La ruleta de los DT en la Argentina está fuera de control: pierden por goleada con las ligas Top

La caída 5-2 de local frente a Defensa y Justicia fue un golpe duro para un San Lorenzo que atraviesa una profunda crisis institucional y el chivo expiatorio fue su entrenador Damián Ayude, a quien despidieron. El club se refirió a la salida del director técnico en un comunicado en el que destacaron: “Fue la persona que se hizo cargo del plantel en un momento muy difícil para la institución, quien supo potenciar a nuestros juveniles tanto en Reserva como en Primera y, por sobre todas las cosas, demostró respeto y cariño por el Club en todo momento”.

Cuarenta días antes de la tajante decisión, la actual dirigencia encabezada por el presidente de la Comisión Transitoria, Sergio Costantino, ratificó el contrato de Ayude hasta diciembre de 2026 que hasta el encuentro frente al Halcón de Varela había empatado en cuatro oportunidades incluyendo el 0-0 con Boca de visitante, le ganó a Estudiantes de Río Cuarto y cayó en el clásico frente a Huracán, pero el golpe ante Defensa y Justicia fue contundente y precipitó la medida. El mismo día echaron a Guillermo Farré de Aldosivi. Estos últimos casos, no son la excepción, sino la regla. Algunos se van porque ven que no le encuentran respuestas al plantel, pero la mayoría pretende una chance más, esas que los dirigentes no les dan.

Damián Ayude, en uno de sus últimos partidos como DT de San Lorenzo, en el empate 1-1 con Boca en la Bombonera

En este torneo que transita la 12° fecha ya despidieron a siete directores técnicos a los que se suma Eduardo Domínguez, que renunció al cargo en Estudiantes de La Plata para dar un salto profesional y económico y se fue a dirigir a Atlético Mineiro, de Brasil.

 

La dupla compuesta por Favio Orsi y Sergio Gómez, que llevó a Platense a obtener el primer título en primera división de su historia, solo se sostuvo seis fechas en el convulsionado Newell’s; Daniel Oldrá duró apenas dos encuentros en Instituto de Córdoba, Iván Delfino ya no es el entrenador de Estudiantes de Río Cuarto a pesar de haberlo logrado el ascenso, Hugo Colace se despidió de Atlético de Tucumán, lo mencionado de Guillermo Farré en Aldosivi. Ni siquiera Marcelo Gallardo, un prócer con estatua incluida, pudo resistir a una racha adversa de resultados en River y en su lugar llegó Eduardo Coudet.

“Lo más grave de esta situación es que naturalizamos que por perder dos partidos un entrenador se tiene que ir. Si nos acostumbramos a esto estamos frente a un serio problema”, le dice a LA NACION Fernando Bocha Batista, actual entrenador de la selección de Costa Rica.

Fernando Batista, como DT de Venezuela, y Lionel Messi, en un cruce con la Argentina por las Eliminatorias para el Mundial 2026

Batista sostiene que hoy se truncan proyectos antes de darles tiempo para que maduren porque los dirigentes no son capaces de aguantar la presión de los hinchas y de periodistas partidarios a través de las redes sociales y de la desaprobación manifestada por los simpatizantes en la cancha: “Los entrenadores estamos acostumbrados a los insultos y a gestionar con la presión de la gente, pero los dirigentes -que cada vez que contratan a un entrenador señalan que les interesa el proyecto- se desdicen y ceden muy rápido cuando no se dan los resultados. Lo más grave es que en esos escenarios todos pierden, porque el cuerpo técnico que se queda sin trabajo pelea para cobrar el contrato y los clubes tienen que hacer frente a ese reclamo pagando doble”, opina Batista, que antes de tomar la conducción del conjunto “tico” estuvo al frente de la selección de Venezuela.

