
Lun. 08.06.2026-09:44
“El Indio suena en mi casa desde que abrís la puerta”, el testimonio de Fátima, que no pudo entrar a despedirse
La calle mitre está cerrada y cualquier techito en el cruce con Posadas es refugio. En las vallas hay flores y bomberos que custodian la capilla ardiente, cerrada desde las 4 de la mañana.
Fátima esperó diez horas este domingo para ser una del millón que logró despedirlo. Es de Moreno y no pudo entrar pero volvió buscando revancha y con una carta de su hermanito de 12 años que, en casa, no para de llorar.
“Ayer no llegué a despedirlo y hoy volví pero ya habían cerrado. Tengo una carta de mi hermanito y estoy esperando para dejársela con una flor. El Indio suena en mi casa desde que abrís la puerta. Yo se lo inculqué a mí hermanito, que no lo pueden consolar. El Indio me dio todo, a cada provincia que voy tengo una casa, un amigo, un lugar para quedarme, y eso me lo dieron los Redondos”, contó a Clarín Fátima, estudiante de Medicina.
