Una parte del mundo, con epicentros en Río de Janeiro y en Venecia, y algo menor en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, baila al compás del carnaval. Medio Oriente, en tanto, se sacude con el ritmo de otras preocupaciones.
Esta semana es particularmente intensa para la paz y el desarrollo de esta área, cuyos hechos impactan en todo el mundo. Argentina, por la identificación plena del gobierno de Javier Milei con Israel, no será ajena a lo que suceda aquí; en especial, en los temas económicos.
“Es posible que Estados Unidos ataque a Irán y también es posible que Irán ataque a Israel”, es la síntesis que ensaya un analista internacional que recorre actualmente territorios judíos.
En forma oficial, desde el Ministerio de Asuntos Externos -la Cancillería israelí- prefieren recordar que el país está “bajo amenazas permanentes de ataques”, desde la creación del Estado y la declaración de la independencia en 1948.
Es público que Irán advierte en forma continua que “hará desaparecer a Israel del mapa”.
Esta semana habrá negociaciones claves en Zurich, Suiza, entre Irán y Estados Unidos, que ya desplazó a las proximidades del país asiático al portaaviones USS Lincoln, en una maniobra de recursos militares que se recuerde en la zona.
Como sucedió en las costas de Venezuela, esos movimientos pueden ser el preludio de acciones militares en territorio persa, o bien una fuerte amenaza de Donald Trump en medio de las negociaciones.

Después de Maduro
En Medio Oriente, no se celebran los días de carnaval. No obstante, el ritmo del baile podría estar relacionado con la carrera a un refugio para protegerse de los misiles que se lancen contra el territorio judío.
El analista internacional que habló con la delegación de periodistas de América Latina que esta semana recorre Israel -grupo que integra La Voz-, expone con orgullo las medidas de seguridad que hay preparadas ante el eventual disparo de misiles por parte de Irán.
Sin embargo, luego del ataque de aviones de Estados Unidos y de Israel a las lanzaderas de misiles e instalaciones nucleares de Irán, la capacidad de disparo habría quedado reducida a unos 1.500 kilómetros.
“Si lanzan los misiles, tenemos media hora para llegar a los refugios”, comentan allegados al gobierno israelí, además de destacar la protección que ofrece “la cúpula de hierro” (iron dome, en inglés) que actúa como una coraza ante esos disparos.
Seguridad
No obstante, los ciudadanos israelíes están preocupados por su seguridad. La población está intranquila luego del feroz ataque de la guerrilla y de las milicias de Hamás el 7 de octubre de 2023.
Ese día, los atacantes cometieron una masacre en la zona sur del país, con un saldo de más de mil muertos, 251 rehenes (una buena parte de ellos fueron asesinados en cautiverio), que se sumaron a otros cuatro detenidos que Hamás tenía en la Franja de Gaza.
La respuesta de Israel fue contundente: desarticuló al grupo terrorista y recuperó a todos los rehenes, sumados los cuerpos de los asesinados.
La Franja de Gaza quedó literalmente destruida en un 80%, incluidos hospitales y escuelas, que, según el ejército israelí, eran una fachada para el refugio de terroristas, que llegaron a construir túneles debajo del centro asistencial.
La imagen de la destrucción del hospital fue un duro golpe a la reputación internacional de Israel, que justificó los ataques debido a la estructura de túneles construidas por las milicias terroristas.
El Consejo de Paz, creado por Trump, se reunirá este jueves en Washington para establecer las condiciones del plan de paz, el desarme de Hamás y la reconstrucción del territorio.
El presidente Javier Milei -encolumnado detrás de las posiciones del presidente norteamericano y de Israel- estará presente en el evento.
Desde la Cancillería israelí advierten que cualquier acuerdo para Gaza debe incluir “el desarme total de Hamás, sin importar el calibre de las armas (Israel calcula que al menos 60.000 fusiles aún están en manos de los insurgentes); el nombramiento de un país que efectivamente controle esa tarea y el establecimiento de la línea amarilla, detrás de la cual se ubicará el ejército israelí”.