El mismo escenario se repite en cada torneo. En el Clausura 2025, que finalizó en diciembre pasado, en la fecha 13, ya nueve entrenadores habían sido despedidos de sus cargos: Mariano Charlier de Aldosivi, Lucas Pusineri de Atlético Tucumán, Alejandro Orfila de Gimnasia y Esgrima La Plata; Esteban Solari y Walter Ribonetto ambos en ese breve lapso de Godoy Cruz; Julio Vaccari de Independiente, Cristian Fabbiani de Newell’s, Cristian González de Platense y Javier Sanguinetti de Sarmiento de Junín.

Sergio Gómez y Favio Orsi duraron apenas seis partidos en Newell's. Y eso que venían de ser campeones con Platense...

“Si mirás en el lugar donde está cada club en la tabla de posiciones no es casualidad que los del fondo sean los que más cambiaron de entrenadores. Yo entiendo que un mal resultado provoque un cambio, pero la locura de cada tres fechas traer un nuevo técnico no se debe normalizar porque así esto no funciona”, afirma Batista.

Si comparamos quienes fueron los directores técnicos de los 30 equipos que comenzaron el Apertura 2025 con la lista actual solo se repiten seis nombres: Nicolás Diez de Argentinos Junios, Rubén Darío Insua de Barracas Central, Alfredo Berti de Independiente Rivadavia de Mendoza, Mauricio Pellegrino de Lanús, Gustavo Costas de Racing y Diego Dabove de Tigre.

Gustavo Costas y el tiempo de permanencia en Racing, una excepción en el fútbol argentino

Al momento de encontrar razones, probablemente alguno de los motivos que sostienen a estos entrenadores son los resultados: Barracas, Racing y Tigre se clasificaron para disputar la Copa Sudamericana; Independiente Rivadavia de Mendoza ganó la última Copa Argentina y se clasificó para la etapa de grupos de la Libertadores; igual que Lanús, que jugará el torneo continental y que además se consagró campeón de la Copa Sudamericana. Por ahora el único distinto de esta lista es el entrenador de Argentinos Juniors que llevó al Bicho de la Paternal a la final de Copa Argentina, donde cayó ante el Independiente mendocino y luego disputó la instancia clasificatoria de la Copa Libertadores, pero perdió con Barcelona de Ecuador.

“Argentinos sostiene proyectos”

“Argentinos Juniors es una institución que sostiene los proyectos y que es un buen ejemplo para el resto de los clubes. Y lo digo no solo por el caso de Nico Diez, que ya hace tiempo que está en el cargo, sino que se repite consistentemente en el tiempo. Cuando llego Gabriel Heinze arrancó perdiendo, pero lo mantuvieron y logró dar vuelta la situación y consiguió el ascenso. Lo mismo ocurrió con Gabriel Milito, que no comenzó bien, pero al tiempo mantuvo una idea de juego y los resultados aparecieron”, opina Batista profundo conocedor del club donde se formó como futbolista.

Leonel Gancedo en su etapa en River, recibiendo una indicación del Tolo Gallego

“Hoy la mirada está puesta en el resultado sin importar las formas en que se lo logra. No hay un entendimiento acerca de los procesos, del legado de un cuerpo técnico ni de lo que se construye”, le dice Leonel Pipa Gancedo a LA NACION, argumentando que está convencido que, si Emiliano Dibu Martínez no hubiese detenido con su pierna izquierda el remate de Kolo Muani, o si Gonzalo Montiel no acertaba el penal en la final frente a Francia, hoy la consideración del mundo del fútbol hacia Scaloni sería muy diferente porque se evalúa y se idolatra por el resultado alcanzado y no por las formas. “Lo único que vale es ganar y se convierte en un tema de vida o muerte. Parece que si ganás servís y si perdés no servís y desde mi punto de vista no es así. Mientras esto no se modifique, vamos a seguir viendo que por dos partidos perdidos se cambia a todo un cuerpo técnico. La realidad es que en un torneo de 30 hay un solo ganador y 29 no pueden ser considerados como fracasados. Ganar no es lo único valioso” sostiene el exfutbolista y entrenador que actualmente dirige una escuela de directores técnicos que lleva su nombre.

