El fútbol argentino se encuentra en estado de alerta máxima debido al clima de tensión política y gremial. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro nacional para este jueves, en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei en la Cámara de Diputados.
Esta medida de fuerza podría paralizar la actividad oficial de la Primera División y comprometer compromisos internacionales. De momento, no hay una decisión confirmada, aunque se espera que en las próximas horas los distintos gremios y la propia Liga Profesional definan la situación.
El factor clave: la adhesión de Utedyc
La principal preocupación de las autoridades de la Liga Profesional radica en la postura que tome la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc). Al ser el sindicato que nuclea a los empleados de los clubes, su participación en el paro volvería “casi inviable” la organización de los espectáculos deportivos.
Sin el personal de Utedyc, áreas críticas quedarían sin cobertura:
- Controles de acceso y validación de entradas.
- Venta de tickets y mantenimiento de instalaciones.
- Seguridad interna de los estadios.
Partidos bajo sospecha
Para la jornada del jueves están programados cuatro encuentros del torneo local que actualmente se encuentran “en suspenso”.
A las 17.15, Defensa y Justicia recibe a Belgrano. A la misma hora, San Lorenzo hace lo propio con Estudiantes de Río Cuarto.
Ya a las 19.30, Instituto recibe a Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia hace lo propio con Independiente.
Desde la Liga Profesional informaron que, aunque de momento los partidos mantienen su programación original, se barajan dos escenarios posibles en caso de confirmarse el paro: la suspensión y postergación de los duelos o su disputa a puertas cerradas.
La Recopa Sudamericana y la postura de Conmebol
Un caso de especial sensibilidad es el de Lanús, que debe recibir a Flamengo el jueves a las 21.30 por el partido de ida de la Recopa Sudamericana 2026.
A diferencia de los torneos locales, la Conmebol suele tener una postura más rígida: prioriza la realización de sus competencias más allá de los conflictos sindicales internos.
En situaciones similares, la entidad sudamericana optó por jugar sin público o con aforo reducido para cumplir con el calendario internacional, siempre que las condiciones mínimas de seguridad estén garantizadas en la sede.
Por el momento, los clubes y las autoridades deportivas aguardan una determinación definitiva de la central obrera para definir los pasos a seguir en un semestre clave para el fútbol argentino.
El fútbol argentino se encuentra en estado de alerta máxima debido al clima de tensión política y gremial. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro nacional para este jueves, en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei en la Cámara de Diputados. Esta medida de fuerza podría paralizar la actividad oficial de la Primera División y comprometer compromisos internacionales. De momento, no hay una decisión confirmada, aunque se espera que en las próximas horas los distintos gremios y la propia Liga Profesional definan la situación.El factor clave: la adhesión de UtedycLa principal preocupación de las autoridades de la Liga Profesional radica en la postura que tome la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc). Al ser el sindicato que nuclea a los empleados de los clubes, su participación en el paro volvería “casi inviable” la organización de los espectáculos deportivos.Sin el personal de Utedyc, áreas críticas quedarían sin cobertura:Controles de acceso y validación de entradas.Venta de tickets y mantenimiento de instalaciones.Seguridad interna de los estadios.Partidos bajo sospechaPara la jornada del jueves están programados cuatro encuentros del torneo local que actualmente se encuentran “en suspenso”.A las 17.15, Defensa y Justicia recibe a Belgrano. A la misma hora, San Lorenzo hace lo propio con Estudiantes de Río Cuarto.Ya a las 19.30, Instituto recibe a Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia hace lo propio con Independiente.Desde la Liga Profesional informaron que, aunque de momento los partidos mantienen su programación original, se barajan dos escenarios posibles en caso de confirmarse el paro: la suspensión y postergación de los duelos o su disputa a puertas cerradas.La Recopa Sudamericana y la postura de ConmebolUn caso de especial sensibilidad es el de Lanús, que debe recibir a Flamengo el jueves a las 21.30 por el partido de ida de la Recopa Sudamericana 2026.A diferencia de los torneos locales, la Conmebol suele tener una postura más rígida: prioriza la realización de sus competencias más allá de los conflictos sindicales internos. En situaciones similares, la entidad sudamericana optó por jugar sin público o con aforo reducido para cumplir con el calendario internacional, siempre que las condiciones mínimas de seguridad estén garantizadas en la sede.Por el momento, los clubes y las autoridades deportivas aguardan una determinación definitiva de la central obrera para definir los pasos a seguir en un semestre clave para el fútbol argentino.La Voz