Para el control del desarme se menciona a Indonesia y a Marruecos, mientras que una eventual participación de Qatar y Turquía sería objetada por el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Precisamente, Netanyahu pidió una reunión urgente a Trump para establecer las condiciones en que el país aceptaría un plan para Gaza y cuál sería su demanda en caso de que Estados Unidos intervenga en Irán.

La caída del ayatollah
El desplazamiento de la flota norteamericana y los aprestos militares en esa área llevaron a ciertos partidarios de la caída del ayatollah Alí Khamenei a imaginar un secuestro similar al logrado con el venezolano Nicolás Maduro.
Una acción militar de Estados Unidos y de Israel apuntaría a evitar el aumento de misiles y el armamento nuclear, mientras que la caída del ayatollah sólo podría suceder a través de una revolución interna.
Voceros de la cancillería israelí recuerdan que el país exige, en caso de una intervención norteamericana, la renuncia al uso del uranio enriquecido, el desarme total de los misiles de largo alcance y el cese del financiamiento a organizaciones proiraníes, como Hezbollah, con fuerte presencia en El Líbano.
Impacto en Argentina
El gobierno de Milei lidera actualmente las preferencias de Israel en la relación con países latinoamericanos, en una lista privilegiada que también incluye a Paraguay, Ecuador, Bolivia y Costa Rica, entre otros.
Yiman Cohen, director del Departamento de América Latina, dijo a La Voz que “2026 será el año de Latinoamérica para la Cancillería israelí”.
Argentina aparece como un país amigable para los vínculos en temas de seguridad, de tecnología, de agua y de ciberseguridad, que podrían ser los aportes centrales de Israel para el desarrollo de la región.
“Argentina se ha convertido en un socio estratégico para Israel, a partir del liderazgo del presidente Milei”, subrayó en dos ocasiones Cohen, quien insistió en la tarea que desplegará en el acercamiento con Latinoamérica.
El funcionario consideró que las relaciones con la región se modificaron a partir del cambio político que experimentan diversas naciones, en una giro a gobiernos a la derecha, la nueva mirada de Trump para la región y la definición de grupos de cercanía para las posiciones en los organismos internacionales.
La semana para la definición de un nuevo orden geopolítico en el mundo, con su impacto en la economía y en los negocios, ya está en marcha.
Una parte del mundo, con epicentros en Río de Janeiro y en Venecia, y algo menor en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, baila al compás del carnaval. Medio Oriente, en tanto, se sacude con el ritmo de otras preocupaciones. Esta semana es particularmente intensa para la paz y el desarrollo de esta área, cuyos hechos impactan en todo el mundo. Argentina, por la identificación plena del gobierno de Javier Milei con Israel, no será ajena a lo que suceda aquí; en especial, en los temas económicos. “Es posible que Estados Unidos ataque a Irán y también es posible que Irán ataque a Israel”, es la síntesis que ensaya un analista internacional que recorre actualmente territorios judíos. En forma oficial, desde el Ministerio de Asuntos Externos -la Cancillería israelí- prefieren recordar que el país está “bajo amenazas permanentes de ataques”, desde la creación del Estado y la declaración de la independencia en 1948. Es público que Irán advierte en forma continua que “hará desaparecer a Israel del mapa”. Esta semana habrá negociaciones claves en Zurich, Suiza, entre Irán y Estados Unidos, que ya desplazó a las proximidades del país asiático al portaaviones USS Lincoln, en una maniobra de recursos militares que se recuerde en la zona. Como sucedió en las costas de Venezuela, esos movimientos pueden ser el preludio de acciones militares en territorio persa, o bien una fuerte amenaza de Donald Trump en medio de las negociaciones. Después de Maduro En Medio Oriente, no se celebran los días de carnaval. No obstante, el ritmo del baile podría estar relacionado con la carrera a un refugio para protegerse de los misiles que se lancen contra el territorio judío. El analista internacional que habló con la delegación de periodistas de América Latina que esta semana recorre Israel -grupo que integra La Voz-, expone con orgullo las medidas de seguridad que hay preparadas ante el eventual disparo de misiles por parte de Irán. Sin embargo, luego del ataque de aviones de Estados Unidos y de Israel a las lanzaderas de misiles e instalaciones