“Los que ponen y sacan técnicos son los dirigentes, que no siempre tienen el conocimiento y la experiencia necesaria, entonces ocurre lo que vemos en Argentina. Ante una derrota o un mal resultado el que sale es el entrenador y eso lo decide un dirigente que no cuenta con la preparación ni el entendimiento necesario”, afirma Gancedo, que como jugador se formó en Argentinos Juniors, brilló en el River de Ramón Diaz donde ganó seis títulos (Apertura 96, 97, 99; Clausura 97; Supercopa 97 y Clausura 2000) y tuvo un paso por España donde jugó en Osasuna y Real Murcia.

Julio Vaccari tuvo una buena etapa en Independiente pero luego el equipo se desinfló

“Los clubes se sostienen a partir de la venta de jugadores, el resto de los ingresos son importantes, pero secundarios. Cuando un club no tiene la capacidad de generar buenos futbolistas se endeudan comprando jugadores y comienza a deber favores a empresarios y representantes que son los que terminan ejerciendo presión para que pongan a su gente”, sostiene Gancedo que fue entrenador de la CAI, se desempeñó como secretario de fútbol amateur y juvenil de River, y tuvo un breve paso como técnico de la Unión Deportiva de Lanzarote en 2023.

Desde su mirada, el principal problema es que los clubes no apoyan procesos a largo plazo y el foco está centrado en el resultado inmediato y la realidad valida su punto de vista. En la actual Liga Profesional Argentina solo nueve entrenadores de los 30 que compiten están en su puesto desde hace más de un año, lo que representa el 30%. Cuando contrastamos este mismo indicador con las cinco grandes competencias europeas la diferencia muestra escenarios diferentes. En la Premier League de Inglaterra el 75% de los técnicos llevan más de un año dirigiendo en sus equipos, en La Liga de España el 55%, en la Bundesliga de Alemania el 50%, en la Ligue 1 de Francia el 44,4% y en la Serie A de Italia el indicador cae a 30% y es la única competencia europea que presenta un comportamiento similar al de nuestro fútbol.

   

Si analizamos nombres propios encontramos que algunos técnicos generan buenos resultados en un club, pero no siempre el antecedente se repite cuando pasan a otra institución y allí es cuando comienza a darse un ciclo que parece no tener fin. Orsi y Gómez llevaron a la gloria a Platense y fueron contratados con la expectativa de alejar a Newell’s de la zona de descenso, pero se sostuvieron en el puesto solo seis fechas porque no lograron ganar y fueron despedidos para dejarle paso a Frank Kudelka, que en el torneo anterior ubicó a Huracán en la cuarta posición de su grupo. Hasta ahora el nuevo conductor no logra enderezar el rumbo del conjunto rosarino, demostrando que la trayectoria previa no asegura buenos resultados.

En el Apertura 2025 Mariano Soso dirigió también a la Lepra durante seis fechas sin alcanzar un buen rendimiento y fue despedido. En el siguiente torneo fue contratado por Defensa y Justicia donde tuvo un desempeño discreto cosechando 19 puntos y no logró pasar a la instancia final de la competencia, pero hoy se ubica cuarto en la Zona A del Apertura 2026.

Mariano Soso, DT de Defensa y Justicia, observa papeles que le muestra un colaborador durante un entrenamiento

Ariel Broggi fue despedido de Banfield en 2025 luego de no encontrar el rumbo y de cosechar malos resultados, pero recaló en Gimnasia de Mendoza donde logró el ascenso a Primera División luego de vencer a Deportivo Madryn y llevó a al Lobo mendocino a primera luego 42 años cuando tuvo un paso por el Nacional 1984.

Facundo Sava le dejó su lugar en Atlético de Tucumán a Lucas Pusineri luego de cuatro fechas en el Apertura 2025 y de acumular magro resultados; en el torneo siguiente ocupó el rol que dejó Javier Sanguinetti en Sarmiento de Junín, donde salvó al verde de la pérdida de categoría, pero en la actual competencia acumula seis derrotas, un empate y tres conquistas.

