El mercado global de hardware atraviesa una desaceleración que rompe con los esquemas habituales. La suba sostenida de DRAM (velocidad y multitarea) y la NAND (almacenamiento) altera costos y planificación. La caída no responde a una falta de demanda, sino a una distorsión en la oferta, en un escenario donde la infraestructura de la IA concentra y absorbe los principales equipamientos del mercado.
Este desequilibrio provocó que varios desarrollos previstos para los próximos meses se postergaran o terminaran cancelados, reflejando un estancamiento inusual en el ritmo de lanzamientos. A continuación, cuáles fueron los cinco proyectos más golpeados por la crisis de los componentes.
La DRAM y la NAND Flash son piezas esenciales en la experiencia de consumo minorista, pero producirlas a gran escala dejó de ser viable en términos de costos. En muchos dispositivos, su valor ya representa casi la mitad del precio de fabricación, incluso por encima del procesador o la pantalla.
Lejos de ser una variación transitoria, el cambio se explica desde lo estructural. El despliegue de sistemas vinculados a la IA concentra recursos industriales y desplaza la elaboración hacia centros de datos, relegando el mercado hogareño. La memoria dejó de ser ilimitada y pasó a ser crítica, con efectos que se extienden desde smartphones y consolas hasta computadoras y televisores.
En el último trimestre de 2025, el costo de la memoria se disparó un 50%, según Counterpoint Research y rompió todas las referencias. En 2026, la tendencia no se detuvo: en los primeros meses sumó un salto del 50% y proyectó un incremento adicional del 20% hacia mitad de año, consolidando una escalada sostenida que puso en jaque la viabilidad comercial de múltiples dispositivos tecnológicos.
Los más afectados son aquellos aparatos con precios por debajo de los 100 dólares. Analistas de IDC calificaron este segmento como “permanentemente inviable”, ante el fuerte incremento. Para 2026, cerca de 171 millones de equipos de ultra bajo costo se cancelaron o se retiraron del mercado, ya que la memoria pasó a representar más del 50% del valor total de cada uno.
El impacto no se limita a los segmentos accesibles: también golpea a la gama alta. En la lista figuraron el iPhone Flip y los Apple Vision Pro 2, la PS6, Xiaomi 17 Pro Max, Meta Quest Pro y Valve Steam Machine. Entre retrasos, rediseños y ajustes, se evidencia un cambio de ciclo: la novedad dejó de definirse solo por ambición técnica y pasó a depender de la disponibilidad real de insumos.
iPhone Flip
Apple Vision Pro 2, otro producto que está sometido a revisión por la nueva directiva.El teléfono representa el intento de Apple por ingresar al competitivo mundo de los plegables, dominado por marcas asiáticas, con proyecciones de crecimiento del 20%. Esta apuesta enfrenta algunos interrogantes. Filtraciones de Ming-Chi Kuo señalaron que el proyecto se ralentizó por el costo de los componentes mientras se busca evitar un precio final que supere incluso los estándares premium.
El problema no se reduce al precio, ya que hay dudas en la nueva directiva de Apple sobre su viabilidad. Según The Information, John Ternus, señalado como sucesor de Tim Cook, no quedó convencido con los resultados obtenidos. Esa postura evidenció un límite menos visible: el plegable dejó de ser un desafío de diseño y pasó a depender de recursos que ya no acompañaron el ritmo de la innovación.
El Apple Vision Pro 2 refleja un problema similar. Informes de Bloomberg indican que Apple frenó rediseños ambiciosos y priorizó versiones más accesibles ante una adopción limitada. En paralelo, la nueva directiva evalúa la continuidad del proyecto sin definiciones claras, en un contexto donde la ecuación entre hardware intensivo y precio elevado deja de cerrar en términos económicos.
