El mensaje en Instituto: ganar y seguir

El festejo todavía seguía en las anchas calles de Alta Córdoba cuando Diego Flores ya había bajado el pulso. Instituto acababa de ganar 2-0, había mostrado una versión más intensa y sólida, y la gente se había ido feliz. Pero el entrenador de Instituto no se permitió demasiado disfrute. Ni exitismo. Ni pausa. En plena conferencia, dejó claro el tono de lo que viene: “Mañana hay que entrenar. Se viene otro partido importante. No hay que relajarse si no estamos en problemas”.

El mensaje marcó la agenda inmediata. Sin descanso, el plantel volverá al trabajo el lunes por la tarde: tareas regenerativas para quienes jugaron más minutos y mayor carga para el resto. Porque el calendario no da respiro y el foco ya está puesto en el jueves, cuando la Gloria reciba a Atlético Tucumán a las 19.30 en el Monumental. Otra noche en casa, otra oportunidad de sostener el envión y recuperar terreno en la tabla.

Flores sabe que el debut dejó señales positivas, pero también que el margen es mínimo. “La idea era hacer un equipo más intenso. Veíamos que, en los segundos tiempos, la intensidad decaía bastante. Teníamos poco tiempo, teníamos que ser inteligentes. Creo que supimos proteger bien el arco”, explicó. La frase resume el diagnóstico: subir el ritmo, sostenerlo y competir mejor. Y amplió: “Vi un equipo inteligente que en la semana fue de menor a mayor. Saben los jugadores que tenemos que sumar por todos lados”.

El triunfo y el rendimiento invitan a pensar en continuidad. El DT no tocaría demasiado el once. Jhon Córdoba, que pidió el cambio tras un despliegue total, llegaría sin problemas. La base parece clara: intensidad, orden y eficacia. Un equipo más “Flores”, en apenas días de trabajo.

Voces de protagonistas

La sintonía con el plantel también quedó reflejada en las voces del vestuario. Alex Luna, autor del segundo gol, no maquilló el pasado reciente ni el alivio del presente: “Veníamos de comer mucha mierda, no teníamos plantel como para pasar estas cosas. Nos vamos muy contentos. Por suerte pudimos entender rápido lo que el DT nos pidió, quiere un equipo con identidad. Nos dijo que si no podíamos ganar bien, teníamos que ganar con huevos. Y lo pudimos hacer dentro de la cancha”. Crudo, directo y representativo de un grupo que necesitaba volver a creer.

El capitán Fernando Alarcón puso el foco en el sentido colectivo: “Necesitábamos ganar para nosotros, por nuestras familias y para el hincha. Se lo debíamos a todos”. Y Matías Fonseca, que abrió el marcador, reforzó la idea central del nuevo ciclo: “En pocos días Diego nos pidió mucha agresividad que corramos todo el partido entendimos el mensaje”.

Refuerzos en la mira

Mientras tanto, el mercado sigue abierto y el club se mueve. Instituto tiene cupo para incorporar hasta cuatro futbolistas y apunta a completar el plantel con un volante creativo y un delantero de área.

Hay chances de incorporar hasta el 10 de marzo y el cuerpo técnico evalúa con cautela. “Tenemos tiempo, me parece que es muy importante el día a día del equipo para ir viendo eso. Tenemos que analizar al detalle la jerarquía que hay en cada puesto y en base a eso ver lo que necesitamos”, señaló Flores.

Y cerró: “Creo que esta semana de siete u ocho días va ser muy importante para terminar de definir. Ya estamos hablando, no quiero hacer adelantos. De este diagnóstico que hagamos va a resultar en qué sectores de la cancha estamos completos y en cuáles no”.

Instituto volvió a sonreír, pero la lógica del entrenador es clara: la victoria no es punto de llegada, sino punto de partida. El jueves, otra vez en Alta Córdoba, el equipo tendrá la chance de confirmar que el cambio no fue un destello sino el comienzo de algo más profundo. En la mirada de Flores, el futuro ya empezó. Y no admite relajación.

