Pakistán desplegó 8000 soldados, un escuadrón de aviones de combate y un sistema de defensa aérea en Arabia Saudita en virtud de un pacto de defensa mutua, intensificando así la cooperación militar con Riad, a pesar de que Islamabad actúa como principal mediador en la guerra con Irán.
El despliegue, cuya magnitud total se da a conocer aquí por primera vez, fue confirmado por tres responsables de seguridad y dos fuentes gubernamentales, quienes lo describieron como una fuerza considerable y con capacidad de combate destinada a apoyar al ejército saudita en caso de que el reino sufra nuevos ataques.
El Ministerio de Defensa y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán, así como la oficina de prensa del Gobierno de Arabia Saudita, no respondieron las solicitudes de comentarios sobre el despliegue. Los términos completos del acuerdo de defensa, firmado el año pasado, son confidenciales, pero ambas partes han afirmado que este obliga a Pakistán y Arabia Saudita a defenderse mutuamente en caso de ataque. El ministro de Defensa, Khawaja Asif, ha dado a entender anteriormente que esto sitúa a Arabia Saudita bajo el paraguas nuclear de Pakistán.
Según las fuentes, Pakistán ha desplegado una escuadrilla completa de unos 16 aviones, en su mayoría cazas JF-17 fabricados conjuntamente con China, que fueron enviados a Arabia Saudita a principios de abril. Dos de los responsables de seguridad afirmaron que Pakistán también había enviado dos escuadrillas de drones.
Las acciones en Asia retrocedieron en su mayoría y los precios del petróleo se dispararon el lunes después de que el presidente estadounidense Donald Trump le advirtiera a Irán que “el tiempo se acaba”, en un momento en que se han estancado las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra.
Los futuros de Estados Unidos cayeron y los mercados de Japón y Corea del Sur retrocedieron aún más de sus récords. En las primeras operaciones europeas, el FTSE 100 del Reino Unido subió levemente 0,1%. El CAC 40 de Francia perdió 0,9% y el DAX de Alemania bajó 0,1%, ubicándose.
Los mercados de Japón y Corea del Sur retrocedieron aún más de sus récords. El Nikkei 225 de Tokio bajó 1%, en un descenso encabezado por acciones vinculadas a la tecnología, después de que la semana pasada alcanzara máximos intradía históricos.
El rendimiento del bono del gobierno japonés a 10 años se disparó hasta 2,8%, su nivel más alto desde finales de la década de 1990, parte de un giro hacia rendimientos más elevados a medida que el Banco de Japón incrementa gradualmente las tasas de interés y los mayores costos de la energía elevan las expectativas de que la inflación aumente. Esto supone un alza con respecto a los aproximadamente 2,55% que tenía hace apenas una semana.
El máximo organismo de seguridad de Irán anunció el lunes la formación de un nuevo órgano para gestionar el estratégico estrecho de Ormuz, que Teherán cerró de facto y por cuyo paso quiere cobrar a los buques.
En su cuenta oficial de X, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional compartió una publicación de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA) en la que se indicaba que ofrecería “información en tiempo real sobre las operaciones” en este paso marítimo.
La cuenta de la Armada de los Guardianes de la Revolución compartió la misma publicación.

Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía, dijo el lunes que las reservas comerciales de petróleo se estaban agotando rápidamente debido a la guerra con Irán y al cierre del estrecho de Ormuz, y que dichas reservas solo durarían unas pocas semanas más.
Birol también señaló en la reunión del G7 celebrada en París que la liberación de las reservas estratégicas de petróleo había aportado 2,5 millones de barriles de petróleo al día al mercado, pero que estas reservas no eran inagotables.

Los ministros de Finanzas del G7 se reunieron el lunes en París con el objetivo de alcanzar un consenso para hacer frente a las tensiones económicas y los desequilibrios mundiales, tras la caída del mercado de bonos provocada por la preocupación ante los riesgos de inflación derivados de la guerra en Irán.
Los ministros tienen previsto debatir las repercusiones económicas del conflicto y la volatilidad en los mercados de bonos mundiales, que son motivo de especial preocupación para Japón. Los bonos, desde Tokio hasta Nueva York, amplian sus pérdidas el lunes, ya que los inversionistas apostaban por subidas de las tasas de interés por parte de los bancos centrales ante la preocupación de que el aumento de los precios de la energía avive la inflación.
Cuando se le preguntó si los mercados de bonos se estaban derrumbando, el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, respondió: “Están experimentando una corrección; yo no diría que se están derrumbando”.
