshasa hubo fiesta en 2022, cuando la pieza fue entregada a su familia.
El Che en el Congo
La llegada al poder de Mobutu Sese Seko terminó en dictadura, una tragedia consumada por un nativo. Corrupción y extracción de minerales que se iban a países europeos y Estados Unidos en plena Guerra Fría.
Anticomunista, en su carácter africanista pasó a hacer llamar ‘Zaire’ al país.
En su idea de expandir la consumada Revolución Cubana, Ernesto Che Guevara eligió el Congo para sus planes, y arribó en secreto allí en 1968. Pero su postulante para encabezar el proceso, Laurent-Désiré Kabila, lo defraudó rápidamente.
Pasó semanas sin hacer nada, y cuando en su condición de médico colaboró con un dispensario local, encontró decenas de soldados contagiados de enfermedades venéreas. Allí confirmó que la cercana Kigoma era tierra de prostitutas y bares a los que recurrían el propio Kabila y seguidores llamados a liberar al país.
Kabila recurrió en escasas oportunidades a la base revolucionaria, y en su diario ‘Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo’, el Che lo describió como “un turista” en el Congo, donde se conducía en un Mercedes Benz.
Más allá de algunas operaciones en la selva, Guevara describió en su libro el fracaso de aquellos pocos meses en los que permaneció antes de volver.
Tras la caída del Muro de Berlín, la crisis de la gestión Mobutu derivó en que Kabila llegue a la presidencia en 1999 (la corrupción continuó) y dejó el legado en su hijo Joseph, mandatario hasta 2019.
Zaire Mundial
Es recordada su participación en Alemania ’74, aunque no por virtudes futbolísticas. De hecho hasta este miércoles, no había convertido goles ni sumado puntos. Incluso el 0-9 ante Yugoslavia se encuentra entre las peores goleadas en una Copa del Mundo.
La jugada de Mwepu Ilunga en el último juego (se apresuró a lanzar la pelota lejos en un tiro libre que debía ejecutar Brasil, cuando los africanos perdían 3-0) también se hizo famosa.
Con el tiempo, el recordado futbolista hizo público que soldados que respondían al dictador Mobutu habían “dialogado” con los jugadores, haciéndoles saber que si perdían por cuatro goles, no volverían con vida al país. Básicamente, Ilunga quería que pase el tiempo.
