Tras las protestas en contra de los Juegos Olímpicos de Invierno convocada por organizaciones ambientalistas y anticapitalistas, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuestionó la movilización y los presuntos actos de sabotaje.
Además, la mandataria calificó a los manifestantes como “enemigos de Italia y de los italianos”. Sus declaraciones se produjeron tras incidentes que afectaron la infraestructura ferroviaria del norte del país y generaron demoras a miles de pasajeros.
Por su parte, el Ministerio de Transporte anunció la apertura de una investigación por terrorismo para determinar responsabilidades en el corte de cables que interrumpieron el servicio de trenes.
Mensaje de la primera ministra
En un mensaje difundido en su cuenta oficial de Facebook, Meloni sostuvo que “se manifiestan ‘contra los Juegos Olímpicos’ y logran que esas imágenes recorran televisores de todo el mundo”, y agregó que otros “cortan cables ferroviarios para impedir la salida de los trenes”.
La jefa de Gobierno destacó el trabajo de miles de italianos, muchos de ellos voluntarios, que participan en la organización del evento, y expresó su solidaridad con la policía y la ciudad de Milán, a las que consideró afectadas por acciones que calificó como criminales.
Incidentes y respuesta policial
Durante el fin de semana, fuerzas de seguridad italianas utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a manifestantes que intentaron acceder a una autopista cercana a una de las sedes olímpicas.

El episodio ocurrió al cierre de una marcha pacífica que había reunido a miles de personas.
Las protestas apuntaron principalmente al impacto ambiental de las obras olímpicas y a la presencia de agentes estadounidenses en tareas de seguridad. Según estimaciones oficiales, la movilización congregó a unas 10.000 personas.
Seguridad y debate político
Los incidentes se produjeron días después de que el gobierno aprobara un decreto que habilita a la policía a retener hasta 12 horas a personas sospechadas de intentar perturbar manifestaciones pacíficas.
La medida fue cuestionada por sectores de la oposición, que la consideran una restricción a la libertad de expresión.
En paralelo, el Comité Olímpico Internacional (COI) intervino en el debate. Su portavoz, Mark Adams, afirmó que la protesta pacífica es legítima, pero remarcó que “la línea se traza en la violencia”.
Tras las protestas en contra de los Juegos Olímpicos de Invierno convocada por organizaciones ambientalistas y anticapitalistas, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuestionó la movilización y los presuntos actos de sabotaje.Además, la mandataria calificó a los manifestantes como “enemigos de Italia y de los italianos”. Sus declaraciones se produjeron tras incidentes que afectaron la infraestructura ferroviaria del norte del país y generaron demoras a miles de pasajeros.Por su parte, el Ministerio de Transporte anunció la apertura de una investigación por terrorismo para determinar responsabilidades en el corte de cables que interrumpieron el servicio de trenes.Mensaje de la primera ministraEn un mensaje difundido en su cuenta oficial de Facebook, Meloni sostuvo que “se manifiestan ‘contra los Juegos Olímpicos’ y logran que esas imágenes recorran televisores de todo el mundo”, y agregó que otros “cortan cables ferroviarios para impedir la salida de los trenes”.La jefa de Gobierno destacó el trabajo de miles de italianos, muchos de ellos voluntarios, que participan en la organización del evento, y expresó su solidaridad con la policía y la ciudad de Milán, a las que consideró afectadas por acciones que calificó como criminales.Incidentes y respuesta policialDurante el fin de semana, fuerzas de seguridad italianas utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a manifestantes que intentaron acceder a una autopista cercana a una de las sedes olímpicas. El episodio ocurrió al cierre de una marcha pacífica que había reunido a miles de personas.Las protestas apuntaron principalmente al impacto ambiental de las obras olímpicas y a la presencia de agentes estadounidenses en tareas de seguridad. Según estimaciones oficiales, la movilización congregó a unas 10.000 personas.Seguridad y debate políticoLos incidentes se produjeron días después de que el gobierno aprobara un decreto que habilita a la policía a retener hasta 12 horas a personas sospechadas de intentar perturbar manifestaciones pacíficas. La medida fue cuestionada por sectores de la oposición, que la consideran una restricción a la libertad de expresión.En paralelo, el Comité Olímpico Internacional (COI) intervino en el debate. Su portavoz, Mark Adams, afirmó que la protesta pacífica es legítima, pero remarcó que “la línea se traza en la violencia”.
La Voz
