Todos paran y sólo uno gana: la muestra de poder de Claudio “Chiqui” Tapia en el fin de semana sin fútbol

La pelota no rodará este fin de semana en 58 estadios del país. Ésa es la cantidad de partidos que quedaron postergados por la decisión de los dirigentes de parar, en repudio a lo que califican de “persecución” por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el juez Diego Amarante, que lleva adelante la causa por presunta retención indebida de tributos contra Claudio “Chiqui” Tapia, Pablo Toviggino y otros integrantes del cuadro jerárquico de la AFA.

La medida de fuerza -definida y confirmada “por unanimidad”, pero sin la presencia de River, Racing y Estudiantes de La Plata en la última reunión- estaba en sintonía con las indagatorias del presidente Tapia y el tesorero Toviggino en el juzgado en lo penal económico de Amarante. El presidente de la AFA iba a presentarse hoy mismo, y el tesorero, mañana. Ambos lo harían con la pelota parada. Los equipos sin competencia. Pero pasaron cosas…

Claudio

Tanto Tapia como Toviggino adujeron un cambio de abogados y ni uno de otro se presentará esta semana. Postergaron su interrogatorio. El cese de actividades de la patronal del fútbol, entonces, ocurre una semana antes de la presentación de ambos directivos. Ante los rumores sobre una eventual continuidad de la medida de fuerza para la semana próxima, en consonancia con la presentación de Tapia y Toviggino ante el magistrado, la respuesta de la AFA fue negativa. Las fuentes indicaron que se mantiene tal como está, y que los calendarios -sobre todo, el de la primera división- ya están colapsados.

¿A quién le conviene el paro, entonces? Claramente, no a los clubes. Tampoco a los entrenadores, sobre todo a los de aquellos equipos que arrancaron bien la temporada y no quieren perder la inercia de los resultados positivos. Menos, a los futbolistas, que quieren competir todo el tiempo. Tampoco a los que cobran cada vez que se abre el estadio -controladores de Utedyc, el gremio que los agrupa, vendedores de alimentos y bebidas-. Menos que menos, a los hinchas, que protestaron en las redes sociales ante cada publicación de sus clubes plegándose al paro. En las encuestas online, el “no” a la medida de fuerza cosechó una abrumadora mayoría.

Una escena de Independiente vs San Lorenzo, uno de los partidos que debía disputarse este fin de semana

Los 58 partidos que quedarán postergados -casi todos, sin fecha, salvo los de la Liga Profesional, que pasaron a integrar la última jornada de la fase regular, es decir, la que definirá el ingreso a los playoffs- engloban a los 15 de la primera división, 18 de la Primera Nacional, 11 de la B Metropolitana y 14 de la Primera C. La cifra no incluye ni divisiones inferiores ni fútbol femenino, que también paran, claro. En primera hay un clásico como San Lorenzo vs. Independiente en la máxima categoría que quedará para más adelante. Lo mismo que la visita de Boca a Santiago del Estero (¿nadie piensa en los hinchas xeneizes de esa provincia o de las limítrofes que esperan todo el año para ver al equipo en primera persona?) o el encuentro entre River y Atlético Tucumán en el Monumental.

Los planteles de Acassuso y Gimnasia y Tiro de Salta maldecirán por la decisión de los directivos de la AFA de parar la pelota. Es que tanto el Quemero -ascendido esta temporada- como el Lobo salteño son los únicos dos equipos con puntaje ideal tras las primeras tres fechas de la Primera Nacional: suman 9 unidades y puntean sus respectivas zonas. A los de zona norte les tocaba recibir a uno de sus escoltas (San Miguel) para seguir con la racha de victorias. Los salteños, por su parte, debían viajar a Mendoza para medirse con Deportivo Maipú. Todo quedará para más adelante. Otro momento.

Una escena de la primera transmisión por LFP Play de los partidos de la Primera Nacional: San Miguel vs. Central Norte de Salta

Ni… amistosos se pueden jugar

A sabiendas del paro, muchos cuerpos técnicos habían diagramado partidos amistosos para que sus futbolistas no perdieran ritmo. Sin embargo, un mensaje de WhatsApp de la AFA paró (más) la pelota. La Casa del Fútbol les reclamó que el cese de actividades debía ser total. Nada de amistosos ni partidos informales. Ante la orden desde Viamonte (¿O Ezeiza? ¿O Pilar?), los planes se alteraron. San Lorenzo había cerrado un partido con Estudiantes de Caseros (último en su zona de la Primera Nacional) para darles rodaje a los habituales suplentes. Cancelado. Independiente, por su parte, tenía previsto medirse con Atlanta el sábado por la mañana. Imposible. “Todo frenado”. Y “todo” es todo.

Los planteles del fútbol argentino, en definitiva, terminan siendo rehenes de las decisiones tomadas por los dirigentes. Que juegan, desde siempre y en su enorme mayoría, el partido de Tapia y Toviggino. Lo hacen por supervivencia. Están convencidos de que si ARCA (y el gobierno, al que ven detrás de todo) gana la batalla judicial contra los dirigentes de la AFA, luego irá por los clubes. Es más, alguno de ellos ya comentó por lo bajo que funcionarios del ente recaudador llamó a su club para pedir documentación. Y comprobantes de pago.

Damián Ayude, técnico de San Lorenzo, no podrá darles rodaje a sus futbolistas este fin de semana: tenía previsto un amistoso contra Estudiantes de Buenos Aires

A diferencia del último paro -o lock-out patronal, como debería llamarse en este caso puntual- partió del ascenso. Fue en 2016 y las categorías lo decidieron porque no tenían ingresos suficientes para pagarles a sus planteles y trasladar a los equipos para disputar los partidos. Aquella era una AFA pobre que todavía renqueaba tras los coletazos del FIFAgate. La economía del fútbol en esos años contrasta con la de ahora: selección campeona del mundo y sponsors que dejan ingresos millonarios. Y Tapia siempre está para dar una mano cuando los clubes lo piden.

Si en Primera se pliegan a la medida de fuerza para que no vayan por ellos, en el ascenso lo hacen porque en muchos casos dependen de la entidad madre para subsistir. Sin ir más lejos, hace algunas semanas Tapia resolvió “afatizar” los derechos de TV del ascenso. Por ahora, ni siquiera los monetiza. Los hinchas ven los partidos en forma gratuita. Y los clubes -de la Primera Nacional, sobre todo- incluso más dinero por mes que en 2025. Algunos lo llaman “distribución de la riqueza”. Otros le dicen subsidio. En cualquier caso, Tapia tiene el apoyo y los votos. Y mientras todos pierden, él gana.

Tras la decisión de los dirigentes del Comité Ejecutivo de la AFA, habrá 58 partidos que deberán ser reprogramadosFútbolLA NACION