En un partido muy trabajado en el que en el complemento perdió el control de la pelota y pasó de ser dominador a dominado, Belgrano supo aprovechar su mejor momento para quedarse con un triunfo por 1 a 0 ante Independiente Rivadavia.
Estas fueron las claves de un equipo que está tercero en la Zona B, que se encuentra invicto y que nuevamente, por tercera vez consecutiva, sostiene su arco en cero.
Juagar bien. Cuando el equipo encuentra el manejo de la pelota con Zelarayán y Vázquez, la misma siempre tiene buen destino y ello hace que el juego fluya con mayor frecuencia. Pero no es cuestión de que el 10 y el 20 manejen todo, porque para que esto suceda se dan un par de circunstancias que son clave en el arranque del juego: la firmeza de la defensa y el muy buen primer pase del volante Adrián Sánchez.
Con los botines lustrados. Cuando el centro de Rigoni cayó en el segundo palo y Franco Vázquez metió el botín zurdo para poner el 1 a 0, el resultado pasó a ser un acto de justicia por lo que se veía en el terreno. El Pirata construyó la ventaja y llegó por intermedio del mejor jugador que puso sobre el campo de la Lepra. Esta vez fue “el Chino” Zelarayán el que fue a lustrar el botín de Vázquez, como había sucedido en la fecha pasada pero a la inversa. Los mejores están apareciendo en los momentos justos y esto le está dando puntos al equipo.
Ajustar al rival. En el primer tiempo, además de manejar la pelota, el equipo supo neutralizar a un Independiente Rivadavia que había llegado con cuatro triunfos en cuatro juegos. Sebastián Villa fue obligado a pararse cerca de la mitad del campo y nunca fue un peligro. La pelota se manejó con criterio y se movió con la precisión que el juego necesitó.
Sostener la racha. En el arranque del complemento, Zielinski mandó a la cancha a Hernandes y sacó a Benítez que estaba amonestado. Buscó encontrar piernas frescas para correr porque el local se le iba a venir y el desgaste de los habilidosos estaba marcado. El equipo se replegó, aguantó y pudo sentenciar de movida el partido, pero la pólvora de Fernández sigue mojada y se “devoró” el segundo. Después, cuando el la Lepra se metió en el partido y le dio espacios, no pudo acertar las contras y sufrió ante una serie de centros del mendocino.
Resumen del partido
En un partido muy trabajado en el que en el complemento perdió el control de la pelota y pasó de ser dominador a dominado, Belgrano supo aprovechar su mejor momento para quedarse con un triunfo por 1 a 0 ante Independiente Rivadavia.Estas fueron las claves de un equipo que está tercero en la Zona B, que se encuentra invicto y que nuevamente, por tercera vez consecutiva, sostiene su arco en cero.Juagar bien. Cuando el equipo encuentra el manejo de la pelota con Zelarayán y Vázquez, la misma siempre tiene buen destino y ello hace que el juego fluya con mayor frecuencia. Pero no es cuestión de que el 10 y el 20 manejen todo, porque para que esto suceda se dan un par de circunstancias que son clave en el arranque del juego: la firmeza de la defensa y el muy buen primer pase del volante Adrián Sánchez. Con los botines lustrados. Cuando el centro de Rigoni cayó en el segundo palo y Franco Vázquez metió el botín zurdo para poner el 1 a 0, el resultado pasó a ser un acto de justicia por lo que se veía en el terreno. El Pirata construyó la ventaja y llegó por intermedio del mejor jugador que puso sobre el campo de la Lepra. Esta vez fue “el Chino” Zelarayán el que fue a lustrar el botín de Vázquez, como había sucedido en la fecha pasada pero a la inversa. Los mejores están apareciendo en los momentos justos y esto le está dando puntos al equipo.Ajustar al rival. En el primer tiempo, además de manejar la pelota, el equipo supo neutralizar a un Independiente Rivadavia que había llegado con cuatro triunfos en cuatro juegos. Sebastián Villa fue obligado a pararse cerca de la mitad del campo y nunca fue un peligro. La pelota se manejó con criterio y se movió con la precisión que el juego necesitó.Sostener la racha. En el arranque del complemento, Zielinski mandó a la cancha a Hernandes y sacó a Benítez que estaba amonestado. Buscó encontrar piernas frescas para correr porque el local se le iba a venir y el desgaste de los habilidosos estaba marcado. El equipo se replegó, aguantó y pudo sentenciar de movida el partido, pero la pólvora de Fernández sigue mojada y se “devoró” el segundo. Después, cuando el la Lepra se metió en el partido y le dio espacios, no pudo acertar las contras y sufrió ante una serie de centros del mendocino. Resumen del partido
La Voz