“Ya no estamos en un periodo en el que la deuda pública no sea un tema”, dijo a los periodistas a su llegada a la reunión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó el lunes que su país había respondido a la última propuesta de Estados Unidos para terminar la guerra y que los intercambios con Washington continúan.
“Como anunciamos ayer (domingo), nuestras preocupaciones fueron transmitidas a la parte estadounidense”, declaró el portavoz de la cancillería, Esmaeil Baqaei, en una rueda de prensa.
Mientras algunas informaciones en la prensa iraní aseguran que las demandas estadounidenses eran excesivas, Baqaei se limitó a señalar que los intercambios “continúan a través del mediador pakistaní”.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, mantuvo un encuentro con el mandatario persa según informó la embajada paquistaní en la capital iraní.
En una reunión con el ministro del Interior de Pakistán, el presidente iraní Pezeshkian afirmó que el objetivo de Estados Unidos e Israel al atacar Irán era “sembrar la inseguridad dentro del país mediante el apoyo a grupos terroristas”.
- El crudo alcanza su máximo en dos semanas tras el ataque a una central nuclear de EAU
- Trump amenazó nuevamente con aniquilar a Irán, dos meses después del inicio de la ofensiva contra Teherán.
- Al menos 7 muertos en bombardeos israelíes en Líbano.
Los precios del petróleo ampliaban sus avances el lunes, mientras los esfuerzos por poner fin a la guerra con Irán parecían haberse estancado, tras el ataque a una central nuclear en Emiratos Árabes Unidos (EAU) y ante la expectativa de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analice opciones militares contra Irán.
Los futuros del crudo Brent subían a 2,01 dólares, o un 1,84%, hasta situarse en 111,27 dólares el barril aunque se alejaron de los 112 dólares que habían alcanzado anteriormente, su nivel más alto desde el 5 de mayo.
El premier israelí afirmó que su país casi logró un objetivo clave de su guerra en Gaza, al asegurar que el ejército asesinó a todos los responsables de orquestar los ataques del 7 de octubre.
Sus declaraciones se produjeron tras el anuncio del ejército israelí de que Ezzedine Al-Haddad, comandante del brazo armado de Hamás, presuntamente murió en un ataque aéreo en Gaza el viernes.
El mandatario norteamericano escribió un mensaje dirigido a las autoridades iraníes en el que las instó a que actúen con rapidez en medio de las negociaciones estancadas por un alto el fuego.
Los ataques israelíes en distintas zonas del Líbano dejaron este domingo al menos siete muertos, entre ellos un comandante de la Yihad Islámica y dos menores, según informaron autoridades libanesas y medios estatales, en medio del frágil alto el fuego vigente entre ambos países.
La Agencia Nacional de Información libanesa (ANI, oficial) reportó por la noche un ataque con misil contra un departamento en las afueras de la ciudad de Baalbek, en el este del país. Allí murieron Wael Abdel Halim, identificado como comandante de la Yihad Islámica, y su hija de 17 años.

Horas antes, el Ministerio de Salud libanés había difundido un “balance preliminar” sobre otros bombardeos registrados en el sur del país. Según el informe, tres personas murieron en la localidad de Tayr Felsay, entre ellas un niño, mientras que otras dos fallecieron en Tayr Deba, donde también murió un menor.
La cartera sanitaria indicó además que once personas resultaron heridas en esos ataques y que otras cuatro sufrieron lesiones en bombardeos sobre dos localidades del sur del Líbano.
Los nuevos ataques se produjeron luego de que Estados Unidos anunciara, tras una segunda ronda de negociaciones entre Israel y Líbano en Washington, la extensión por 45 días de la tregua entre ambas partes.
El presidente de EE.UU. amenazó nuevamente con aniquilar a Irán, dos meses después del inicio de la ofensiva contra Teherán, mientras que un dron se estrelló cerca de una instalación nuclear en Emiratos Árabes Unidos.
Tras más de un mes de tregua, la perspectiva de una solución al conflicto sigue siendo lejana. “Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, RÁPIDO, o no quedará nada de ellos”, advirtió en Truth Social.
Emisarios de los dos países no hablan directamente desde una reunión en Pakistán a mediados de abril. Antes incluso del mensaje de Trump, Teherán había lanzado una advertencia a Washington.
El presidente estadounidense, Donald Trump, convocó a sus principales asesores de seguridad a su club de golf en Virginia para discutir la guerra en Irán. La información fue dada a conocer por la cadena estadounidense CNN.
El encuentro habría tenido lugar el pasado sábado. Asistieron el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, el director de la CIA, John Ratcliffe y el enviado especial Steve Witkoff.
El Ministerio de Salud de Líbano informó este domingo que al menos cinco personas murieron —entre ellas, dos niños— por bombardeos israelíes en el sur del país, pese al alto al fuego vigente.
