Córdoba sigue de fiesta y será una noche larga.
El Patio Olmos es el epicentro donde Córdoba entera se junta para gritar campeón. Apenas terminó el partido, mientras los jugadores del Pirata todavía festejaban en el césped del estadio, una marea celeste empezó a moverse hacia el corazón de la ciudad con una sola dirección en mente.
El punto más emblemático de Córdoba se tiñó de celeste.
Miles de hinchas de Belgrano coparon el Patio Olmos con banderas, bengalas, cantos y una emoción que no cabía en ninguna cancha. Familias enteras, amigos, generaciones distintas unidas por el mismo festejo: el de un título que el Pirata esperó toda la vida y que llegó de la manera más cinematográfica posible: dándole vuelta el partido a River en una final histórica.
Desde el Kempes, desde Alberdi, desde cada barrio de la ciudad, los hinchas celestes se movieron en columnas que cortaron el tránsito y pintaron de fiesta cada esquina del camino. Córdoba no dormirá esta noche.
Belgrano campeón. Córdoba de fiesta. Y el Patio Olmos, como siempre, en el centro de todo.