Los proyectos a largo plazo son poco frecuentes en nuestro fútbol y ningún entrenador de los clubes de nuestra liga integra el top 10 de los más longevos en su puesto entre las siete ligas que analizó LA NACION. Para encontrar a un técnico que dirige un equipo de primera del fútbol argentino es necesario caer hasta el puesto 22°, donde se ubica Gustavo Costas, que hace 2 años y 94 días conduce el rumbo de Racing.

Frank Schmidt, que dirige a Heidenheim de la Bundesliga, conduce al equipo hace 18 años y 186 días, un récord

Frank Schmidt, que dirige a Heidenheim de la Bundesliga, es el primero en este ranking porque hace 18 años y 186 días que permanece en su puesto. El segundo es el argentino Diego Cholo Simeone que conduce Atlético Madrid hace 14 años y 89 días, y bastante más lejos, pero durante un periodo de tiempo imposible para la lógica del fútbol argentino, Pep Guardiola está al frente de Manchester City en donde acumula 9 años y 264 días. En los tres casos hay historias de éxito que los sostienen, pero al mismo tiempo están matizadas por traspiés importantes. Heidenheim se encuentra último en la liga alemana y suma solo 14 puntos en 26 encuentros, el City de Guardiola acaba de quedar afuera de la Champions League superado por Real Madrid por tercer año consecutivo y la última vez que el “Aleti” de Simeone se consagró campeón fue en mayo de 2021.

   

Para Gancedo esta manera de entender el fútbol solo puede cambiar si se lleva adelante un proceso de reconversión de las categorías formativas y que, con el tiempo eso decante en las divisiones mayores. “En los clubes priorizan el resultado inclusive en inferiores. Se da algo muy llamativo y es que en muchos casos se prioriza la contextura física de los chicos por encima de su técnica. Lógicamente un pibe grandote y con fuerza hace la diferencia y permite conseguir resultados porque esta lógica de ganar y ganar cruza todas las divisiones”, dice Leonel y agrega: “A mí me llegan videos que envían los padres de chicos mostrando un gol de tiro libre, algo irrelevante en categorías donde los arqueros todavía no se desarrollaron y los arcos les quedan grandes, pero suponen que un gol, asociado a un resultado, es lo único valioso”.

Pipa destaca el caso del jugador de Argentinos Juniors, Hernán López Muñoz, para graficar su mirada respecto a la búsqueda de resultados en divisiones inferiores y a la manera de elegir a los futbolistas en formación. Gancedo recibió al sobrino de Diego en inferiores de River proveniente de Argentinos Juniors y lo explica así: “Hernán desde chico tuvo una habilidad enorme, pero al mismo tiempo la contra de contar con poca contextura física y por ese motivo no lo tenían en cuenta o quedaba relegado. Por ese motivo llegó a River y luego de un tiempo, en el que finalmente debutó en primera pero no tuvo lugar, lo cedieron a préstamo y en otros clubes explotó. Hoy demuestra que es un gran futbolista, pero en el camino se les escapó a Argentinos y River, que lo dejaron ir porque no le dieron tiempo corridos por la urgencia y vieron en su físico una limitación, una locura total”, afirma Gancedo, que usa el ejemplo para sostener la idea de que solo importa el corto plazo y que “ganar, ganar, ganar” es el mantra de nuestro fútbol.

Nicolás Diez, entrenador de Argentinos, en un entrenamiento del equipo

Que el resultado importa y mucho es un aspecto que está fuera de discusión porque la esencia de la competencia es superar al rival respetando las reglas. Pero la idea de correr detrás de un triunfo como único recorrido posible es alienante y a la larga lleva a los clubes a crisis económicas y a contradecir la palabra empeñada. En ese contexto, los entrenadores intentan “sobrevivir”: son más los que son echados que los que dejan un club para dar un salto de calidad. La ruleta de los cambios está fuera de control. Y la estadística tiene fecha de vencimiento: ya habrá que actualizarla con el próximo despido.

En el torneo local sólo nueve entrenadores de los 30 que compiten están en su puesto desde hace más de un añoFútbolLA NACION