Posiciones en la Liga Profesional

El festejo todavía seguía en las anchas calles de Alta Córdoba cuando Diego Flores ya había bajado el pulso. Instituto acababa de ganar 2-0, había mostrado una versión más intensa y sólida, y la gente se había ido feliz. Pero el entrenador de Instituto no se permitió demasiado disfrute. Ni exitismo. Ni pausa. En plena conferencia, dejó claro el tono de lo que viene: “Mañana hay que entrenar. Se viene otro partido importante. No hay que relajarse si no estamos en problemas”.El mensaje marcó la agenda inmediata. Sin descanso, el plantel volverá al trabajo el lunes por la tarde: tareas regenerativas para quienes jugaron más minutos y mayor carga para el resto. Porque el calendario no da respiro y el foco ya está puesto en el jueves, cuando la Gloria reciba a Atlético Tucumán a las 19.30 en el Monumental. Otra noche en casa, otra oportunidad de sostener el envión y recuperar terreno en la tabla.Flores sabe que el debut dejó señales positivas, pero también que el margen es mínimo. “La idea era hacer un equipo más intenso. Veíamos que, en los segundos tiempos, la intensidad decaía bastante. Teníamos poco tiempo, teníamos que ser inteligentes. Creo que supimos proteger bien el arco”, explicó. La frase resume el diagnóstico: subir el ritmo, sostenerlo y competir mejor. Y amplió: “Vi un equipo inteligente que en la semana fue de menor a mayor. Saben los jugadores que tenemos que sumar por todos lados”.El triunfo y el rendimiento invitan a pensar en continuidad. El DT no tocaría demasiado el once. Jhon Córdoba, que pidió el cambio tras un despliegue total, llegaría sin problemas. La base parece clara: intensidad, orden y eficacia. Un equipo más “Flores”, en apenas días de trabajo.Voces de protagonistas La sintonía con el plantel también quedó reflejada en las voces del vestuario. Alex Luna, autor del segundo gol, no maquilló el pasado reciente ni el alivio del presente: “Veníamos de comer mucha mierda, no teníamos plantel como para pasar estas cosas. Nos vamos muy contentos. Por suerte pudimos entender rápido lo que el DT nos pidió, quiere un equipo con identidad. Nos dijo que si no podíamos ganar bien, teníamos que ganar con huevos. Y lo pudimos hacer dentro de la cancha”. Crudo, directo y representativo de un grupo que necesitaba volver a creer.El capitán Fernando Alarcón puso el foco en el sentido colectivo: “Necesitábamos ganar para nosotros, por nuestras familias y para el hincha. Se lo debíamos a todos”. Y Matías Fonseca, que abrió el marcador, reforzó la idea central del nuevo ciclo: “En pocos días Diego nos pidió mucha agresividad que corramos todo el partido entendimos el mensaje”.Refuerzos en la miraMientras tanto, el mercado sigue abierto y el club se mueve. Instituto tiene cupo para incorporar hasta cuatro futbolistas y apunta a completar el plantel con un volante creativo y un delantero de área. Hay chances de incorporar hasta el 10 de marzo y el cuerpo técnico evalúa con cautela. “Tenemos tiempo, me parece que es muy importante el día a día del equipo para ir viendo eso. Tenemos que analizar al detalle la jerarquía que hay en cada puesto y en base a eso ver lo que necesitamos”, señaló Flores. Y cerró: “Creo que esta semana de siete u ocho días va ser muy importante para terminar de definir. Ya estamos hablando, no quiero hacer adelantos. De este diagnóstico que hagamos va a resultar en qué sectores de la cancha estamos completos y en cuáles no”.Instituto volvió a sonreír, pero la lógica del entrenador es clara: la victoria no es punto de llegada, sino punto de partida. El jueves, otra vez en Alta Córdoba, el equipo tendrá la chance de confirmar que el cambio no fue un destello sino el comienzo de algo más profundo. En la mirada de Flores, el futuro ya empezó. Y no admite relajación.Posiciones en la Liga ProfesionalLa Voz