Gastaron cinco millones de dólares para liberar 30 aves en peligro de extinción y en seis meses solo quedó una con vida

España volvió a apostar por la recuperación del urogallo cantábrico, una de las aves más representativas y amenazadas del país. Como parte de un programa de conservación realizado por el Centro de Cría de Valsemana, 30 ejemplares criados en cautiverio fueron liberados en la provincia de León con el objetivo de reforzar las escasas poblaciones que aún sobreviven en la cordillera Cantábrica. Sin embargo, el proyecto terminó enfrentando un serio contratiempo que puso en evidencia las dificultades de proteger a una especie al borde de la desaparición.

De acuerdo con un informe de la Junta de Castilla y León difundido por Diario de León, la iniciativa, que demandó una inversión superior a los cinco millones de dólares, buscaba darle una nueva oportunidad al urogallo cantábrico en su hábitat natural. No obstante, seis meses después de la liberación, el balance fue desalentador: 29 de las 30 aves murieron, en gran parte debido a la depredación de zorros, y solo una hembra logró sobrevivir.

Cómo fue el plan para devolver al urogallo cantábrico a la naturaleza

La especie perdió gran parte de su población durante las últimas décadas

La liberación de los urogallos se realizó en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Alto Sil, un área considerada fundamental para la preservación de esta especie amenazada. Además de intentar reforzar la población silvestre, el proyecto buscaba analizar el comportamiento y la capacidad de adaptación de ejemplares criados en cautiverio antes de avanzar con planes de reintroducción más ambiciosos.

Previo a su regreso a la naturaleza, las aves atravesaron un período de preparación diseñado para facilitar su adaptación. Los 30 ejemplares fueron divididos en cinco grupos y permanecieron durante varias semanas en recintos especialmente acondicionados, donde pudieron acostumbrarse de forma gradual a las condiciones de su futuro hábitat. Durante los primeros días tras la liberación, los resultados fueron alentadores, ya que la mayoría logró desenvolverse con éxito en libertad.

El enemigo de las aves liberadas

Los zorros fueron los principales responsables de las muertes registradas

Sin embargo, una vez concluida la etapa inicial de adaptación, los resultados comenzaron a deteriorarse rápidamente. Gracias al monitoreo constante mediante dispositivos GPS y transmisores VHF, los investigadores pudieron seguir el recorrido de cada ejemplar y conocer qué ocurrió tras su liberación. Al cumplirse seis meses del proyecto, solo una hembra permanecía con vida, lo que dejó una tasa de supervivencia extremadamente baja.

El análisis de los datos reveló que los principales responsables de las muertes fueron los depredadores presentes en el entorno natural. Los zorros encabezaron la lista con 12 ataques confirmados, seguidos por distintas aves rapaces, vinculadas a seis casos, y por la marta, un pequeño mamífero carnívoro al que se atribuyeron otras cuatro bajas. Estos resultados evidenciaron los enormes desafíos que enfrenta la recuperación de una especie que se encuentra en peligro crítico de extinción.

Una especie en peligro de extinción

Urogallo cantábrico: menos de 300 ejemplares sobreviven en estado silvestre

El urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus) es una subespecie endémica del norte de España que atraviesa una situación crítica. A mediados del siglo XX, se estimaba que la cordillera Cantábrica albergaba varios miles de ejemplares, pero con el paso de las décadas la especie sufrió un fuerte retroceso debido a la pérdida de hábitat, la fragmentación de los bosques, la presión humana y la depredación. Hoy, se estima que quedan menos de 300 individuos en estado silvestre.

Pese al alto nivel de mortalidad registrado en esta experiencia de reintroducción, los responsables del programa sostienen que el proyecto cumplió un objetivo clave: generar información valiosa para futuras intervenciones. Los datos recopilados permitirán ajustar las estrategias de liberación, mejorar los procesos de adaptación de ejemplares criados en cautiverio y entender con mayor precisión los factores que condicionan su supervivencia en libertad.

Un programa de conservación en España liberó 30 urogallos cantábricos criados en cautiverio, pero la mayoría murió a causa de depredadores; los detallesEl MundoLA NACION