Sofía “La Bruja” Montenegro concretará el hito más importante de su carrera deportiva este 28 de febrero, cuando realice su debut oficial en la UFC (Ultimate Fighting Championship), la organización de artes marciales mixtas más prestigiosa del mundo.
La atleta cordobesa de 26 años, oriunda de barrio Observatorio, será la encargada de abrir el evento UFC Fight Night en la Arena Ciudad de México.
Su rival será la lituana Ernesta Kareckaite, en un combate pactado dentro de la división peso mosca femenina.
“Llegar a la élite de este deporte en tan poco tiempo es fruto del esfuerzo. Es un logro muy grande al que le he dedicado mucho tiempo”, expresó Montenegro en diálogo con La Voz En Vivo.
El desafío del debut
Para llegar en óptimas condiciones, Montenegro se instaló en Ciudad de México, donde realiza su campamento de entrenamiento en el instituto de perfeccionamiento de la UFC.
La rutina es exigente: comienza a las 7 de la mañana y se extiende hasta la tarde. “Tengo un equipo que me cuida bastante el físico para poder aguantar tanto los entrenamientos, que a veces duelen más que la pelea misma”, confesó la luchadora.
Sobre su oponente, la cordobesa analizó: “Es muy dura. Lo más complicado es que también le gusta boxear como a mí y me saca una cabeza de altura”.
Pese a la diferencia física, “La Bruja” confía en su estrategia de golpeo: “Mi fuerte es boxear bien duro, confío bastante en el poder que tengo en mis manos”.

Un contrato ganado “a sangre”
El ingreso de Montenegro a la UFC se dio de una manera atípica en septiembre pasado, tras su participación en el Dana White’s Contender Series.
Aunque perdió aquel combate por fallo dividido ante la brasileña Jeisla Chaves, su desempeño impresionó al dueño de la compañía.
“Salí con 14 puntos y la nariz rota. Dejé el alma”, recordó Sofía sobre esa noche.
El propio Dana White se acercó tras la pelea, le dijo que había sido “una guerra” y decidió ofrecerle el contrato pese al resultado adverso, reconociendo que él la había visto ganar.

Del aula al octágono
Antes de convertirse en una atleta de proyección internacional, Sofía ejerció como maestra de educación primaria en Córdoba.
“He sobrevivido todos estos años con clases particulares, dando kickboxing y boxeo porque realmente no es redituable el deporte en Argentina hasta que llegas a este nivel”, explicó.
La docencia y el deporte fueron sus pilares para superar una adolescencia marcada por el bullying.
“Tenía sobrepeso y estaba siempre a la defensiva. Empecé a entrenar buscando algo que me sacara de mi casa y encontré mi pasión”, relató sobre sus inicios a los 16 años en un centro vecinal.
De esa época proviene su apodo: “Les decía a todos que les iba a hacer un gualicho o una brujería en la cabeza”, contó entre risas.
Herencia deportiva
Sofía lleva el deporte en la sangre: es hija de Ricardo Montenegro, exfutbolista que vistió la camiseta de Talleres entre 1988 y 1992.
Aunque su padre la apoya incondicionalmente, la familia vive los combates con intensidad. “Mi mamá tiene prohibido no ver mis peleas, aunque le grita al televisor para que nadie me toque”, comentó Sofía.
A días de subir a la balanza, la cordobesa asegura que vive su mejor momento: “No estoy caminando para mi sueño, lo estoy viviendo. Ya soy peleadora profesional de MMA en la empresa más grande del mundo”.
La pelea podrá verse en Argentina a través de las plataformas oficiales de streaming de Paramount que transmiten el evento para la región.