nucleares de Irán, la capacidad de disparo habría quedado reducida a unos 1.500 kilómetros. “Si lanzan los misiles, tenemos media hora para llegar a los refugios”, comentan allegados al gobierno israelí, además de destacar la protección que ofrece “la cúpula de hierro” (iron dome, en inglés) que actúa como una coraza ante esos disparos. SeguridadNo obstante, los ciudadanos israelíes están preocupados por su seguridad. La población está intranquila luego del feroz ataque de la guerrilla y de las milicias de Hamás el 7 de octubre de 2023. Ese día, los atacantes cometieron una masacre en la zona sur del país, con un saldo de más de mil muertos, 251 rehenes (una buena parte de ellos fueron asesinados en cautiverio), que se sumaron a otros cuatro detenidos que Hamás tenía en la Franja de Gaza. La respuesta de Israel fue contundente: desarticuló al grupo terrorista y recuperó a todos los rehenes, sumados los cuerpos de los asesinados. La Franja de Gaza quedó literalmente destruida en un 80%, incluidos hospitales y escuelas, que, según el ejército israelí, eran una fachada para el refugio de terroristas, que llegaron a construir túneles debajo del centro asistencial. La imagen de la destrucción del hospital fue un duro golpe a la reputación internacional de Israel, que justificó los ataques debido a la estructura de túneles construidas por las milicias terroristas. El Consejo de Paz, creado por Trump, se reunirá este jueves en Washington para establecer las condiciones del plan de paz, el desarme de Hamás y la reconstrucción del territorio. El presidente Javier Milei -encolumnado detrás de las posiciones del presidente norteamericano y de Israel- estará presente en el evento. Desde la Cancillería israelí advierten que cualquier acuerdo para Gaza debe incluir “el desarme total de Hamás, sin importar el calibre de las armas (Israel calcula que al menos 60.000 fusiles aún están en manos de los insurgentes); el nombramiento de un país que efectivamente controle esa tarea y el establecimiento de la línea amarilla, detrás de la cual se ubicará el ejército israelí”. Para el control del desarme se menciona a Indonesia y a Marruecos, mientras que una eventual participación de Qatar y Turquía sería objetada por el gobierno de Benjamin Netanyahu. Precisamente, Netanyahu pidió una reunión urgente a Trump para establecer las condiciones en que el país aceptaría un plan para Gaza y cuál sería su demanda en caso de que Estados Unidos intervenga en Irán. La caída del ayatollah El desplazamiento de la flota norteamericana y los aprestos militares en esa área llevaron a ciertos partidarios de la caída del ayatollah Alí Khamenei a imaginar un secuestro similar al logrado con el venezolano Nicolás Maduro. Una acción militar de Estados Unidos y de Israel apuntaría a evitar el aumento de misiles y el armamento nuclear, mientras que la caída del ayatollah sólo podría suceder a través de una revolución interna. Voceros de la cancillería israelí recuerdan que el país exige, en caso de una intervención norteamericana, la renuncia al uso del uranio enriquecido, el desarme total de los misiles de largo alcance y el cese del financiamiento a organizaciones proiraníes, como Hezbollah, con fuerte presencia en El Líbano. Impacto en Argentina El gobierno de Milei lidera actualmente las preferencias de Israel en la relación con países latinoamericanos, en una lista privilegiada que también incluye a Paraguay, Ecuador, Bolivia y Costa Rica, entre otros. Yiman Cohen, director del Departamento de América Latina, dijo a La Voz que “2026 será el año de Latinoamérica para la Cancillería israelí”. Argentina aparece como un país amigable para los vínculos en temas de seguridad, de tecnología, de agua y de ciberseguridad, que podrían ser los aportes centrales de Israel para el desarrollo de la región. “Argentina se ha convertido en un socio estratégico para Israel, a partir del liderazgo del presidente Milei”, subrayó en dos ocasiones Cohen, quien insistió en la tarea que desplegará en el acercamiento con Latinoamérica. El funcionario consideró que las relaciones con la región se modificaron a partir del cambio político que experimentan diversas naciones, en una giro a gobiernos a la derecha, la nueva mirada de Trump para la región y la definición de grupos de cercanía para las posiciones en los organismos internacionales. La semana para la definición de un nuevo orden geopolítico en el mundo, con su impacto en la economía y en los negocios, ya está en marcha.
La Voz
