
En su festejo de que por fin CBS sacó del aire a Stephen Colbert, el presidente Trump asegura que esto es el principio del fin para los talk shows nocturnos conducidos por comediantes, a los que considera en el mejor de los casos, “para nada talentosos”.
La despedida de The Late Show con Stephen Colbert el jueves 22 de mayo, que vieron casi 7 millones de televidentes se puede leer así o, como lo hizo Bruce Springsteen al dedicarle un tema: “Para vos Stephen, por ser el primer hombre en los Estados Unidos que perdió su programa porque tenemos un presidente que no soporta una broma”.
Es cierto que es el fin de una era, el de la competitividad caníbal. En 1993 David Letterman tenía su show en la trasnoche de NBC después del famoso Tonight Show de Johnny Carson. Cuando este comediante se retiró, el canal trajo a Jay Leno para reemplazarlo en vez de pedírselo a él. Letterman se fue entonces a competirle en el horario de las 11.30 al canal CBS, que le remodeló un viejo teatro de Broadway, el Ed Sullivan Theater, inaugurando 22 años de The Late Show con David Letterman. La competencia entre ellos era tan encarnizada que se la llamó “La guerra del rating”.
En 2026, por el contrario, la nueva era parece signada por la increíble solidaridad entre los distintos comediantes. Por empezar, Jimmy Fallon (a cargo del Tonight Show) y Jimmy Kimmel (ABC), que compiten en horario con Colbert dejaron de hacer su programa el 22 para que sus televidentes despidieran a su colega. Y fueron a visitarlo. Paul McCartney, su último entrevistado, le autografió una foto de los Beatles en ese teatro donde hicieron su debut en 1964.
Le dijo el conductor a la revista People: “No tengo miedo de que esta administración me haga algo. Somos bufones. Este hombre necesita saber cómo elegir batallas, metafórica y literalmente”. No lo menciona al presidente, tampoco lo nombró en su último programa. No hizo falta. El público presente lo ovacionó y tuvo el mayor rating en los 11 años del ciclo. En las últimas semanas desfilaron por su escritorio todas las celebridades.
“Mañana mírenlo a Colbert. Pero después no miren nunca más CBS”, arengó Kimmell a sus seguidores, enojado por lo que cree fue una entrega de parte de Paramount que necesitaba aprobación del gobierno para poder ser comprados por Skydance por 8 mil millones de dólares. La cadena alega que fue por un tema financiero.
Colbert se había enojado con sus directivos porque hacían aceptado pagarle 16 millones al presidente que les reclamaba haber editado un video de Kamala Harris. Decía que eso tenía olor a “soborno”. Desde entonces recrudecieron las amenazas. A él y a Kimmel, que el año pasado fue suspendido unos días, pero Disney resguarda.
“Colbert por fin ha terminado en CBS. Sin talento, sin rating. Podías agarrar a cualquier persona de la calle y sería mejor que este tipo. ¡Gracias a Dios que por fin se ha ido!”, escribió esa misma noche el presidente Trump en su red. Y luego posteó un video hecho con IA en el que entraba al escenario, agarraba al conductor y lo tiraba en un tacho de basura antes de ponerse a festejar bailando con música de Village People.
Carson solía tener ratings de 15 millones, Jay Leno terminó ganando la pulseada nocturna con un promedio de 5 aunque a Letterman lo despidieron 12 millones. Ahora el techo es de 3. Los programas se pueden ver fragmentados al otro día en You Tube y los podcasts con video parecen haber llegado para quedarse.
Conan O’Brien se fue de la TV y lleva exitosos 8 años con el suyo. Son dueños del contenido, manejan su publicidad y han encontrado un público ávido. Por lo pronto Colbert, Fallon, Kimmell, Seth Meyers y John Oliver armaron uno, The Strike Force Five, cuando en 2023 hubo huelga de guionistas. Al principio era sólo audio, ahora también están en cámara y cuando visitaron a Colbert en mayo los vieron 4 millones de espectadores.
Aprovecharon y se quedaron a grabar un podcast. Tienen mucho para decir. Y como dijo Letterman, a un hombre le podés sacar su programa, pero no le podés sacar su voz.