Montenegro no oculta su ambición de trascender más allá de una participación. “Me encantaría ser recordada como una mujer argentina que llegó y destacó en la UFC”, afirmó, sumándose a una lista creciente de talentos nacionales en la élite como Santiago Ponzinibbio y Francisco Prado.
La “Bruja”, apodo que nació como una broma entre compañeros de gimnasio y hoy es su sello de identidad, buscará dejar en alto la bandera de Córdoba ante los ojos del mundo.
Sofía “La Bruja” Montenegro concretará el hito más importante de su carrera deportiva este 28 de febrero, cuando realice su debut oficial en la UFC (Ultimate Fighting Championship), la organización de artes marciales mixtas más prestigiosa del mundo.La atleta cordobesa de 26 años, oriunda de barrio Observatorio, será la encargada de abrir el evento UFC Fight Night en la Arena Ciudad de México.Su rival será la lituana Ernesta Kareckaite, en un combate pactado dentro de la división peso mosca femenina.“Llegar a la élite de este deporte en tan poco tiempo es fruto del esfuerzo. Es un logro muy grande al que le he dedicado mucho tiempo”, expresó Montenegro en diálogo con La Voz En Vivo.El desafío del debutPara llegar en óptimas condiciones, Montenegro se instaló en Ciudad de México, donde realiza su campamento de entrenamiento en el instituto de perfeccionamiento de la UFC.La rutina es exigente: comienza a las 7 de la mañana y se extiende hasta la tarde. “Tengo un equipo que me cuida bastante el físico para poder aguantar tanto los entrenamientos, que a veces duelen más que la pelea misma”, confesó la luchadora.Sobre su oponente, la cordobesa analizó: “Es muy dura. Lo más complicado es que también le gusta boxear como a mí y me saca una cabeza de altura”.Pese a la diferencia física, “La Bruja” confía en su estrategia de golpeo: “Mi fuerte es boxear bien duro, confío bastante en el poder que tengo en mis manos”.Un contrato ganado “a sangre”El ingreso de Montenegro a la UFC se dio de una manera atípica en septiembre pasado, tras su participación en el Dana White’s Contender Series.Aunque perdió aquel combate por fallo dividido ante la brasileña Jeisla Chaves, su desempeño impresionó al dueño de la compañía.“Salí con 14 puntos y la nariz rota. Dejé el alma”, recordó Sofía sobre esa noche.El propio Dana White se acercó tras la pelea, le dijo que había sido “una guerra” y decidió ofrecerle el contrato pese al resultado adverso, reconociendo que él la había visto ganar.Del aula al octágonoAntes de convertirse en una atleta de proyección internacional, Sofía ejerció como maestra de educación primaria en Córdoba.“He sobrevivido todos estos años con clases particulares, dando kickboxing y boxeo porque realmente no es redituable el deporte en Argentina hasta que llegas a este nivel”, explicó.La docencia y el deporte fueron sus pilares para superar una adolescencia marcada por el bullying.“Tenía sobrepeso y estaba siempre a la defensiva. Empecé a entrenar buscando algo que me sacara de mi casa y encontré mi pasión”, relató sobre sus inicios a los 16 años en un centro vecinal.De esa época proviene su apodo: “Les decía a todos que les iba a hacer un gualicho o una brujería en la cabeza”, contó entre risas.Herencia deportivaSofía lleva el deporte en la sangre: es hija de Ricardo Montenegro, exfutbolista que vistió la camiseta de Talleres entre 1988 y 1992.Aunque su padre la apoya incondicionalmente, la familia vive los combates con intensidad. “Mi mamá tiene prohibido no ver mis peleas, aunque le grita al televisor para que nadie me toque”, comentó Sofía.A días de subir a la balanza, la cordobesa asegura que vive su mejor momento: “No estoy caminando para mi sueño, lo estoy viviendo. Ya soy peleadora profesional de MMA en la empresa más grande del mundo”.La pelea podrá verse en Argentina a través de las plataformas oficiales de streaming de Paramount que transmiten el evento para la región.Montenegro no oculta su ambición de trascender más allá de una participación. “Me encantaría ser recordada como una mujer argentina que llegó y destacó en la UFC”, afirmó, sumándose a una lista creciente de talentos nacionales en la élite como Santiago Ponzinibbio y Francisco Prado.La “Bruja”, apodo que nació como una broma entre compañeros de gimnasio y hoy es su sello de identidad, buscará dejar en alto la bandera de Córdoba ante los ojos del mundo.
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