Italia busca endurecer restricciones a inmigrantes ilegales: bloqueos navales y multas

El Gobierno de Italia aprobó este miércoles un proyecto de ley que refuerza de manera significativa su política contra la inmigración ilegal, al habilitar bloqueos navales, imponer multas de hasta 50 mil euros y permitir el traslado de migrantes a terceros países.

La iniciativa fue avalada en una reunión del Consejo de Ministros y ahora deberá ser tratada por ambas cámaras del Parlamento para su entrada en vigencia. El texto forma parte de la estrategia impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni para restringir el ingreso irregular al país.

El proyecto se presentó un día después de que la Unión Europea aprobó un nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, que amplía las facultades de los Estados para rechazar solicitudes y acelerar deportaciones.

Bloqueos por “seguridad nacional”

La norma otorgaría mayores atribuciones a las autoridades italianas para vigilar las fronteras marítimas. En determinadas condiciones, podrán aplicar un “bloqueo naval” a embarcaciones que transporten migrantes y busquen ingresar a aguas territoriales italianas.

Según el texto oficial al que accedió Clarín, el cruce podrá ser prohibido por hasta 30 días cuando el barco represente “una amenaza grave para el orden público o la seguridad nacional”, como un riesgo concreto de terrorismo o de infiltración criminal.

El plazo de bloqueo podrá prorrogarse hasta seis meses en casos excepcionales, siempre bajo resolución administrativa y con aval judicial posterior.

ARCHIVO – La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una conferencia de prensa, el 9 de enero de 2025. (AP Foto/Alessandra Tarantino, Archivo)

Multas y sanciones a barcos humanitarios

El proyecto prevé sanciones económicas de hasta 50 mil euros para quienes incumplan las restricciones impuestas por las autoridades marítimas. Además, contempla la confiscación de embarcaciones en caso de reiteración de infracciones.

La medida apunta de manera directa a los barcos de organizaciones humanitarias que operan en el Mediterráneo, a los que el Gobierno acusa de facilitar el ingreso irregular de personas rescatadas en alta mar.

El texto establece que Italia no permitirá el desembarco de migrantes rescatados por “barcos extranjeros” si no cumplen con las condiciones fijadas por la normativa nacional.

Traslado a terceros países

Otro de los puntos centrales del proyecto es la posibilidad de trasladar a migrantes a países distintos de su lugar de origen, siempre que existan acuerdos bilaterales con Italia.

La iniciativa se apoya en el concepto de “país seguro”, aprobado recientemente por el Parlamento Europeo, que permite rechazar solicitudes de asilo si el solicitante puede ser derivado a una nación considerada segura fuera de la Unión Europea.

Esta herramienta busca reducir la presión sobre los centros de recepción italianos y acelerar los procedimientos de expulsión.

Respaldo político y contexto europeo

El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, celebró la decisión y sostuvo que el nuevo marco legal europeo “le da la razón a Italia” en su postura restrictiva.

“La lista de países seguros aprobada por el Parlamento Europeo confirma que nuestra línea es la correcta”, afirmó el funcionario, en referencia al endurecimiento de los criterios para conceder asilo.

Italia es uno de los principales puntos de entrada a Europa para migrantes que cruzan el Mediterráneo desde el norte de África, una situación que impacta de lleno en la política interna y en el debate regional sobre seguridad y derechos humanos.

El proyecto será debatido en las próximas semanas en el Parlamento y podría convertirse en uno de los cambios más duros de la política migratoria italiana en los últimos años, en un escenario marcado por la presión europea y por la promesa de Meloni de reforzar el control de fronteras.

El Gobierno de Italia aprobó este miércoles un proyecto de ley que refuerza de manera significativa su política contra la inmigración ilegal, al habilitar bloqueos navales, imponer multas de hasta 50 mil euros y permitir el traslado de migrantes a terceros países.La iniciativa fue avalada en una reunión del Consejo de Ministros y ahora deberá ser tratada por ambas cámaras del Parlamento para su entrada en vigencia. El texto forma parte de la estrategia impulsada por la primera ministra Giorgia Meloni para restringir el ingreso irregular al país.El proyecto se presentó un día después de que la Unión Europea aprobó un nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, que amplía las facultades de los Estados para rechazar solicitudes y acelerar deportaciones.Bloqueos por “seguridad nacional”La norma otorgaría mayores atribuciones a las autoridades italianas para vigilar las fronteras marítimas. En determinadas condiciones, podrán aplicar un “bloqueo naval” a embarcaciones que transporten migrantes y busquen ingresar a aguas territoriales italianas.Según el texto oficial al que accedió Clarín, el cruce podrá ser prohibido por hasta 30 días cuando el barco represente “una amenaza grave para el orden público o la seguridad nacional”, como un riesgo concreto de terrorismo o de infiltración criminal.El plazo de bloqueo podrá prorrogarse hasta seis meses en casos excepcionales, siempre bajo resolución administrativa y con aval judicial posterior.Multas y sanciones a barcos humanitariosEl proyecto prevé sanciones económicas de hasta 50 mil euros para quienes incumplan las restricciones impuestas por las autoridades marítimas. Además, contempla la confiscación de embarcaciones en caso de reiteración de infracciones.La medida apunta de manera directa a los barcos de organizaciones humanitarias que operan en el Mediterráneo, a los que el Gobierno acusa de facilitar el ingreso irregular de personas rescatadas en alta mar.El texto establece que Italia no permitirá el desembarco de migrantes rescatados por “barcos extranjeros” si no cumplen con las condiciones fijadas por la normativa nacional.Traslado a terceros paísesOtro de los puntos centrales del proyecto es la posibilidad de trasladar a migrantes a países distintos de su lugar de origen, siempre que existan acuerdos bilaterales con Italia.La iniciativa se apoya en el concepto de “país seguro”, aprobado recientemente por el Parlamento Europeo, que permite rechazar solicitudes de asilo si el solicitante puede ser derivado a una nación considerada segura fuera de la Unión Europea.Esta herramienta busca reducir la presión sobre los centros de recepción italianos y acelerar los procedimientos de expulsión.Respaldo político y contexto europeoEl ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, celebró la decisión y sostuvo que el nuevo marco legal europeo “le da la razón a Italia” en su postura restrictiva.“La lista de países seguros aprobada por el Parlamento Europeo confirma que nuestra línea es la correcta”, afirmó el funcionario, en referencia al endurecimiento de los criterios para conceder asilo.Italia es uno de los principales puntos de entrada a Europa para migrantes que cruzan el Mediterráneo desde el norte de África, una situación que impacta de lleno en la política interna y en el debate regional sobre seguridad y derechos humanos.El proyecto será debatido en las próximas semanas en el Parlamento y podría convertirse en uno de los cambios más duros de la política migratoria italiana en los últimos años, en un escenario marcado por la presión europea y por la promesa de Meloni de reforzar el control de fronteras.La Voz