El hijo de un famoso relator estuvo en Vélez en la noche que golpeó a River

En una noche caliente en el José Amalfitani, hubo una historia que se robó las miradas más allá del resultado. Mientras Vélez Sarsfield celebraba un triunfazo ante River Plate, en el banco del Fortín esperaba su oportunidad un apellido conocido: Feler.

Luca Feler, volante categoría 2008, fue convocado por Guillermo Barros Schelotto y tuvo su primera citación en Primera División. Con apenas 18 años recién cumplidos y la camiseta número 48 en la espalda, el juvenil empezó a escribir su propia historia en el club que lo formó durante más de una década.

Doce años persiguiendo un sueño

No fue una convocatoria más. Luca lleva 12 años en Vélez. Pasó por todas las inferiores, terminó el colegio dentro de la institución y en 2025 firmó una temporada que lo puso definitivamente en el radar: 30 partidos en Sexta División, siete goles, ocho asistencias y varias capitanías.

El salto fue meteórico. Primero entrenó con Primera en la pretemporada. Después sumó minutos en un amistoso ante Argentinos Juniors. Más tarde debutó en Reserva como volante central. Y ahora, en un partido grande, estuvo concentrado frente a River.

La baja de Diego Valdés por desgarro abrió un lugar. El Mellizo miró hacia abajo y apostó por el pibe. Sin estridencias. Sin marketing. Solo rendimiento.

El posteo que conmovió a todos

Horas antes del partido, su papá, el relator y periodista de TyC Sports Hernán Feler, publicó un mensaje en Instagram que rápidamente se viralizó.

“12 años. 12 fotos. Miles de días persiguiendo este sueño”, escribió. Y describió madrugones, viajes en micro a las 7 de la mañana, entrenamientos bajo el frío y la lluvia, lágrimas por no ser citado, cumpleaños perdidos y fiestas a las que no pudo ir.

Gastón Edul, Ariel Senosiain y Hernán Feler, encargados de la transmisión de TyC Sports

“Te vi llorar… Te vi levantarte cada mañana sin quejarte… Nunca bajaste los brazos”, relató con orgullo.

El cierre fue perfecto: “Hoy es 22/2. Que sea un día inolvidable. Otro más en este camino maravilloso”.

Apellido conocido, camino propio

Luca carga con un apellido fuerte en el ambiente del fútbol. Pero su presente no se explica por eso. En Vélez destacan su técnica, su lectura de juego y su personalidad. Volante diestro, con capacidad para asistir y llegar al área, se ganó cada paso.

Ante River no solo estuvo en el banco. Fue parte de una noche que puede marcar un antes y un después en su carrera.

El fútbol argentino tiene una nueva historia para seguir de cerca. Y esta recién empieza.

En una noche caliente en el José Amalfitani, hubo una historia que se robó las miradas más allá del resultado. Mientras Vélez Sarsfield celebraba un triunfazo ante River Plate, en el banco del Fortín esperaba su oportunidad un apellido conocido: Feler.Luca Feler, volante categoría 2008, fue convocado por Guillermo Barros Schelotto y tuvo su primera citación en Primera División. Con apenas 18 años recién cumplidos y la camiseta número 48 en la espalda, el juvenil empezó a escribir su propia historia en el club que lo formó durante más de una década.Doce años persiguiendo un sueñoNo fue una convocatoria más. Luca lleva 12 años en Vélez. Pasó por todas las inferiores, terminó el colegio dentro de la institución y en 2025 firmó una temporada que lo puso definitivamente en el radar: 30 partidos en Sexta División, siete goles, ocho asistencias y varias capitanías.El salto fue meteórico. Primero entrenó con Primera en la pretemporada. Después sumó minutos en un amistoso ante Argentinos Juniors. Más tarde debutó en Reserva como volante central. Y ahora, en un partido grande, estuvo concentrado frente a River.La baja de Diego Valdés por desgarro abrió un lugar. El Mellizo miró hacia abajo y apostó por el pibe. Sin estridencias. Sin marketing. Solo rendimiento. View this post on Instagram El posteo que conmovió a todosHoras antes del partido, su papá, el relator y periodista de TyC Sports Hernán Feler, publicó un mensaje en Instagram que rápidamente se viralizó.“12 años. 12 fotos. Miles de días persiguiendo este sueño”, escribió. Y describió madrugones, viajes en micro a las 7 de la mañana, entrenamientos bajo el frío y la lluvia, lágrimas por no ser citado, cumpleaños perdidos y fiestas a las que no pudo ir.“Te vi llorar… Te vi levantarte cada mañana sin quejarte… Nunca bajaste los brazos”, relató con orgullo.El cierre fue perfecto: “Hoy es 22/2. Que sea un día inolvidable. Otro más en este camino maravilloso”. View this post on Instagram Apellido conocido, camino propioLuca carga con un apellido fuerte en el ambiente del fútbol. Pero su presente no se explica por eso. En Vélez destacan su técnica, su lectura de juego y su personalidad. Volante diestro, con capacidad para asistir y llegar al área, se ganó cada paso.Ante River no solo estuvo en el banco. Fue parte de una noche que puede marcar un antes y un después en su carrera.El fútbol argentino tiene una nueva historia para seguir de cerca. Y esta recién empieza.La Voz