PlayStation 6
Enfrenta un panorama incierto en 2026 por el fuerte encarecimiento de los engranajes que imprimen velocidad. Aunque su lanzamiento es para 2027, reportes de Bloomberg e IDC indican que Sony evalúa retrasar su estreno hasta 2028. El costo de la memoria RAM y el almacenamiento NAND superan el 45% del valor de fabricación, complicando la planificación y volviendo inviable el precio esperado.
Para amortiguar el choque, la compañía planea ajustes en la arquitectura y en el rendimiento objetivo para contener costos sin romper el equilibrio con la generación actual. Este replanteo no solo impacta en los tiempos, sino también en la propuesta final, reflejando la dificultad para sostener un balance entre originalidad y renovación en un contexto de costos variables.
Xiaomi 17 Pro Max
Xiaomi 17 Pro Max, sólo para el mercado chino.Tanto la versión Pro como la Pro Max se adelantaron a su época en un contexto que ya no premia la innovación como antes. Ambos modelos serán lanzados en China, pero no saldrán al mercado internacional, a diferencia de otras versiones de la serie. La decisión rompe con la lógica habitual de expansión global y expone un recorte selectivo en el portfolio más ambicioso.
Detrás de ese movimiento emerge un dato concreto: el costo de la memoria excede ampliamente las previsiones y altera la ecuación final. Ejecutivos de la compañía señalaron que, en configuraciones altas, el sobrecosto supera los 200 dólares por unidad, en un contexto donde los chips registraron subas de hasta 80–90% en 2026.
A esto se agregó un condicionante adicional: en Europa y América Latina, la tolerancia a los aumentos resultó mucho más limitada, lo que redujo el margen para trasladar costos. Bajo ese escenario, sostener variantes premium fuera de China dejó de ser viable sin comprometer la competitividad.
Meta Quest Pro 2
Este visor se concibió como una evolución hacia la realidad mixta de alta gama, con mayor resolución, mejor seguimiento y foco en productividad. La ambición era competir en el segmento premium con un hardware más potente y versátil. Sin embargo, el proyecto quedó rodeado de incertidumbre, sin anuncio oficial y con versiones contradictorias sobre su futuro.
Reportes de Bloomberg y The Verge señalaron que el encarecimiento de la memoria castigó de forma directa en toda la línea Quest, obligando a Meta a remarcar hasta 100 dólares sobre la etiqueta de algunos modelos como el Quest 3. Este encarecimiento no solo afectó ventas, sino que dejó en evidencia que cualquier punto avanzado, como un Pro 2, enfrentaría una barrera de entrada aún mayor.
El desarrollo del sucesor quedó en una zona gris. El Quest Pro original ya había sido discontinuado tras ventas débiles y críticas a su relación precio-prestaciones, lo que elevó la cautela interna. Con costos en alza y un mercado menos receptivo, el proyecto perdió impulso y quedó condicionado por una ecuación donde cada mejora técnica implicó un salto de precio difícil de justificar.
Valve Steam Machine
La Valve Steam Machine con problemas de producción.Retoma el concepto de PC consolidada con foco en rendimiento flexible, apta para la plataforma Steam y de arquitectura abierta. A diferencia de las consolas tradicionales, apuesta por configuraciones escalables, sistema basado en Linux y acceso directo al ecosistema de PC, con el objetivo de lograr un híbrido entre consola y computadora que combine potencia y versatilidad en un formato accesible.
Según Ars Technica y The Verge el costo de la memoria en configuraciones gaming llegó a representar entre el 45% del valor total en 2026. En paralelo, fabricantes de PC como Dell, HP y Lenovo redujeron envíos y ajustaron sus catálogos ante la dificultad de sostener precios sin afectar la demanda. Muchos modelos quedaron fuera de línea o se lanzaron con configuraciones recortadas.
En ese contexto, mantener una Steam Machine atractiva sin disparar el precio final dejó de ser posible. La propuesta, que dependía de ofrecer potencia a un valor competitivo, quedó atrapada en una ecuación donde cada mejora técnica implicó un salto de precio difícil de justificar frente a consolas tradicionales y PCs ya establecidos en el mercado.