La cartera sanitaria difundió un “balance preliminar” de los ataques y señaló que tres personas fallecieron en la localidad de Tayr Felsay, incluido un menor, mientras que otras dos murieron en Tayr Deba, donde también se registró la muerte de un niño. Además, otras 11 personas resultaron heridas, según el mismo informe.
En paralelo, dos bombardeos israelíes impactaron este domingo en la localidad de Sohmor, en el este de Líbano, de acuerdo con la agencia estatal libanesa NNA.
Los ataques ocurrieron luego de que Estados Unidos anunciara, tras una segunda ronda de negociaciones entre Israel y Líbano en Washington, la extensión por 45 días de la tregua entre ambos países.
Prácticamente desde sus respectivas independencias, las petromonarquías del Golfo Pérsico se han comportado como una gran familia. Y por ello, no han estado exentas de querellas internas, como la que enfrentó a Qatar con varias de ellas en 2017 por su bloqueo económico.
No obstante, nunca suele llegar la sangre al río y, tarde o temprano, se acaba imponiendo una fraternal reconciliación. No en vano, es mucho más lo que las une que lo que las separa, siendo todas ellas poco pobladas, con ingentes recursos minerales, gobernados por dinastías tradicionales, y lo más importante, con vecinos ambiciosos y agresivos.
Durante las últimas semanas ha aflorado un nuevo conflicto en el seno del Consejo de Cooperación del Golfo, que reúne a las seis monarquías de la Península Arábiga. En concreto, enfrenta a sus dos más poderosos miembros, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos. Las tensiones entre ambos, que se han plasmado con la salida de Abu Dhabi de la OPEC, el cartel de países productores de petróleo, no son nuevas, sino que han ido in crescendo desde el inicio de la presente década.
Probablemente, el detonante de su estallido han sido las tensiones derivadas de la actual guerra en la región. Tan solo el tiempo dirá si se trata de una nueva rencilla de corta duración y efectos limitados, o bien si se convierte en un cisma más profundo.
En la raíz del conflicto está la competencia entre Riad y Abu Dhabi en su búsqueda de un nuevo modelo económico que les permita superar su dependencia del petróleo, así como una visión estratégica diferente sobre cómo abordar los nuevos retos aparecidos en la región, especialmente, la llegada a la Casa Blanca de un Trump dispuesto a remodelar Medio Oriente de acuerdo con los designios de Israel y la mayor injerencia de Irán en la Península Arábiga.
La ruptura entre ambos países puede resultar sorprendente para aquellos observadores que se hubieran desconectado de la región hace más de una década. Entonces, ante la amenaza que representaba la “primavera árabe” y su promesa de democratización, Arabia Saudita y Emiratos Árabes formaron un bloque tan cohesionado como activo en la creación de una especie de “eje contrarrevolucionario”.
La presión política y militar aumentó en las últimas horas luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que “no quedará nada” de Irán si Teherán no firma un acuerdo de paz con Washington, en medio del estancamiento de las negociaciones para poner fin a la guerra. Además, el mandatario norteamericano mantuvo una conversación con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre una posible reanudación de ataques contra Irán.
“Para Irán, el tiempo apremia, y más les vale moverse, rápido, o no quedará nada de ellos. ¡El tiempo es esencial!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, en uno de sus mensajes más duros desde el comienzo del conflicto.
Según medios estadounidenses, Israel y Estados Unidos ya analizan escenarios operativos ante el eventual fracaso de las negociaciones diplomáticas. Tras la llamada, Netanyahu afirmó que Trump “tiene que tomar una decisión” y advirtió que, si Washington retoma las hostilidades contra Teherán, “es probable” que Israel participe en las operaciones.
El jefe de gobierno israelí reunió posteriormente a sus principales ministros y asesores de seguridad en Jerusalén y sostuvo que existen “muchas posibilidades” sobre la evolución del conflicto y que Israel está “preparado para cualquier escenario”.
El jefe de la policía iraní, Ahmad-Reza Radan, declaró que más de 6.500 “traidores y espías” han sido arrestados desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, según la emisora estatal IRIB.
El ministro de Asuntos Exteriores persa, Abbas Araghchi, declaró que la preparación del país es efectiva “en este momento” en más del 100 por ciento, según consignó Al Jazeera.
Además, dijo que la retórica amenazante y las tácticas de presión de Trump son inaceptables, e insiste en que Estados Unidos debe dialogar con ellos sobre la base del respeto mutuo.
Cobertura en tiempo real con las novedades más importantes del conflicto y las acciones del mandatario estadounidense, Donald TrumpEl MundoLA NACION
